Carta del Lector

Orden en el pueblo!

En los últimos tiempos el tránsito local se ha acelerado. Los vehículos fluyen alocados sin aprecio por la vida propia o ajena. Las motos son una amenaza aun peor, pues hasta suben a las veredas, tal como las bicicletas. Vemos, cada vez más, accidentes viales con muertos.

 

Notamos presencia de policías, guardia urbana e inspectores de tránsito, aunque sólo en ciertos horarios. Luego, la ciudad queda expuesta. Picadas, camiones pesados, ebrios, patinadores, corredores pedestres, peatones cruzando semáforos en rojo, todos escapan al control estatal. Vemos una desproporción entre la extensión de la ciudad, la multiplicidad de faltas y el poder correctivo del Estado.

No puede esto atribuirse a la idiosincrasia argentina. En Esquel (no tan lejos) y en otras ciudades, hemos visto una población diferente, respetuosa del vecino, mientras aquí tropezamos con un egoísmo vergonzoso que el Estado no logra corregir. Sin duda, falta educación, no sólo vial. Falta educación integral. Necesitamos una campaña de formación ciudadana de larga duración. Un proceso educativo conducido por personas idóneas, cuyo empeño supere las propias imperfecciones y que alcance los rincones más variados de la sociedad.

Tal tarea sería una óptima oportunidad para que aquel político que pretenda ser recordado por la historia, se aboque a formar a su propia gente y con su propio ejemplo. Las verdades y las mentiras históricas en algún momento se descubren, mostrando quiénes fueron los verdaderos héroes, esos que dejaron a un lado el egoísmo, la soberbia, la autocracia, y optaron por la humildad y la abnegación. Quien logre iniciar un cambio de mentalidad duradero, perdurará no sólo en los retratos del hall; quedará en el corazón de la gente, cosa que tiene mucho más valor.

Quizás el orden en las calles sea una buena opción para comenzar a educarnos? Me pregunto: ¿habrá por aquí alguien a quien le quepa el sayo? ¿Habrá algún héroe en el pueblo?

Ricardo Lagiard DNI 7.814.105

 

 

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