EN TIERRA SE PUEDE, EN EL GOLFO NO

Turismo de Provincia rechaza actividad de cruceros en la bahía de Puerto Pirámides

Mientras en tierra, en la villa balnearia de Puerto Pirámides reina el descontrol, con todo tipo de construcciones que afectan la vista, el medioambiente, propiciando negocios inmobiliarios en base a una legislación vetusta vigente, el subsecretario de conservación Néstor García amparándose en la misma legislación que no defiende en tierra, rechazó la posibilidad de que al menos cinco cruceros con 900 pasajeros europeos fondeé en la bahía de Pirámides y propicie que los turistas naveguen en las embarcaciones de los prestadores locales.

El pedido lo había realizado Víctor Reyes, socio gerente de la empresa Port Service, en relación a la solicitud que habían realizado ante la autoridad competente, y que responde a la Ley XI Nro. 20, la que establece límites en una zona marítima establecida por el plan de manejo “realizado en el marco del planeamiento participativo y estratégico” y además menciona que “su zonificación incluye áreas de protección especial, de esta manera las zonas intangibles son destinadas a la protección total de los sistemas naturales y culturales, en las que solo se permiten las actividades de control, investigación y monitoreo”.
Control y monitoreo que no se aplica evidentemente por parte de este organismo para controlar los negocios inmobiliarios que suceden en la misma área intangible y protegida de Puerto Pirámides. Se trata además de la misma zona marítima en que se navega para realizar avistajes de ballenas.
En otro tramo del escrito, menciona Néstor García que “dentro de los límites del ANP Península Valdés en el Golfo Nuevo, se establecen zonas intangibles, zonas de uso sostenible restringido y zonas de uso sostenible en los cuales ya están determinadas las actividades que se pueden realizar y queda excluido, por lo tanto, la navegación de todo tipo de embarcaciones”.
Cerrando su nota, García descarta “la operatoria detallada en la solicitud dada la imposibilidad de fondear en la localidad de Puerto Pirámides y de desembarco de pasajeros con los fines explicitados en temporada de ballenas”.

DURA RESPUESTA
DE SALA
El Interventor en la Administración Portuaria local, ingeniero Osvaldo Sala por su parte, envió una  nota al subsecretario Néstor García, en la que manifiesta su oposición a dicha medida, expresándole su “profunda tristeza, mi absoluta total discrepancia con la decisión tomada, máxime cuando el interés  por realizar dicha actividad es cada vez mayor y puede representar para la provincia, Puerto Pirámides, Puerto Madryn, Camarones y Comodoro Rivadavia, importantes recursos económicos, sin poner en riesgo –en absoluto- nuestra maravillosa  riqueza faunística, en un momento en que la sociedad lo reclama con fuerte insistencia”.
Con su firmeza conocida, Sala agrega que “entiendo claramente sus fundamentos expuestos, pero debo reconocer que los mismos están absolutamente desactualizados en más de 20 años y hoy se hace avistaje de ballenas, lobos y delfines en Uruguay con puertos náuticos abarrotados de veleros, yates y cruceros fondeados, cuyos turistas bajan en sus lanchas y lanchas de la Administración Portuaria Uruguaya hasta el puerto, para luego hacer esos avistajes o ir hasta el recorrido permitido de Isla de los Lobos”.
En su discrepancia, Sala le informa que “los cruceros a los que hacíamos referencia eran de 900 pasajeros, con turistas mayores, 100 por 100 observadores y pacíficos que en nada difieren de los que vienen a filmar o fotografiar para vender ese producto, sino que llevan en sus retinas para toda la vida la admiración de las vivencias tomadas en nuestra provincia y lo divulgan en Europa de donde provienen”.
Además, lamenta que esta decisión, al tomar conocimiento autoridades nacionales “ha sido muy negativo” y afectará al trabajo de conseguir la llegada de más cruceros, aunque agrega que “de manera alguna renuncio a no seguir intentando poder conseguir para la temporada 2019-2020”.
Lamenta por último que este tipo de decisiones también afectan a la posibilidad de que se pueda avanzar con la dársena náutica deportiva “que con estas limitaciones sería una inversión muy difícil de justificar y un engaño para los interesados de otras provincias que vinieran a invertir en marinas para sus embarcaciones”.

Puerto MadrynEdición impresa