Piden extremar el cuidado del agua por restricciones para potabilizar
Las lluvias intensas y el deshielo elevaron la turbiedad de los arroyos que abastecen a la planta, lo que obligó a reducir el ingreso de agua y provocó baja presión en algunos sectores. Desde la Cooperativa aseguraron que el agua mantiene la cloración y no presenta riesgo bacteriológico.
por REDACCIÓN CHUBUT 21/10/2026 - 20.45.hs
La Cooperativa 16 de Octubre informó la puesta en marcha de una restricción preventiva en el ingreso de agua cruda a la planta potabilizadora debido a los elevados niveles de turbiedad generados por el clima. Ante esta disminución temporal en la producción de agua potable, las autoridades de la cooperativa solicitaron a toda la comunidad extremar el cuidado y realizar un uso racional y responsable del recurso en cada hogar para evitar desabastecimientos mayores.
El problema se originó a raíz de las intensas lluvias registradas en los últimos días, sumadas al deshielo acelerado de la nieve acumulada por las altas temperaturas atípicas para la época. Esta combinación produjo un incremento significativo en el caudal de los arroyos Los Bandidos, Calera y Esquel, arrastrando grandes sedimentos y derivando en un marcado aumento de la turbiedad en las captaciones superficiales. Por este motivo, la entidad decidió restringir de forma preventiva la entrada de agua para resguardar el proceso de tratamiento, cuidar los filtros y preservar la infraestructura del sistema.
Al respecto, el gerente del servicio sanitario de la Coop16, Ing. Mauricio Mateos, explicó que «desde el lunes y martes, con altas temperaturas y precipitaciones importantes para esta época del año, ha hecho que el caudal del arroyo Esquel se enturbie demasiado». También detalló además que «este nivel de turbidez no lo podemos alcanzar a filtrar y decantar en la planta, por lo cual reducimos el ingreso de agua y esto hizo que en algunos lugares de la ciudad tenga problemas de baja presión».
A pesar del aspecto turbio que pueda presentar el recurso en algunos sectores, llevó tranquilidad a los vecinos sobre su aptitud para el consumo. En ese sentido, Mateos aclaró que «se nota un grado de turbiedad porque no alcanzamos a tratar el agua al 100%, no obstante, el agua se clora y no tiene ningún riesgo bacteriológico, pero no podemos sacar la turbiedad porque el arroyo viene muy crecido».
Por último, señaló que «esperamos que a medida que disminuyan las precipitaciones vaya mermando la turbiedad para poder normalizar el suministro de manera gradual en los próximos días».