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Nación y provincias conformarán una mesa de seguridad contra el RAM

Arcioni, Weretilneck y Gutiérrez cerraron filas con Nación contra el RAM. Conformarán una mesa de seguridad contra el grupo separatista. Compromiso de acelerar expedientes legales con reclamos de comunidades mapuches.  

Los gobernadores Mariano Arcioni (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Omar Gutiérrez (Neuquén), se reunieron ayer en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña; y los ministros Patricia Bullrich (Seguridad); Germán Garavano (Justicia); y Rogelio Frigerio (Interior). El tema excluyente fue la situación de violencia suscitada por la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) en esta región del país. 
«Es un grupo violento que no acepta la Constitución nacional, ni las provinciales, ni la ley», sostuvo uno de los presentes. Y uno de los gobernadores habló directamente de «terroristas», aunque esa definición no aparecerá en un documento conjunto, que verá la luz en los próximos días.
La reunión se extendió durante una hora y cuarto, y de allí surgió la conformación de una mesa de articulación que tendrá dos componentes diferenciados: por un lado se abordará cómo lidiar con el denominado RAM. Por el otro, los reclamos de la comunidad mapuche.
La definición de lidiar con el RAM dependerá del Ministerio de Seguridad y los ministerios de cada provincia. La decisión de agilizar cuestiones legales de reclamos mapuches, estará bajo la órbita de la Justicia, Derechos Humanos y Asuntos Indígenas a nivel nacional y provincial. 

PROTOCOLO OPERATIVO 
La intención es establecer un protocolo operativo común de acción y abordaje a las dos problemáticas, que el Gobierno pretende diferenciar. También, busca recuperar la iniciativa política y subrayar la existencia del RAM que algunos actores de peso, como la Iglesia, ponen en duda. «Con el RAM, se está armando un enemigo interno», declaró el obispo de Bariloche, Juan José Chaparro. El titular de la diócesis de Bariloche, que luego fue respaldado por la Conferencia Episcopal, obligó al Instituto de Asuntos Indígenas -es decir, al Gobierno- a sentarse en una mesa de diálogo con las comunidades mapuches y asociaciones de Derechos Humanos.
«La Iglesia va a tener que darse cuenta de que está en una posición que no es clara», señaló otro de los presentes en la reunión en el despacho de Peña.
El Gobierno, al mismo tiempo, acordó con los gobernadores acelerar las negociaciones con las comunidades mapuches que reclaman dentro de la ley y que tienen un expediente iniciado. «Queremos que haya ritmo, que se respete la ley», dijo uno de los funcionarios que participó de la reunión.
La semana que viene ya estará listo un documento para abordar operativamente las dos mesas y que presentarían funcionarios del Gobierno y los gobernadores. «Se presentará un relevamiento con los 77 atentados que el RAM se adjudicó, para que quede claro con quién estamos lidiando y que no es es cierto que este grupo violento no existe», acotó otro de los participantes.

«HAY PLENA INTEGRACION»
Arcioni, planteó tras la reunión que en Chubut «hay una completa integración con los pueblos originarios; se les han otorgado a lo largo de los años más de 300 mil hectáreas de tierras». Y advirtió que «por eso hay que ser claros al diferenciar esta cuestión y desvincularlos del grupo RAM».
A esto agregó que «nosotros tenemos una postura muy firme, que es el respeto estricto de la ley y los derechos de toda la población, por eso siempre vamos a actuar en pos de su cumplimiento. Garantizar la convivencia entre los chubutenses es necesario para que haya diálogo y consenso».
 

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