Lo vieron cuando entró a esconderse en su casa, la Policía fue a detenerlo y estaba en pleno procedimiento al momento en que cayó la víctima y varios compañeros que quisieron lincharlo. Las autoridades tuvieron que llevárselo enseguida a la Comisaría y luego evitar que unos cuantos manifestantes intentaran irrumpir en la dependencia para sacar al preso y hacer justicia por mano propia. Todo esto sucedió la noche del domingo, después de las 21, luego de un fin de semana en el que hubo un recrudecimiento de los delitos contra la propiedad en la ciudad pero también varios detenidos «in fraganti» como por ejemplo aquellos cinco malvivientes que cayeron presos entre el sábado y anteayer en distintos procedimientos realizados en la zona norte de la ciudad. A dos de ellos, de 14 y 19 años los apresaron robando cosas de adentro de un auto estacionado en inmediaciones de la llamada «Feria de la Calle Canal» y a los restantes la madrugada del domingo cuando con una maza y un cortafierro pretendían violentar el acceso a una vivienda para entrar y saquearla. En este operativo llevado a cabo por las autoridades de la Seccional Segunda terminaron detenidos tres individuos de 20, 25 y 26 años antes que cometieran un robo en una casa del barrio Municipal a cuyo patio ya habían ingresado tras saltar un enrejado cuando les cayó la Policía.
El asalto al taxista El asalto al taxista sucedió momentos antes de las 21. Al chofer del interno 106 lo habían llamado a la parada de Pellegrini y avenida Colombia de un domicilio de la calle Alderete al 1800 en barrio Vepam y ni bien detuvo el auto subió un muchacho al que había visto sentado en un paredón de una vivienda vecina. Dicen que el jovencito le pidió que lo llevara al basural. Que cuando llegaron al destino se bajó e ingresó a una casilla de las que hay en ese lugar, que después, regresó y le pidió volver a la ciudad y que en el trayecto, cuando ya habían llegado al cruce de la Ruta 3 y el acceso al basurero municipal sacó un revólver de fabricación casera, se lo colocó en la cabeza y le exigió que le entregara la recaudación, además de sacarle el celular y las llaves del auto. Según trascendió, un transeúnte que en ese momento justo pasaba por inmediaciones vio que el muchacho huía y que se escondía en una vivienda cercana; en el domicilio desde el que momentos antes habían llamado al taxista, pasó el dato a la Policía, las autoridades irrumpieron en el lugar y detuvieron al asaltante en una pieza situada al fondo. Dicen que allí el jovencito se encontraba escondido y que adentro de un tarro había ocultado el botín, además de la «tumbera» que había usado y que las autoridades estaban en pleno procedimiento cuando llegaron varios taxistas y la víctima, quien al sindicarlo como el autor del robo lo atacó a trompadas. El indignado chofer tuvo que ser separado por la Policía y en medio de las presiones que ejercían sus compañeros para que los uniformados les dejaran al asaltante tuvieron que trasladarlo enseguida a la Comisaría. Ese episodio originó minutos después una manifestación frente a las instalaciones de la Comisaría Segunda en donde entre quince y veinte taxistas estacionaron sus vehículos cortando el tránsito, mientras algunos tenían intenciones hasta de ingresar a la dependencia, sacar al preso y hacer justicia por mano propia. Afortunadamente, las mismas autoridades policiales confirmaron que la tensión duró sólo por algunos minutos y que el traslado del precoz delincuente al Cose hizo que los ánimos se tranquilizaran.
|