Puerto Madryn

El comienzo de 2026 encontró al mercado inmobiliario de Puerto Madryn atravesado por una realidad dual: una reactivación visible en la compraventa de inmuebles usados y un escenario todavía complejo para las nuevas construcciones, afectadas por el desfasaje entre costos en pesos y valores de referencia en dólares. De acuerdo con el balance realizado por Walter Kovak, representante del sector, la primera mitad de 2025 fue positiva para la venta de propiedades usadas. Sin embargo, esa tendencia se desaceleró hacia mediados de año como consecuencia del incremento en las tasas de interés de los créditos hipotecarios, lo que redujo el acceso al financiamiento. “Eso hizo que se frenara bastante la otorgación de créditos”, explicó. La situación comenzó a modificarse hacia noviembre, cuando algunas entidades bancarias aplicaron ajustes en las tasas. En ese marco, Kovak destacó el rol del Banco Nación y señaló que esa corrección permitió reactivar el mercado. “Eso hizo que se moviera bastante el mercado del usado”, afirmó, al tiempo que remarcó que la venta de departamentos, casas y lotes fue “bastante razonablemente buena” en términos generales. Según detalló, el mayor movimiento se dio en propiedades con valores más accesibles, lo que alimentó expectativas favorables de cara al nuevo año. “Cuando aparecen opciones a precios razonables, el mercado responde”, sostuvo, al analizar el comportamiento de la demanda. En contraste, el segmento de nuevas construcciones continúa atravesando un contexto adverso. Kovak explicó que los costos de materiales, mano de obra e impuestos, medidos en pesos, aumentaron entre un 160% y un 170% desde finales de 2023. Al mismo tiempo, el dólar —moneda en la que se valoriza el mercado inmobiliario— registró un incremento que apenas superó el 50%. Esa diferencia generó un fuerte encarecimiento de la obra nueva al trasladar los costos a dólares. “Hoy la persona que va a invertir compara entre lo que hacemos nosotros al pozo, que está en pesos, y si lo pasás a dólares está mucho más alto que el usado”, señaló Kovak, al describir el criterio con el que se toman las decisiones de inversión en el contexto actual. De cara a 2026, el referente del sector anticipó la posibilidad de un aumento en los precios de las propiedades usadas, impulsado por la continuidad de los créditos hipotecarios y una eventual menor oferta disponible. De sostenerse la demanda, ese escenario podría achicar la brecha de valores entre lo nuevo y lo usado, y volver más atractivos los proyectos al pozo. En ese sentido, recordó que la Cámara Inmobiliaria ofrece alternativas de financiación propia, con cuotas en pesos ajustadas por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción, como complemento a los créditos bancarios. Además, subrayó la importancia de la construcción para la ciudad. “La obra al pozo es clave para Madryn porque trae inversión de afuera y genera un movimiento económico y laboral muy importante”, afirmó. Finalmente, desde el sector destacaron que la inversión privada en construcción resulta central para sostener la economía local, dado que se trata de una actividad intensiva en mano de obra y con fuerte impacto en rubros vinculados. En ese marco, la evolución del mercado inmobiliario aparece como uno de los factores a seguir de cerca en el desarrollo urbano y económico de Puerto Madryn durante 2026.

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