Opinión

La labor de Rosendo como periodista serio será recordado por muchos

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No hacía mucho tiempo que lo conocía. Pero aún ese escaso tiempo fue suficiente para encontrar la sabiduría de un hombre simple. En sus palabras, en sus comentarios y en sus escritos se podía encontrar la ubicación correcta, aún en problemas complejos, que a más de uno nos hubiera significado una ardua tarea para su encuadre.

Y esa cualidad no la otorga la edad, la otorga un don que permite adecuar los pensamientos en la calidad de las personas, en el análisis del contexto y en la búsqueda apasionada de contribuir, aún sin proponérselo, al mejoramiento del conjunto y al sentido de nación. Valores que hoy se han perdido estaban reunidos en la mente de un hombre al que seguramente la calle, el entorno en el que desarrolló su vida, y sus experiencias, le habían significado una síntesis que le permitían gozar de su existencia y traducir hasta en un lenguaje popular y campero su profundo análisis. Don Rosendo: ha sido un placer conocerlo y seguramente muchos de nosotros inconscientemente buscaremos su columna en alguna página del diario. No la encontraremos, pero estaremos seguros que así como entregó sus ideas hasta el último momento, su trabajo como periodista serio y sensato será recordado por muchos.

Luis López Salaberry
 

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