Puerto Madryn

Tras los pasos de Pirámides por la prohibición de vajilla descartable

Luego de la prohibición del uso de vajilla descartable en Pirámides, se trabaja en nuestra ciudad hacia la misma dirección. 

En los primeros días del mes de septiembre, el Concejo Deliberante de Puerto Pirámides aprobó por unanimidad la ordenanza que presentaron la Fundación Tierra Salvaje y la Red de Fauna Costera del Chubut. La misma prohíbe la vajilla descartable plástica en comercios de Puerto Pirámides, medida que apunta a proteger el ambiente marino y la fauna que en él habita. La medida alcanza la prohibición a sorbetes igualmente. 
Cabe destacar que son varios los países, y se van sumando ciudades de nuestro país, en presentar proyectos de este tipo en consonancia con una conciencia cada vez más creciente del cuidado del medio ambiente. Ya que tales desechos no sólo genera gran cantidad de residuos que tardan siglos en degradarse, sino que atentan contra la vida animal y acrecientan la contaminación del mar. El uso de artículos descartables, como vasos y sorbetes, no hace más que incrementar esta problemática, por lo que resulta fundamental regular su utilización.

GANDON CON TORTORIELLO 
Esta ordenanza fue presentada por la Fundación Tierra Salvaje (WEF) y la Red de Fauna Costera del Chubut a través del Concejal Fabián Gandón, quien es miembro voluntario en ambas instituciones desde su creación. 
En las últimas horas,  el edil de Puerto Pirámides mantuvo una reunión de trabajo con el concejal de Cambiemos, Claudio Tortoriello, de nuestra ciudad. “Le dejé una copia de la ordenanza que prohíbe los descartables plásticos en Puerto Pirámides, para que la trabaje con los legisladores, a fines de instrumentar la misma acción en la ciudad vecina ya que compartimos el mismo Golfo y tenemos que trabajar en conjunto para preservarlo” manifestó Gandón. 
Gandon fue quien impulsó además hace catorce años el cierre del basural a cielo abierto que había en el pueblo y que generaba un enorme impacto ambiental, social y sanitario. Trabajo que llevó adelante desde la WEF, con el apoyo de la Fundación Naturaleza para el Futuro, la Fundación Avina y el grupo Cempre (Compromiso Empresario para el Reciclaje).
Se concretó el cierre definitivo en 2004, planificando la remediación del sitio. Muchos años después (2016) cerró el basural a cielo abierto de Puerto Madryn. “Hoy, 14 años después, tenemos una ordenanza ejemplar que está siendo tomada como modelo en otras localidades y que nos vuelve a posicionar como referentes en la conservación y manejo costeros, tendiente a reducir el impacto de los residuos plásticos en el mar”, manifestó Gandón sobre esta nueva ordenanza aprobada. 

UN GRAN DAÑO PARA LA NATURALEZA 
Para comprender qué es lo que hace al plástico tan dañino, en comparación con otro tipo de desechos, hay que tener noción de dos puntos vitales: su durabilidad en el ambiente y lo enraizado que se encuentra en nuestros hábitos de consumo.
El plástico tarda entre 100 y 1.000 años en descomponerse. En el caso de las botellas desechables, el período se acerca a los 500 años. Hay que pensar en todas las botellas plásticas que han utilizado en nuestra vida. Ninguna de ellas ha cumplido el ciclo que necesitan para degradarse, ni lo hará pronto. Cada una sigue dando vueltas en alguna parte del planeta.
La alarma suena cada vez más fuerte. Organizaciones ambientales, e iniciativas ciudadanas advierten que el reciclaje –a pesar de ser necesario– ya no es suficiente. El problema se salió de las manos hace mucho tiempo y no estamos ni cerca de estar haciendo lo necesario para detenerlo.
Solo para tener una noción de la dimensión de aprieto en la que nos metimos voluntariamente, repasemos algunos números: según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el 80% de la contaminación marina proviene de fuentes terrestres. De esta contaminación más del 90 por ciento es algún tipo de plástico.

Puerto MadrynEdición impresa