Lionel Messi tuvo este sábado su primera aparición pública luego de la final del Mundial 2026 perdida ante España y eligió un escenario muy lejos de los grandes estadios: se sentó en una tribuna del Club Atlético Unión de Arroyo Seco, donde hace de local Leones FC, el club de su familia, para seguir un partido de la Primera C del fútbol argentino.
El capitán de la selección argentina, de 39 años, apareció con abrigo negro, capucha y mate en mano, acompañado por su hijo Mateo, para ver el encuentro entre Leones y Central Córdoba de Rosario por la 21ª fecha del certamen.
Tras la derrota 1-0 ante España en la final disputada en el MetLife Stadium, Messi había abandonado el campo en silencio y no regresó al país con el resto del plantel y recién volvió el martes por la mañana a Rosario en un vuelo privado junto a su familia y se recluyó en su casa de Funes, sin apariciones públicas hasta este sábado.
Leones FC, que comenzó a competir esta temporada en la cuarta categoría del fútbol argentino, llegó al partido con 7 triunfos, 7 empates y 4 derrotas, 29 puntos y la tercera posición de la Zona B, a siete unidades del líder Cañuelas, con un partido menos.
La institución está presidida por Matías Horacio Messi, uno de los hermanos mayores del astro, y tiene a su hermana menor, María Sol, y a su sobrino Tomás Matías en la comisión directiva. El partido ante Central Córdoba se vive como un “clásico” del ascenso rosarino y que la presencia de Messi en la tribuna fue registrada por las cámaras de la transmisión oficial de la categoría.
El partido tuvo además un detalle llamativo, ya que Central Córdoba alineó como titular a Joaquín Messi, mediocampista de 24 años con la camiseta número 10, formado en las inferiores de Newell’s Old Boys.
El jugador, que no tiene vínculo familiar con Lionel, lleva años siendo noticia por compartir apellido con el astro y por su paso por Estudiantes de Río Cuarto antes de recalar en el club rosarino.