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En memoria de Rosendo Rodríguez Labat
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En memoria de Rosendo Rodríguez Labat

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Emilio Balado

Nos dejó Rosendo por un viaje al más allá. Ese hombre-periodista que nos invitaba con sus notas a reflexionar sobre muchas cosas y que lo hacía con la propiedad de los que han vivido muchas circunstancias de variados tonos. Recordarlo esbelto, amable y afable, con sabiduría exquisita, rememorando algunas veces esa etapa de Galina a lo que yo agregaba la de Roque González y desde ya que en el medio terciaba Josecito Sáez en el recuerdo, con algo de añoranza por esa época del radicalismo que podemos decir «glorioso», donde los valores eran otros y las luchas parecían más una truqueada de amigos que una sin cuartel. 
Nacido allá en las cercanías de donde alguna vez viví, traía ese andamiaje de sabiduría que solo da la vida. 
Recordarlo así solo es destacar su figura que nos deja un vacío que añoraremos, porque no solo se fue un amigo, se fue un gran hombre del periodismo, ese sin prejuicio de decir lo que se siente y como alguien me dijo: «Escriben lo que nosotros pensamos y no tenemos oportunidad de hacerlo público». Feliz viaje, Rosendo. Lo extrañaremos.

Emilio Balado

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Nos dejó Rosendo por un viaje al más allá. Ese hombre-periodista que nos invitaba con sus notas a reflexionar sobre muchas cosas y que lo hacía con la propiedad de los que han vivido muchas circunstancias de variados tonos. Recordarlo esbelto, amable y afable, con sabiduría exquisita, rememorando algunas veces esa etapa de Galina a lo que yo agregaba la de Roque González y desde ya que en el medio terciaba Josecito Sáez en el recuerdo, con algo de añoranza por esa época del radicalismo que podemos decir «glorioso», donde los valores eran otros y las luchas parecían más una truqueada de amigos que una sin cuartel. 
Nacido allá en las cercanías de donde alguna vez viví, traía ese andamiaje de sabiduría que solo da la vida. 
Recordarlo así solo es destacar su figura que nos deja un vacío que añoraremos, porque no solo se fue un amigo, se fue un gran hombre del periodismo, ese sin prejuicio de decir lo que se siente y como alguien me dijo: «Escriben lo que nosotros pensamos y no tenemos oportunidad de hacerlo público». Feliz viaje, Rosendo. Lo extrañaremos.

Emilio Balado

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