El campo de juego de River presentó un estado que genera preocupación a pocos días de una serie de compromisos importantes, entre ellos el Superclásico. Tras los recitales de AC/DC en el Estadio Monumental, el césped evidenció un deterioro visible en distintos sectores.
El terreno se encuentra afectado por una combinación de factores que incluyen las lluvias, la humedad y la permanencia prolongada bajo cobertores especiales durante los espectáculos. Si bien se trataba de un escenario previsto en cierta medida, el aspecto actual del campo se encuentra por debajo de las condiciones habituales que presenta el estadio.
En ese contexto, la situación también pone el foco en la organización de los eventos, a cargo de DF Entertainment. Distintas fuentes vinculadas al mantenimiento del campo señalan que el nivel de protección implementado durante los recitales no habría sido el adecuado para un uso intensivo de estas características, lo que podría interpretarse como una planificación insuficiente o deficiente en la preservación del césped.
Incluso, se analiza si los materiales utilizados, como los cobertores, cumplieron con los estándares exigidos en el acuerdo, en un contexto donde el deterioro observado resulta superior al esperado para este tipo de eventos.
Por otra parte, desde el club habían destacado previamente las virtudes del sistema de césped híbrido implementado en el estadio, diseñado para soportar un uso intensivo y condiciones climáticas adversas. No obstante, el estado actual del campo abre interrogantes respecto de su comportamiento ante este tipo de exigencias.
Con un calendario exigente por delante —que incluye partidos por el Torneo Apertura y la Copa Sudamericana, además del encuentro ante Boca—, en Núñez ya se iniciaron tareas de recuperación para intentar que el terreno llegue en las mejores condiciones posibles. Mientras tanto, el estado del césped se mantiene como un tema central en la previa de los próximos compromisos y preocupa a los hinchas “Millonarios”.