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Misterio

“El último hombre del planeta está leyendo, de pronto, alguien golpea su puerta”. Esta, quizá la más corta historia de misterio que pueda escribirse, pone de manifiesto dos características que acompañarán al ser humano hasta sus últimos días: El miedo a lo desconocido y la curiosidad

Por REDACCIÓN CHUBUT

“El último hombre del planeta está leyendo, de pronto, alguien golpea su puerta”. Esta, quizá la más corta historia de misterio que pueda escribirse, pone de manifiesto dos características que acompañarán al ser humano hasta sus últimos días: El miedo a lo desconocido y la curiosidad; ¿Quién está golpeando? ¿Qué o que llama a la puerta?
Mitos y leyendas tienen sobre la tierra la  misma antigüedad que el hombre. Personajes fantásticos y animales de leyenda protagonizan relatos de orígenes diversos; pero aun hoy, en un mundo tecnológico, donde todo debe tener una explicación racional, existen fenómenos que todavía se archivan en carpetas rotuladas con una sola palabras: MISTERIO.
Nessie, Kol-Kol, yeti, Ogopogo, Mokele-Mbembe y muchos otros, son nombres que provienen de lenguas muy diferentes; todos sirven para identificar criaturas extrañas que quitan el sueño de investigadores de todo el planeta, empeñados en obtener evidencias contundentes de su existencia; curiosos, y sin miedo a lo que desconocen, estos científicos pertenecen a una disciplina que ya es oficialmente reconocida: la Criptozoologìa, que describe y clasifica animales “ocultos”, aunque para una inmensa mayoría, pertenezcan al terreno de la leyenda.
El lago Ness- Loch Ness- en lengua gaélica, es uno de los lugares más hermosos de la tierra. Ubicado en las altas tierras escocesas, es el más grande de los lagos de Gran Bretaña, con 32 Km. De largo y una profundidad máxima de 300 metros. El fondo del Nesses helado, y sus turbias ocultan numerosas cuevas y grietas. No es nada difícil imaginar a una criatura viviendo en él, para emerger solo ocasionalmente. 
Se cuenta que en el año 565, San Colomban ahuymeto a una bestia temeraria y agresiva mediante el poder de la oración; desde entonces, los testimonios sobre “algo” que vive en el lago fueron frecuentes, a punto que “Nessie” es un cariñoso diminutivo para esa criatura que con su fama generó la prosperidad de Inverness- pueblo a la orilla del lago- al convertirlo en atracción turística, donde acuden por cientos quienes quieren ver, aunque sea por un instante, la fugitiva anatomía de “Nessie”.En el año 1970, una expedición de la Universidad de Birminghan llego hasta el lago transportando un poderoso equipo de sonar; no ubicaron a “Nessie”, pero registraron ondas sonoras muy claras, que indicaban la presencia de uno o más animales, de un tamaño mucho mayor a los conocidos. “sea lo que fuere, allí hay algo grande” comento Arnold Fucker, a cargo de la investigación.
Otra expedición, encabezada por el doctor Robert Rines y el Físico Charles Wycoff, ambos del célebre MIT –Instituto Tecnológico de Massachusetts- llego  a Escocia en 1976 con un equipo de sonar combinado con un dispositivo de fotografía ultrarrápida: “la cámara especial, respondiendo a un sonar que permití separar diversos objetos que pasaban al mismo tiempo, nos permitió tomar fotos en las que aparecía algo difuso, similar a una aleta en forma de diamante, en por lo menos tres secuencias” explicó Rines.
Luego de ser reveladas en un centro de alta complejidad, las fotos fueron llevadas a un laboratorio de la NASA en California donde una computadora amplio y proceso. El resultado final fue una increíble imagen de tiempos remotos; un animal con aletas y largo cuello, con aspecto similar al de un dinosaurio. Otra fotografía muestra algo semejante a la cola o aleta propulsora.
Frente a esas fotos, un paleontólogo del Museo Británico fue concluyente: “por las escalas y las proporciones se trata de un dinosaurio de casi 13 metros de largo y una altura de 10 metros o más.
Todo hace pensar que es Plesiosauro, un gran reptil acuático que vivió durante la era Mesozoica, hace unos 70 millones de años”.
Si aceptamos que hay algo allí abajo, ¿no sería lógico que existan animales similares en otras partes del mundo?
Hay noticias de animales similares en distintas partes del mundo; Ogopogo es el nombre de un misterioso habitante del lago Okanagan, en Canadá; se sabe de otro que habita el lago siberiano de Vorota, el cual ha sido motivo para que el profesor Sergei Klinov de la Academia de Ciencias de Moscú, declarase oficialmente: -“debemos comprender que vivimos en un mundo en parte desconocido y que animales monstruosos pertenecientes a edades remotas existen todavía en nuestro planeta”-.
Una zona clave es el sistema de lagos del sur de nuestro país; en especial el Nahuel Huapi –con el Nahuelito- y particularmente el lago Vintter, en nuestra provincia, donde se cree habita otro de estos tímidos monstruos que huyen de la prensa.
Para los criptozoologos, el océano es el gran desafío. Cubriendo un 70 por ciento de la superficie del planeta, con una profundidad media de 4.000 metros, los mares guardan secretos que todavía estamos lejos de conocer.
El 25 de abril de 1977 en las costas de Nueva Zelanda, las redes del pesquero japonés Zuiyo Maru recogieron restos enormes de un animal en avanzado estado de putrefacción; antes de arrojarlo al mas, y en base a las numerosas fotografías y dibujos que se le hicieron, se logro completar un “identikit” casi exacto del hallazgo, y la conclusión fue otra sorpresa: los restos correspondían a un dinosaurio marino; casi con seguridad a un plesiosauro.
La búsqueda de los criptozoologos sigue y esta movida por un interés muy particular, quizá resumido en las palabras del famoso investigador Bernard Huvelmans: -“Hallar a Nessie o a otra criatura será una gran satisfacción, pero si luego las cosas siguen como hasta hoy. Nunca estuvo en el ánimo de quienes dedicaron su vida a buscar el “TITANIC” la idea de reflotarlo; el objetivo máximo se cumplió cuando alguien dijo: ¡Aquí está! ¡lo hayamos! de todas maneras, no es nada malo conservar un puñado de enigmas y misterios para encarar una época en la que parece que todo necesita tener una explicación”.   

Cuentos de Horacio Marras
Cedido por la familia para su publicación en El Suplemento Zonal del Valle
Hasta el próximo relato.
 

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“El último hombre del planeta está leyendo, de pronto, alguien golpea su puerta”. Esta, quizá la más corta historia de misterio que pueda escribirse, pone de manifiesto dos características que acompañarán al ser humano hasta sus últimos días: El miedo a lo desconocido y la curiosidad

“El último hombre del planeta está leyendo, de pronto, alguien golpea su puerta”. Esta, quizá la más corta historia de misterio que pueda escribirse, pone de manifiesto dos características que acompañarán al ser humano hasta sus últimos días: El miedo a lo desconocido y la curiosidad; ¿Quién está golpeando? ¿Qué o que llama a la puerta?
Mitos y leyendas tienen sobre la tierra la  misma antigüedad que el hombre. Personajes fantásticos y animales de leyenda protagonizan relatos de orígenes diversos; pero aun hoy, en un mundo tecnológico, donde todo debe tener una explicación racional, existen fenómenos que todavía se archivan en carpetas rotuladas con una sola palabras: MISTERIO.
Nessie, Kol-Kol, yeti, Ogopogo, Mokele-Mbembe y muchos otros, son nombres que provienen de lenguas muy diferentes; todos sirven para identificar criaturas extrañas que quitan el sueño de investigadores de todo el planeta, empeñados en obtener evidencias contundentes de su existencia; curiosos, y sin miedo a lo que desconocen, estos científicos pertenecen a una disciplina que ya es oficialmente reconocida: la Criptozoologìa, que describe y clasifica animales “ocultos”, aunque para una inmensa mayoría, pertenezcan al terreno de la leyenda.
El lago Ness- Loch Ness- en lengua gaélica, es uno de los lugares más hermosos de la tierra. Ubicado en las altas tierras escocesas, es el más grande de los lagos de Gran Bretaña, con 32 Km. De largo y una profundidad máxima de 300 metros. El fondo del Nesses helado, y sus turbias ocultan numerosas cuevas y grietas. No es nada difícil imaginar a una criatura viviendo en él, para emerger solo ocasionalmente. 
Se cuenta que en el año 565, San Colomban ahuymeto a una bestia temeraria y agresiva mediante el poder de la oración; desde entonces, los testimonios sobre “algo” que vive en el lago fueron frecuentes, a punto que “Nessie” es un cariñoso diminutivo para esa criatura que con su fama generó la prosperidad de Inverness- pueblo a la orilla del lago- al convertirlo en atracción turística, donde acuden por cientos quienes quieren ver, aunque sea por un instante, la fugitiva anatomía de “Nessie”.En el año 1970, una expedición de la Universidad de Birminghan llego hasta el lago transportando un poderoso equipo de sonar; no ubicaron a “Nessie”, pero registraron ondas sonoras muy claras, que indicaban la presencia de uno o más animales, de un tamaño mucho mayor a los conocidos. “sea lo que fuere, allí hay algo grande” comento Arnold Fucker, a cargo de la investigación.
Otra expedición, encabezada por el doctor Robert Rines y el Físico Charles Wycoff, ambos del célebre MIT –Instituto Tecnológico de Massachusetts- llego  a Escocia en 1976 con un equipo de sonar combinado con un dispositivo de fotografía ultrarrápida: “la cámara especial, respondiendo a un sonar que permití separar diversos objetos que pasaban al mismo tiempo, nos permitió tomar fotos en las que aparecía algo difuso, similar a una aleta en forma de diamante, en por lo menos tres secuencias” explicó Rines.
Luego de ser reveladas en un centro de alta complejidad, las fotos fueron llevadas a un laboratorio de la NASA en California donde una computadora amplio y proceso. El resultado final fue una increíble imagen de tiempos remotos; un animal con aletas y largo cuello, con aspecto similar al de un dinosaurio. Otra fotografía muestra algo semejante a la cola o aleta propulsora.
Frente a esas fotos, un paleontólogo del Museo Británico fue concluyente: “por las escalas y las proporciones se trata de un dinosaurio de casi 13 metros de largo y una altura de 10 metros o más.
Todo hace pensar que es Plesiosauro, un gran reptil acuático que vivió durante la era Mesozoica, hace unos 70 millones de años”.
Si aceptamos que hay algo allí abajo, ¿no sería lógico que existan animales similares en otras partes del mundo?
Hay noticias de animales similares en distintas partes del mundo; Ogopogo es el nombre de un misterioso habitante del lago Okanagan, en Canadá; se sabe de otro que habita el lago siberiano de Vorota, el cual ha sido motivo para que el profesor Sergei Klinov de la Academia de Ciencias de Moscú, declarase oficialmente: -“debemos comprender que vivimos en un mundo en parte desconocido y que animales monstruosos pertenecientes a edades remotas existen todavía en nuestro planeta”-.
Una zona clave es el sistema de lagos del sur de nuestro país; en especial el Nahuel Huapi –con el Nahuelito- y particularmente el lago Vintter, en nuestra provincia, donde se cree habita otro de estos tímidos monstruos que huyen de la prensa.
Para los criptozoologos, el océano es el gran desafío. Cubriendo un 70 por ciento de la superficie del planeta, con una profundidad media de 4.000 metros, los mares guardan secretos que todavía estamos lejos de conocer.
El 25 de abril de 1977 en las costas de Nueva Zelanda, las redes del pesquero japonés Zuiyo Maru recogieron restos enormes de un animal en avanzado estado de putrefacción; antes de arrojarlo al mas, y en base a las numerosas fotografías y dibujos que se le hicieron, se logro completar un “identikit” casi exacto del hallazgo, y la conclusión fue otra sorpresa: los restos correspondían a un dinosaurio marino; casi con seguridad a un plesiosauro.
La búsqueda de los criptozoologos sigue y esta movida por un interés muy particular, quizá resumido en las palabras del famoso investigador Bernard Huvelmans: -“Hallar a Nessie o a otra criatura será una gran satisfacción, pero si luego las cosas siguen como hasta hoy. Nunca estuvo en el ánimo de quienes dedicaron su vida a buscar el “TITANIC” la idea de reflotarlo; el objetivo máximo se cumplió cuando alguien dijo: ¡Aquí está! ¡lo hayamos! de todas maneras, no es nada malo conservar un puñado de enigmas y misterios para encarar una época en la que parece que todo necesita tener una explicación”.   

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Hasta el próximo relato.
 

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