Opinión

El primer gobierno del Chubut y algo más

En ocasión de cumplirse el 23 de febrero del corriente año los 60 años de asunción del primer gobierno constitucional de Chubut el diario El Chubut publicó una nota recordatoria de dicho acontecimiento.

Es merituable que los hechos principales de nuestra no extensa historia, pero no por ello menos intensa, sean destacados. Es por ello que es valorable la actitud del citado diario y del autor de la nota.

En la misma línea y ya con la intención de profundizar una visión sobre dichos hechos, quizá corresponde aportar datos tan valorables como los expuestos en la nota a que nos venimos refiriendo. 
Las elecciones que se realizaron en la oportunidad de designar el primer Gobierno provincial en Chubut se efectuaron con la no participación de una de las principales fuerzas políticas. 

En efecto, el peronismo o su expresión electoral el Partido Justicialista se hallaba proscripto. Esto no fue solo en Chubut sino en todo el país. Para explicarse mejor estos acontecimientos hay que decir que ello fue como consecuencia del golpe de Estado que en septiembre de 1955 había destituido al presidente Juan Domingo Perón.

Esto implica afirmar que el primer Gobierno provincial del Chubut careció de la legitimidad política que sólo lo da la democracia. No está en la intención de esta nota hacer un juicio de valor sobre el gobierno que encabezó Jorge Galina y la función que lo cupo cumplir en la construcción administrativa del Chubut como primer gobierno y que detalladamente expone la nota a la que nos hemos referido. Es más. 

Cabe reconocer que dentro de las fuerzas políticas existentes en la época a que nos venimos refiriendo la Unión Cívica Radical Intransigente era la menos contradictoria con el peronismo. Pero la pertenencia a esa fuerza de los componentes del primer gobierno del Chubut no los exime de responsabilidad en la actitud proscriptiva que efectuaron respecto del movimiento popular.

Para poder contextualizar mejor los acontecimientos que estamos memorando y evitar que la valuación histórica quede sin fundamentos, corresponde indicar como finaliza aquel primer gobierno del Chubut. Llegando al final el período gubernamental del Dr. Galina y convocada a las elecciones de renovación de autoridades el día 18 de marzo de 1962 se realizan las mismas. De ellas resultó triunfante el Partido Provincial del Chubut y electo Raúl Rioboó como gobernador. Diez días después las elecciones son anuladas por el gobierno nacional presidido por Arturo Frondizi.

Es decir que el segundo gobernador electo del Chubut no pudo asumir. Ante la permanencia de la proscripción de la fuerza política que nucleaba al peronismo, el movimiento popular se fue nucleando en todo el país bajo distintas designaciones.
 Aquí en Chubut se llamó Partido Provincial del Chubut. Raúl Rioboó era un dirigente peronista de Esquel. 

El partido que nucleó al peronismo obtuvo en aquellas elecciones el 33,7% de los votos contra el 28,5% de la Unión Cívica Radical del Pueblo. Pero esta vez el peronismo no fue proscripto sino algo más grave: anularon las elecciones en las que había triunfado. Raúl Rioboó fue el primer gobernador electo del Chubut en forma democrática. 

Esta nota debería finalizar aquí, pero no puede dejar de mencionarse que el primer gobernador electo democráticamente que asumió en Chubut fue el peronista Benito Fernández en 1973, que no pudo concluir su mandato pues lo depuso el golpe de Estado de 1976.

El revisitar la historia en forma periódica trae la oportunidad de enlazar el presente como una consecuencia lógica de aquellos hechos o acontecimientos políticos del pasado. Para esto bastaría por ejemplo con preguntarse si la actualidad en Chubut sería la misma si se hubiera respetado la voluntad popular y no se hubiera proscripto o anulado elecciones y Raúl Rioboó hubiera cumplimentado sus cuatro años de gobierno al igual que Benito Fernández.

Es de presumir o de esperar que esta posición que expongo pueda tener como consecuencia un debate. Pero mientras tanto alguna calle de las principales ciudades del Chubut podría llevar el nombre de Raúl Rioboó, no tanto como un reconocimiento a él como persona, sino como desagravio al pueblo del Chubut cuya voluntad que una vez expresara no fue acatada.

 

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