Por Ignacio Torres

Los números no mienten: Jerónimo García les toma el pelo a los chubutenses

Cuando dije días atrás que hay que hacerse cargo de porque estamos como estamos, no fue con ánimo de ofender a nadie, sino porque creo que para solucionar cualquier problema es necesario entender por qué se generó.

En ese sentido, me parece oportuno el planteo del diputado Jerónimo García respecto al supuesto abandono de la Nación hacia Chubut, para poner en relevancia algunas cuestiones que son centrales para entender qué está pasando en la provincia y que cualquier vecino de Chubut sepa en qué se gastan sus impuestos.
El Gobierno Nacional cuenta con una página web del Ministerio de Economía enmarcada en una política de gobierno abierto, que le permite a cualquier ciudadano analizar en qué se gastan sus impuestos, con datos desglosados por ministerio, función, o provincia. Allí se observan algunos datos interesantes que no sólo desmienten que «Nación le soltó la mano a Chubut», sino que el aumento en transferencias y coparticipación federal para la Provincia no llega a cubrir el déficit económico que hoy tiene Chubut y que claramente es consecuencia de pensar al estado como la primera empresa.
Esto -como ya dije- fue lo que derivó en un exceso en el gasto público, fundamentalmente en lo que hace a la masa salarial, por sobre políticas desarrollistas de infraestructura o cualquier gasto de capital que se vea reflejado en algo tangible.
Si bien es verdad que algunas obras como el acueducto de Comodoro Rivadavia o la Doble Trocha Trelew-Puerto Madryn, estuvieron con algún problema contractual o judicial que dilató su ejecución, el dinero está comprometido y son obras que se van a hacer. Son obras que tienen la marca de la corrupción, por las que se pagaron sobreprecios, y por suerte hoy vemos que la Justicia está avanzando sobre los funcionarios corruptos y los empresarios prebendarios de los gobiernos de turno, que son tan responsables como los funcionarios que recibían las coimas o la complicidad de los gremios para favorecer a alguna empresa amiga del poder y apretar al laburante.
Sería hacer proselitismo enumerar las obras de infraestructura, puertos, aeropuertos o de servicios que se están haciendo en la provincia. Por eso me parece más simple poner en evidencia los números presupuestarios que son datos concretos y que no tienen ideología o afinidad partidaria.

PRESUPUESTO
En concepto de Coparticipación Federal, de enero del 2016 a enero del 2018 el aumento fue de 677 a 1160 millones de pesos. En este sentido y contemplando la inflación 2017/18, punta contra punta en términos reales la coparticipación aumentó más de un 7% y un 34% nominal. Del Presupuesto Nacional para el 2018, Chubut tiene asignados $30.696.725.218, 6 mil millones mas que el ejercicio anterior, donde el Presupuesto Nacional 2017 contemplaba $24.416.266.795, por lo que el Incremento presupuestario es de 25,7%.
Los datos como las transferencias automáticas del Gobierno nacional a la provincia, que aumentaron un 34,7% de noviembre del 2016 a noviembre del 2017, o la asistencia financiera que sistemáticamente cubre el déficit provincial para poder pagar los sueldos -ya que no se puede cubrir el gasto corriente y mas del 90 % está comprometido en sueldos- habla no sólo de una ayuda que es real por parte del Gobierno nacional, sino que además da muestra de las dificultades de la administración provincial para reducir el déficit y acomodar las cuentas.
Es tomarle el pelo a todos los chubutenses hablar de que Nación le soltó la mano a la Provincia cuando cualquiera puede ver que el principal problema es la ineficiencia en el manejo de los recursos de todos los chubutenses. Las viviendas que se entregan con actos pomposos y placas de gestión del intendente tal o del gobernador tal, también son una falta de respeto, porque ese dinero es de todos los vecinos que trabajan para que encima se malgasten sus impuestos en amiguismo, clientelismo y para colmo nadie se haga cargo.

ENDEUDAMIENTO
En relación al endeudamiento, cuando el diputado García hace referencia a un supuesto guarismo inflacionario e irónicamente habla del endeudamiento en dólares, hay que tener en cuenta que esa espiral inflacionaria tan difícil de frenar es producto de financiar el clientelismo tantos años con emisión monetaria, lo que no sólo generó destrucción de empleo, sino que quienes se rasgaban las vestiduras hablando en nombre de los trabajadores le hicieron perder poder adquisitivo principalmente a los sectores más vulnerables, emitiendo moneda a niveles insostenibles y engañando a la gente con variables y estadísticas falsas de un Indec puesto a disposición de la política y el populismo.
La diferencia entre el endeudamiento que habla el eximio legislador con el endeudamiento en Chubut, es que la evolución de la hoja de balance del BCRA (como % del PBI): parte del aumento del stock de Lebacs+pases (pasivo) corresponde a un aumento de las reservas (activo). Por lo tanto no hubo aumento del stock sin respaldo.
En cambio hoy el stock de deuda de la provincia esta entre los primeros 5 del país y es deuda que en su mayoría se emite para cubrir el déficit corriente. Me gustaría, ya que estamos hablando de números, conocer el detalle de obras y saber en qué se gastó la plata del bono que probablemente se use para pagar sueldos, un parche que no sirve para cortar con este círculo vicioso de malgastar los recursos públicos. En 2007 la deuda de la Provincia era de 1.014 millones, hoy supera los 20.500 millones.

EMPLEO
En otro orden, cuando Jerónimo García habla de la destrucción de empleo y hace referencia a la delicada situación del sur de la provincia, omite decir que la pérdida de puestos de trabajo por variables de mercado en el sector petrolero se deberían haber contemplado cuando se negociaron las concesiones petroleras, ya sea garantizando la fuente laboral o mediante la creación de un fondo anti-cíclico.
Sin embargo sí hubo tiempo para debatir en ese momento la necesidad de que el sindicato se quede con el 1% de las regalías. Esos contratos son facultad provincial y son tan responsables quienes estaban en el Ejecutivo como quienes levantaron la mano por doctrina partidaria sin siquiera analizar que estaban votando.
Seguro que hay mucho por mejorar y falta mucho por hacer desde los gobiernos nacional, provincial o municipal, pero el Estado es uno sólo y no se va a poder salir adelante nunca mientras nosotros mismos no seamos conscientes de qué fue lo que generó este desmadre en el gasto público y nadie se haga responsable.
Cada uno en lo que le toca y sin ofender a nadie, porque los políticos tienden a mentir, pero los números no mienten. La única forma de cambiar en serio es con sinceridad y honestidad, sin gobernar en base al costo o el oportunismo político.
 

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