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El centenario de Trevelin y la apasionante verificación histórica de la fecha exacta de la fundación del pueblo
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El centenario de Trevelin y la apasionante verificación histórica de la fecha exacta de la fundación del pueblo

Determinar los hechos y circunstancias que pudieran otorgar un razonable y también convincente apoyo a la fijación de la fecha de fundación de Trevelin ha sido siempre motivo de inquietud y no poco indagar por parte de la Asociación Galesa «16 de Octubre» a través de las sucesivas integraciones de su Comisión Directiva desde el momento mismo en que ella fuera fundada hace ya casi sesenta años.

Por REDACCIÓN CHUBUT

Se trataba de establecer el momento y la razón por lo que aquello que comenzara siendo apenas un conjunto de casas desperdigadas sobre la margen izquierda del río Percy alcanzaba un grado de desarrollo y actividad tales que lo proyectaran a la categoría de pueblo.
Es bueno aclarar aquí que, actualmente, algunas de las personas comprometidas en esta búsqueda pertenecen simultáneamente a las respectivas comisiones directivas de la mencionada Asociación Galesa, de la Compañía «Rifleros del Chubut» y de la Comisión Evaluadora del Patrimonio Histórico, Cultural y Natural de Trevelin, por lo que su tratamiento estuvo presente, en mayor o menor medida, en las reuniones de cada una de las mencionadas entidades, concentrándose los resultados y conclusiones en la última de ellas.
En estudio de los distintos sucesos y opiniones propuestos como posibles respuestas al interrogante que motorizaba la búsqueda, se logró consenso en cuanto a que el año de fundación de Trevelin es el de 1918. Dos datos contundentes dan firme soporte a este aserto, y surgen de las memorias de John Daniel Evans, cuando dice, en lo que hace al primero de ellos, que en ese año, junto con Thomas Morgan y Elías Owen, le compraron a David Roberts (uno de los Rifleros de Fontana), la Legua 14 de la Colonia 16 de Octubre, haciendo reserva de una cuarta parte de ella en su «esquina norte para fundar el pueblo sobre la margen izquierda del río Percy»(sic), operación ésta de la que, sin embargo, no se contaba con el instrumento y la fecha de su concreción. El segundo dato da cuenta de la formación de la primera Comisión de Fomento, también en ese año, hecho que por sí mismo autoriza a suponer la existencia de una comunidad o población que, aún incipiente, denunciaba la necesidad de un organismo de contralor y administración como el mencionado.
Intercalado entre la mención de estos dos hechos, dice John Daniel Evans que «Se firmó el pacto de Dol Brwynog», sin acotar detalle alguno que permitiera conocer quiénes fueron los firmantes de tal pacto y cuál era su objeto, interrogantes que, como se verá más adelante, hoy tienen una respuesta convincente.
Con estos antecedentes se entendió que el dato a hallar como fundación del pueblo era la de escrituración de la operación de compra de la Legua 14, y en ese sentido se orientó la búsqueda, la que comenzó siendo preocupantemente infructuosa, hasta que a mediados de este año, en una de las reuniones de la Comisión Directiva de la Asociación Galesa, su secretaria, María Esther Evans, propuso que se encomendara el cometido a alguien que lo atendiera personalmente ante el Registro de la Propiedad Inmueble. Ese «alguien» fue Ricardo Azparren, nacido en este pueblo e hijo de dos familias tradicionales del mismo, quien en pocos días remitió copia de la respectiva escritura suscripta en Trelew el día 5 de diciembre de 1918 ante el escribano Antonio Díaz de Vivar.
Entendiendo que la acreditación fehaciente de este hecho y la existencia no desmentida de la aludida Comisión de Fomento generan suficiente consenso para sostener que la fecha a tenerse como la de fundación de Trevelin es la del 5 de diciembre de 1918, la Asociación Galesa solicitó al Concejo Deliberante local, a través de la Comisión de Patrimonio, que así se lo determinara con la sanción de la correspondiente ordenanza, lo que se concretó con la que lleva el Nø 1635/18, de fecha 4 de octubre del corriente año.

VALIOSA DOCUMENTACION
Pasados pocos días desde que, mediante una conferencia de prensa, se diera a conocer la norma citada, llegó a manos de la Comisión Directiva de la Asociación Galesa la prolija y completa documentación acreditativa del modo en que el citado cuarto de la Legua 14 fuera fraccionado y vendido, con indicación del nombre de los compradores, número y superficie de cada quinta o manzana, el precio acordado y la forma de pago, todo ello en documentos originales y manuscritos, transcriptos a un libro «Diario» a partir del mes de noviembre de 1922, y en cuyo encabezamiento se lee: «Diario de las operaciones realizadas con las ventas de los Solares y Quintas del Pueblo de Trevelin, que ocupan la cuarta parte de la legua indicada con el Nø 14 en el plano oficial del trazado de esta Colona 16 de Octubre en su ángulo Norte...»,  y más adelante agrega: «Las operaciones que en este libro se registran son realizadas por Roberto Williams con poder otorgado por los propietarios en condominio por compra a David Roberts de la Legua Nø 14 mencionada, Señores Elías Owen, John D. Evans y Thomas Morgan, ante el Juzgado de Paz de Esquel, a falta de escribano público en la localidad, el día 31 de diciembre de 1921».
Este señor Roberto Williams era un caracterizado vecino de Trevelin más conocido como Boby Williams, y habiendo mantenido estos documentos en su poder, a su fallecimiento los conservó su hijo Lenard, y fallecido éste, fue Marcelo Williams, nieto de Boby, quien, intuyendo su valor, los hizo llegar al Concejo Deliberante local, anoticiada de lo cual, la Asociación Galesa los sacó a la luz para conocimiento de todos.

EL NOMBRE DEL PUEBLO
Entre los varios aspectos de interés histórico que ellos encierran, hay dos que se destacan por su importancia, a saber: el primero muestra que en diciembre de 1921 el pueblo ya se llamaba Trevelin, disipando así las dudas que siempre hubo al respecto, y el segundo es que el cuarto de legua no fue donado -como se ha dicho y escrito a veces-, sino que se lo fraccionó y vendió, y los vendedores son los que aparecen como condóminos en el libro «Diario» de Boby Williams. Asimismo, consta que la confección de los planos del fraccionamiento fue confiada al ingeniero Luis Hipólito Giacone, de Esquel, quien al facturar sus honorarios el 13 de agosto de 1927 especifica «Por plano pueblo Trevelin» y «Por plano Chacras y Quintas de Trevelin», indicando que lo hace a la «Compañía Dolbrwynog».
Aquí aparece el primer dato concreto que permite dar respuesta al interrogante  planteado en torno a la existencia y finalidad del antes citado «Pacto de Dolbrwynog», dato que se repite cuando, el 31 de octubre de 1929, la Comisión de Fomento local emite un recibo por percepción de pago de «contribución territorial» por «quintas y solares» de parte de la misma compañía. Tales antecedentes permiten suponer razonablemente que el mentado «pacto» consistió en una suerte de contrato constitutivo de una sociedad que tenía por objeto fraccionar y vender el cuarto de legua en cuestión, aunque no se tenga constancia escrita de su formación, como así también que el sitio en el que eventualmente se consensuó el acuerdo fue la casa de David Roberts, vendedor de la legua, la que precisamente se llamaba «Dolbrwynog».
Entendemos que lo hasta aquí dicho constituye un resumen aceptablemente coherente de los fundamentos tenidos en cuenta para considerar que el 5 de diciembre es la fecha en que se ha de celebrar, de aquí en más, el aniversario de la fundación de Trevelin, sin perjuicio de que con el paso del tiempo y el afán investigativo de quien quiera arrimar mayor y tal vez mejor información, venga a enriquecer lo que hasta ahora conocemos y tenemos por cierto. Y digamoslo también: el primer centenario de Trevelin fue una hermosa fiesta desarrollada en la Plaza Coronel Fontana, con presencia de autoridades y un numeroso público que disfrutó de las danzas tradicionales de las diversas colectividades de la región, homenajes a antiguos pobladores y muy emotivos discursos, cerrando todo con el himno galés de «Pwy fydd yma mewn can mlynnedd» (Quién estará aquí dentro de cien años), entonado bajo un sol que se asoció a la fiesta.


 

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El centenario de Trevelin y la apasionante verificación histórica de la fecha exacta de la fundación del pueblo

Determinar los hechos y circunstancias que pudieran otorgar un razonable y también convincente apoyo a la fijación de la fecha de fundación de Trevelin ha sido siempre motivo de inquietud y no poco indagar por parte de la Asociación Galesa «16 de Octubre» a través de las sucesivas integraciones de su Comisión Directiva desde el momento mismo en que ella fuera fundada hace ya casi sesenta años.

Se trataba de establecer el momento y la razón por lo que aquello que comenzara siendo apenas un conjunto de casas desperdigadas sobre la margen izquierda del río Percy alcanzaba un grado de desarrollo y actividad tales que lo proyectaran a la categoría de pueblo.
Es bueno aclarar aquí que, actualmente, algunas de las personas comprometidas en esta búsqueda pertenecen simultáneamente a las respectivas comisiones directivas de la mencionada Asociación Galesa, de la Compañía «Rifleros del Chubut» y de la Comisión Evaluadora del Patrimonio Histórico, Cultural y Natural de Trevelin, por lo que su tratamiento estuvo presente, en mayor o menor medida, en las reuniones de cada una de las mencionadas entidades, concentrándose los resultados y conclusiones en la última de ellas.
En estudio de los distintos sucesos y opiniones propuestos como posibles respuestas al interrogante que motorizaba la búsqueda, se logró consenso en cuanto a que el año de fundación de Trevelin es el de 1918. Dos datos contundentes dan firme soporte a este aserto, y surgen de las memorias de John Daniel Evans, cuando dice, en lo que hace al primero de ellos, que en ese año, junto con Thomas Morgan y Elías Owen, le compraron a David Roberts (uno de los Rifleros de Fontana), la Legua 14 de la Colonia 16 de Octubre, haciendo reserva de una cuarta parte de ella en su «esquina norte para fundar el pueblo sobre la margen izquierda del río Percy»(sic), operación ésta de la que, sin embargo, no se contaba con el instrumento y la fecha de su concreción. El segundo dato da cuenta de la formación de la primera Comisión de Fomento, también en ese año, hecho que por sí mismo autoriza a suponer la existencia de una comunidad o población que, aún incipiente, denunciaba la necesidad de un organismo de contralor y administración como el mencionado.
Intercalado entre la mención de estos dos hechos, dice John Daniel Evans que «Se firmó el pacto de Dol Brwynog», sin acotar detalle alguno que permitiera conocer quiénes fueron los firmantes de tal pacto y cuál era su objeto, interrogantes que, como se verá más adelante, hoy tienen una respuesta convincente.
Con estos antecedentes se entendió que el dato a hallar como fundación del pueblo era la de escrituración de la operación de compra de la Legua 14, y en ese sentido se orientó la búsqueda, la que comenzó siendo preocupantemente infructuosa, hasta que a mediados de este año, en una de las reuniones de la Comisión Directiva de la Asociación Galesa, su secretaria, María Esther Evans, propuso que se encomendara el cometido a alguien que lo atendiera personalmente ante el Registro de la Propiedad Inmueble. Ese «alguien» fue Ricardo Azparren, nacido en este pueblo e hijo de dos familias tradicionales del mismo, quien en pocos días remitió copia de la respectiva escritura suscripta en Trelew el día 5 de diciembre de 1918 ante el escribano Antonio Díaz de Vivar.
Entendiendo que la acreditación fehaciente de este hecho y la existencia no desmentida de la aludida Comisión de Fomento generan suficiente consenso para sostener que la fecha a tenerse como la de fundación de Trevelin es la del 5 de diciembre de 1918, la Asociación Galesa solicitó al Concejo Deliberante local, a través de la Comisión de Patrimonio, que así se lo determinara con la sanción de la correspondiente ordenanza, lo que se concretó con la que lleva el Nø 1635/18, de fecha 4 de octubre del corriente año.

VALIOSA DOCUMENTACION
Pasados pocos días desde que, mediante una conferencia de prensa, se diera a conocer la norma citada, llegó a manos de la Comisión Directiva de la Asociación Galesa la prolija y completa documentación acreditativa del modo en que el citado cuarto de la Legua 14 fuera fraccionado y vendido, con indicación del nombre de los compradores, número y superficie de cada quinta o manzana, el precio acordado y la forma de pago, todo ello en documentos originales y manuscritos, transcriptos a un libro «Diario» a partir del mes de noviembre de 1922, y en cuyo encabezamiento se lee: «Diario de las operaciones realizadas con las ventas de los Solares y Quintas del Pueblo de Trevelin, que ocupan la cuarta parte de la legua indicada con el Nø 14 en el plano oficial del trazado de esta Colona 16 de Octubre en su ángulo Norte...»,  y más adelante agrega: «Las operaciones que en este libro se registran son realizadas por Roberto Williams con poder otorgado por los propietarios en condominio por compra a David Roberts de la Legua Nø 14 mencionada, Señores Elías Owen, John D. Evans y Thomas Morgan, ante el Juzgado de Paz de Esquel, a falta de escribano público en la localidad, el día 31 de diciembre de 1921».
Este señor Roberto Williams era un caracterizado vecino de Trevelin más conocido como Boby Williams, y habiendo mantenido estos documentos en su poder, a su fallecimiento los conservó su hijo Lenard, y fallecido éste, fue Marcelo Williams, nieto de Boby, quien, intuyendo su valor, los hizo llegar al Concejo Deliberante local, anoticiada de lo cual, la Asociación Galesa los sacó a la luz para conocimiento de todos.

EL NOMBRE DEL PUEBLO
Entre los varios aspectos de interés histórico que ellos encierran, hay dos que se destacan por su importancia, a saber: el primero muestra que en diciembre de 1921 el pueblo ya se llamaba Trevelin, disipando así las dudas que siempre hubo al respecto, y el segundo es que el cuarto de legua no fue donado -como se ha dicho y escrito a veces-, sino que se lo fraccionó y vendió, y los vendedores son los que aparecen como condóminos en el libro «Diario» de Boby Williams. Asimismo, consta que la confección de los planos del fraccionamiento fue confiada al ingeniero Luis Hipólito Giacone, de Esquel, quien al facturar sus honorarios el 13 de agosto de 1927 especifica «Por plano pueblo Trevelin» y «Por plano Chacras y Quintas de Trevelin», indicando que lo hace a la «Compañía Dolbrwynog».
Aquí aparece el primer dato concreto que permite dar respuesta al interrogante  planteado en torno a la existencia y finalidad del antes citado «Pacto de Dolbrwynog», dato que se repite cuando, el 31 de octubre de 1929, la Comisión de Fomento local emite un recibo por percepción de pago de «contribución territorial» por «quintas y solares» de parte de la misma compañía. Tales antecedentes permiten suponer razonablemente que el mentado «pacto» consistió en una suerte de contrato constitutivo de una sociedad que tenía por objeto fraccionar y vender el cuarto de legua en cuestión, aunque no se tenga constancia escrita de su formación, como así también que el sitio en el que eventualmente se consensuó el acuerdo fue la casa de David Roberts, vendedor de la legua, la que precisamente se llamaba «Dolbrwynog».
Entendemos que lo hasta aquí dicho constituye un resumen aceptablemente coherente de los fundamentos tenidos en cuenta para considerar que el 5 de diciembre es la fecha en que se ha de celebrar, de aquí en más, el aniversario de la fundación de Trevelin, sin perjuicio de que con el paso del tiempo y el afán investigativo de quien quiera arrimar mayor y tal vez mejor información, venga a enriquecer lo que hasta ahora conocemos y tenemos por cierto. Y digamoslo también: el primer centenario de Trevelin fue una hermosa fiesta desarrollada en la Plaza Coronel Fontana, con presencia de autoridades y un numeroso público que disfrutó de las danzas tradicionales de las diversas colectividades de la región, homenajes a antiguos pobladores y muy emotivos discursos, cerrando todo con el himno galés de «Pwy fydd yma mewn can mlynnedd» (Quién estará aquí dentro de cien años), entonado bajo un sol que se asoció a la fiesta.


 

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