Carta del Lector

Carta del lector

Esta carta es una de esas que nace del desconcierto, de la impotencia, de no saber cómo se sigue.

Somos profes de una Escuela relativamente chica y en ella convivimos unos 100 docentes, o sea que mirando nuestra realidad, suponemos que somos un buen ejemplo estadístico, por esto de “uno de cada 100 docentes tal cosa, 5 de cada 100 tal otra”. Hoy queríamos contar, en representación de nuestros colegas, qué pasa en la escuela en medio de todo de este reclamo desoído e ignorado.
En la Escuela coexistimos los que hacen paro y los que no, pero que se suman a las asambleas; los que van a las marchas y ‘panfletedas’, pero no a las asambleas; los que no hacen ni una cosa ni la otra... ni la otra, pero manifiestan que esto es terrible y expresan su descontento. En la Escuela se vive la diversidad y se aprende, a través del debate plural de ideas a respetar. porque ese que no acuerda con tal o cual medida es nuestro compañero de viaje en el mágico camino de enseñar.

Sin embargo hay algunas cosas que no se discuten: 100 de cada 100 decimos que en los últimos años hemos perdido al menos el 30% de nuestro poder adquisitivo, que no somos los garantes del derecho a la educación (ese es el Estado), somos la herramienta para garantizar ese derecho fundamental; que, como profesionales de la educación, queremos ser consultados en el desarrollo de las políticas educativas, y que merecemos un sueldo digno, una obra social que asegure nuestro derecho a la salud y que se nos pague en término.
La “seño” de su hijo, sobrino o nieto, que trabaja doble función (8 hs), además en su casa proyecta, planifica, corrige; también compra (de su bolsillo) los huevitos de pascua para cada alumno y muchas veces hasta las fotocopias. Y pensar que hace casi 230 años unos obreros en Chicago reclamaban una jornada de 8 hs para tener un merecido tiempo de descanso diario.

En medio de todo esto, entre timbres, mates, gritos de “¿Profe adhiere?”, manchas de humedad en el techo, tomacorrientes rotos y acarrear un balde de agua al baño de profes (pues no funciona la descarga), seguimos sintiéndonos solos en un reclamo que es mucho más que un sueldo digno, que va de la mano de principios como el de la educación pública y gratuita, como el de calidad educativa, con el de educar en democracia y para la democracia. Feliz día a todos los trabajadores, pero especialmente a aquellos que dedican su vida a la tarea de enseñar.
Asamblea permanente de la Escuela 785 “Troperos Patagónicos» de la ciudad de Puerto Madryn. 

Carta del LectorPuerto MadrynEdición impresa