Lula venció a Flávio Bolsonaro en el balotaje y logró un cuarto mandato en Brasil
El presidente brasileño revirtió el resultado de la primera vuelta y se impuso en una elección marcada por la polarización política. Con el 86,41% de las urnas contabilizadas, obtenía el 51,45% de los votos válidos frente al 48,55% de su rival, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
por REDACCIÓN CHUBUT 26/10/2026 - 08.51.hs
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió este domingo la reelección para un cuarto mandato tras imponerse en el balotaje al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La jornada electoral estuvo marcada por una fuerte polarización, los cambios de liderazgo durante el escrutinio y una decisión judicial que extendió el horario de votación en todo el país.
La victoria del dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), de 80 años, fue proyectada por el instituto Datafolha cuando el Tribunal Superior Electoral (TSE) había contabilizado el 86,41% de las urnas. En ese momento, Lula alcanzaba el 51,45% de los votos válidos, mientras que su adversario, representante del Partido Liberal (PL), reunía el 48,55%.
El resultado representó una remontada para el mandatario, que había quedado en segundo lugar en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. En aquella instancia, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los sufragios válidos, equivalentes a 56,1 millones de votos, frente al 45,16% de Lula, que había reunido 53,8 millones.
La diferencia inicial, de aproximadamente 2,2 millones de votos a favor de Bolsonaro, convirtió la segunda vuelta en una disputa por los electores que habían elegido a otros candidatos. La campaña estuvo atravesada por fuertes cuestionamientos entre ambos sectores y profundizó la división entre el oficialismo y el movimiento conservador vinculado con la familia Bolsonaro.
Una jornada electoral con horario extendido
La votación estuvo condicionada por una medida extraordinaria del Supremo Tribunal Federal (STF), que dispuso extender el horario de sufragio hasta las 19, cuando inicialmente estaba previsto que finalizara a las 17. La decisión se tomó después de que ambas campañas presentaran reclamos por dificultades que afectaban el traslado de los ciudadanos hacia los centros electorales.
La resolución fue adoptada por el juez Cristiano Zanin a raíz de denuncias vinculadas principalmente con problemas en el transporte público del estado de Bahía, además de inconvenientes meteorológicos señalados en otras regiones brasileñas.
La ampliación del horario modificó el desarrollo habitual del escrutinio. El TSE había comenzado a publicar los resultados cuando apenas se había contabilizado el 0,25% de las secciones electorales. En ese primer registro, Lula reunía el 57,66% de los votos y Bolsonaro, el 42,34%. Sin embargo, la difusión de los datos se interrumpió hasta el cierre definitivo de la votación.
Cuando se reanudó el conteo, el candidato opositor pasó al primer puesto y mantuvo la ventaja durante parte de la noche. Las diferencias regionales en el comportamiento electoral mantuvieron abierta la disputa por la Presidencia.
Con el avance de la carga de resultados de distintas zonas, especialmente de los estados del nordeste, donde el Partido de los Trabajadores conserva una importante base electoral, Lula recuperó el liderazgo y amplió progresivamente la distancia con Flávio Bolsonaro.
El cambio de tendencia le permitió revertir el escenario de la primera vuelta y consolidar una nueva victoria frente al bolsonarismo, el movimiento político al que ya había derrotado en las elecciones de 2022. En aquella ocasión, Lula venció al entonces presidente Jair Bolsonaro y regresó al Palacio del Planalto después de doce años.
Lula enfrentó al hijo de Jair Bolsonaro
En esta elección, el principal adversario de Lula fue Flávio Bolsonaro, de 45 años, senador por Río de Janeiro y principal representante electoral de su padre. Jair Bolsonaro quedó impedido de competir por la Presidencia tras decisiones judiciales relacionadas con su intento de permanecer en el poder luego de la derrota electoral de 2022.
Durante la campaña, Lula defendió la continuidad de los programas sociales, la inversión pública, la recuperación del poder adquisitivo y las instituciones democráticas. Por su parte, Flávio Bolsonaro propuso una orientación económica enfocada en reducir el gasto estatal y planteó medidas más severas en materia de seguridad pública.
La elección se desarrolló en un contexto de dificultades económicas, controversias judiciales y tensiones institucionales acumuladas durante los últimos años. En ese escenario, la confrontación entre el PT y el bolsonarismo volvió a ocupar un lugar central en la política brasileña.
Con la reelección, Lula se prepara para iniciar el 1 de enero de 2027 su cuarto período al frente de Brasil. Anteriormente, gobernó entre 2003 y 2010 y asumió nuevamente la Presidencia en 2023. En esta nueva etapa estará acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin.