EL ACUSADO FUE DESPEDIDO Y ORIGINO LA REACCION DE LOS PADRES DE QUIENES ASISTEN AL LUGAR

Acusan de varios casos de abuso a profesor de una institución para discapacitados de Trelew

A un hombre lo despidieron esta semana de una institución que trabaja con jóvenes discapacitados mentales en Trelew, luego que trascendiera que lo acusaban de haber abusado de varios de ellos, en hechos que habrían venido ocurriendo en los últimos tiempos.

Los casos que sumarían «seis» hasta el momento, originaron un verdadero revuelo en las autoridades de la entidad y una mezcla de indignación, desconcierto e impotencia entre padres y familiares de quienes concurren a ese lugar.   
Ayer, justamente, los responsables de CAPDIM, el Centro de Amigos y Padres de las Personas Discapacitadas Mentales, los convocaron a una reunión en la que se habló de las acusaciones en contra del docente y en donde fueron asesorados por autoridades judiciales y policiales de qué deberían hacer aquellos que sospechen de que sus hijos pudieron haber sido abusados.
Marcelo, quien es hermano de una joven que habría sido víctima del acusado, fue uno de los que concurrió a ese encuentro y al termino del mismo accedió a hablar con la prensa. 
«Para ellos no es abuso», dijo quejosamente refiriéndose a las autoridades del lugar. «Es intento de abuso», aclaró. «Pero hay sí una celadora que encontró a este hombre dentro del baño con una chica que estaba con los pantalones bajos. Y lamentablemente en Fiscalía... (se emocionó) no nos tomaron la denuncia», afirmó con la voz entrecortada y los ojos llorosos. 
Explicó esa reacción aduciendo que son «todos chicos discapacitados, que no se pueden defender» y agregó que al enterarse de la situación les dio «mucha bronca. El tipo anda suelto y solo le ponen un régimen de que en quinientos metros no se puede acercar. El tipo tiene antecedentes», insistió. «Pero el tema es este, la denuncia la reciben setenta y dos horas después. No puede ser que porque se trate de una institución no se le pueda tomar la denuncia o porque la Fiscalía tenía que cerrar, total los chicos pueden esperar», reprochó Marcelo. 
«¿Cuántos casos se dijo en la reunión que pueden haber ocurrido?», se le consultó. «Pueden haber muchos; son chicos discapacitados y ahora van a tratar con un psicólogo a los padres de ellos. También vino un abogado y explicaron en la reunión cómo se debe hacer para que los chicos hablen. Hay algunos que no se expresan, que al mirarlo en una foto dicen que (el presunto abusador) es malo», contó. 
«No entiendo cómo no salen ellos a dar la cara», acotó refiriéndose a las autoridades de la entidad. «¿Ellos aducen que si esto se publicita es peor para las víctimas y para la institución?», se le preguntó. «Lo dice tanto la Comisaría de la Mujer como la institución. Para ellos no conviene publicitar estos casos entonces al tipo hay que cubrirlo, porque puede que tome represalias (con los denunciantes) y por eso no quieren que salgan (los casos) a la luz», dijo Marcelo. 
«¿Tu hermana cuántos años tiene?», se insistió. «23», respondió y «¿cómo está?», se le preguntó. «Está bien. Quiere seguir viniendo, pero yo no. Ella nos contó que él le había tocado las manos, las piernas y se hizo la denuncia. Ahora aportamos testigos entre los que hay una señora que trabaja hace muchos años acá (en CAPDIM) a la que le contaron varias cosas y las expresó hoy (por ayer) acá. Dijo que el tipo los amenazaba con un cuchillo. Que si hablaba le iban a matar al primo y entonces lo que pregunté fue, con todas esas amenazas, ¿no se lo puede detener?».
Más tarde, Marcelo contó que el acusado sería «pastor evangelista» también, que trabajó durante «seis años enseñando» en la panadería de CAPDIM y que se lo despidió de la institución cuando se conocieron los primeros casos. 

TRES CASOS DENUNCIADOS
La jefa de la Comisaría de la Mujer, Laura Mirantes, en tanto, cuando se retiró de la reunión habló brevemente con la prensa y en sus declaraciones periodísticas confirmó que hasta ahora son «tres los casos denunciados» y que la fiscal, la doctora María Tolomei, ya habría tomado las primeras medidas, como por ejemplo, gestionar una prohibición de acercamiento del denunciado a la institución y a los denunciantes. 
«Seguimos recepcionando denuncias; esto para muchos padres es nuevo y como ya se sabe estamos hablando de personas adultas pero con discapacidades que los llevan a ser como chiquitos de 7 ó 10 años», contó la comisario Laura Mirantes, quien refirió que de la reunión participaron unas 30 personas cuyos hijos concurren a la institución. 
«Esta reunión fue a modo de asesoramiento, porque había mucho desconocimiento (por ejemplo) sobre quién debía intervenir en la recepción de la denuncia o qué se podía solicitar», explicó Mirantes.
Más adelante cuando se le consultó sobre la impresión que había tenido de los directivos de la entidad dijo: «La verdad que se preocuparon desde un primer momento: ellos mismos se acercaron a la Justicia para que les tomen la denuncia, no es que no lo hicieron; todo lo contrario», aseguró. 
Para la Justicia -según se dice- los casos todavía están en un manto de confusión, es por eso que aún no se ha dispuesto ninguna medida con el denunciado. 

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