Sábado 29 de Abril de 2017, Chubut, Patagonia Argentina
Policiales
Violentos asaltantes roban dólares, la recaudación y una pistola a conocido comerciante de Trelew
20 Abr 2017 03:10A un conocido comerciante de Trelew lo asaltaron anteanoche cuando estaba por cerrar el negocio. Fueron dos motochorros que se le introdujeron violentamente al local y tras golpearlo le robaron la recaudación, una pistola 9 milímetros y una suma en dólares que había ahorrado para ir a ver a una hermana a los Estados Unidos.
La víctima fue el dueño del comercio, Alfredo Flammia.

El atraco ocurrió en una pizzería situada al sur del radio céntrico de la ciudad y sus autores -según testigos- se movilizaban en una pequeña motocicleta de color oscuro, en la que tras el robo huyeron raudamente hacia la zona norte de Trelew.

El hecho ocurrió en la avenida Hipólito Yrigoyen entre Centenario y Brown, y la víctima fue Alfredo Flammia, el dueño de la tradicional pizzería «Roselli», quien cuando fue a cerrar la puerta de acceso del negocio terminó encañonado por un individuo con la cara tapada «con una bufanda blanca», que de esa manera se le metió al local acompañado de un cómplice.

A Flammia le llevaron unos 5.000 pesos de la caja registradora, aproximadamente 3.000 dólares y la pistola 9 milímetros que usaba para su seguridad personal. «Si la hubiera alcanzado a agarrar los mato: por Dios que los mato», aseguró.

«Me apuraron: como yo sufro de los pulmones casi me asfixian exigiéndome que les diera plata. Me llevaron arriba (a la planta alta del negocio donde tiene su casa), allí revolvieron todo. Y al final tuve que decirles dónde estaban los dólares», contó Flammia.

El hombre -de unos 70 años- tenía ese dinero para ir a visitar a una hermana de 89 que tiene en Estados Unidos. Sus hijos comentaron que hasta tenía el pasaje reservado para irse en los próximos días.

Los malvivientes que se fueron en una motocicleta de pequeña cilindrada le robaron los dólares, unos 5.000 pesos de la caja registradora y el arma de fuego: una pistola calibre 9 milímetros. Según narró el comerciante, uno de ellos le decía insistentemente al que estaba armado que lo matara.

Más tarde, cuando se refirió a la 9 milímetros que le robaron, confesó: «Estuve a punto de agarrarla y si lo hubiera hecho los mato. Por Dios que los hubiera matado. Tenía catorce balas y les hubiera tirado las catorce», afirmó.

«Siempre ando con la pistola en la mano cuando cierro; hoy (el martes a la noche) no la andaba trayendo por una razón muy especial», dijo. ¿A usted ya le había pasado algo así o es la primera vez? Se le preguntó. «La primera vez. Pero yo lo esperaba a esto; yo trabajaba y dormía con la pistola al lado mío», insistió.

Posteriormente recordó que durante el atraco uno de los delincuentes le insistía al que lo tenía encañonado que lo matara. «Me golpearon la cabeza con el revólver y uno de ellos le decía al otro: «Matálo, tirále, matálo, dónde está la plata», preguntaba y me apuraban», relató. En definitiva se llevaron sus ahorros, el arma y la plata de la registradora. Se le apuntó. «Sí, unos cinco mil y pico de pesos más los dólares con los que pensaba ir a ver a mi hermana a los Estados Unidos y ahora se me acabó todo», dijo resignado.

Finalmente dejó rienda suelta a su indignación por la inseguridad que hay en la sociedad y lo adjudicó a que «tenemos gobiernos corruptos, justicia corrupta y legisladores corruptos: entonces este país es el país de la corrupción y no lo cura nadie. Esto lo curan tipos como yo, nada más. Sin matar a nadie, solo laburando».