Opinión

Acostumbrados a la obediencia debida no será nada fácil mantenerlo unido

Además de la difícil situación en que ha quedado Chubut Somos Todos por el fallecimiento de quien lo fundó y lo condujo personalmente, el tres veces mandatario del Chubut, Mario Das Neves, y a lo que debe sumarse la gravedad de la situación económica imperante, más el resurgimiento de la Unión Cívica Radical y el avance del macrismo en todo el territorio nacional, no cabe dura alguna de que la unión de esos factores habrá generado una importante convulsión en ese triunfante movimiento pluralista donde -como hemos dicho en otra nota-, no todos hablaban el mismo lenguaje, que no obstante el silencio impuesto, estaba en todos los corrillos políticos de la provincia.


La ausencia de un heredero político con los méritos necesarios para ocupar el vacío dejado por Das Neves obligará a sus figuras más destacadas, donde nadie corre con colores propios, a agudizar el ingenio y encontrar el consenso necesario para mantener la unidad y evitar el desbande, que no pocos vaticinan. Ese vaticinio, que creemos no se producirá, tiene como antecedente lo ocurrido con el Partido Acción Chubutense, cuya decadencia empezó cuando falleció su creador y líder absoluto, el escribano Roque González. Fundamentan esa presunción en que ambos tienen orígenes similares. No nacieron respondiendo a principios doctrinarios determinados, sino por la reacción personal de quienes se sintieron defraudados por los partidos tradicionales, bajo cuyas banderas lograron el protagonismo para luego convertirse en líderes de esos desprendimientos.
A diferencia del PACH que muy pronto perdió la consideración popular, Chubut Somos Todos está consolidado, aunque en las últimas elecciones su caudal electoral había disminuido. Ahora ha llegado la hora de la verdad. Quienes soñaban con la bendición de quien prácticamente les aseguraba el triunfo tendrán que mostrar sus caras, pero nadie tiene el as de espadas. El Valle Inferior del Río Chubut y la Cordillera han quedado en desventaja con respecto a la zona sur. Allí la candidatura del intendente municipal de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, para el Gobierno provincial parece ser un hecho y todo indica que se le ha allanado el camino porque sus adversarios dependerán de su propio esfuerzo y los méritos que exhiben tienen escasa trascendencia. En ese juego de posibilidades, el protagonismo del jefe de la Municipalidad local, Adrián Maderna, será importante. No participará en esa disputa pero tiene un buen caudal de votos que pueden definirla.
 

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