Salud Mental y Género: Un Compromiso Colectivo y Necesario
La salud mental es un tema central en nuestras sociedades que exige un abordaje integral, profundo y liberado de tabúes. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, celebrado cada 10 de octubre, la consigna de este año, «Haz match con tu salud mental», pone un énfasis especial en la infancia, la adolescencia y la juventud, sectores etarios que atraviesan estadísticas complejas y preocupantes. Sin embargo, el cuidado de la psique abarca a toda la comunidad y nos invita a reflexionar sobre la necesidad de superar las definiciones tradicionales que reducen el bienestar a la mera ausencia de enfermedad.
por REDACCIÓN CHUBUT 18/10/2026 - 18.38.hs
Sobre este tema reflexiona la Dra. Vanina Botta (MP 2536), Médica Especialista en psiquiatría, Especialista en Medicina Legal. Desde su experiencia profesional y humana en el diálogo cotidiano con sus pacientes, sostiene que la salud mental implica entender el bienestar en un sentido amplio y colectivo. Está vinculada de forma estrecha con la capacidad de trabajar, producir, establecer vínculos sanos, conectarnos, amar y construir la mejor versión de nosotros mismos. Además, se encuentra atravesada por factores sociales, económicos, políticos, ambientales y culturales. En contextos de crisis o violencia, el impacto sobre el equilibrio emocional es innegable, lo que demuestra que resulta imposible pensar la salud mental desde una perspectiva estrictamente individual.
Al analizar la realidad de las mujeres, las investigaciones y las estadísticas reflejan con claridad que representan el grupo con mayores tasas de depresión, ansiedad, estrés y trastornos de la conducta alimentaria. Esta disparidad no encuentra su única explicación en factores biológicos o neurohormonales, sino en marcantes determinantes sociales y de género. Las mujeres enfrentan cotidianamente una sobrecarga derivada de la multiplicidad de roles: a las exigencias del ámbito laboral se suma la responsabilidad principal en las tareas de cuidado dentro del hogar, que abarcan la atención de los hijos, las personas mayores, los familiares con discapacidad y las mascotas.
A esta sobrecarga de tareas se añade la convivencia con situaciones de violencia. Se calcula que una de cada siete mujeres vive en entornos marcados por agresiones que deterioran gravemente su autoestima y generan un profundo sufrimiento mental. Los microclimas de micromachismo, junto con la constante presión estética que ejercen las redes sociales y la publicidad respecto a los cuerpos hegemónicos, agravan aún más esta problemática. Cuando las mujeres deciden buscar ayuda profesional en el ámbito de la psicología o la psiquiatría, en muchas ocasiones enfrentan una doble discriminación: el juzgamiento de su propio entorno familiar, que tiende a desvalorizar sus emociones o tildarlas de «locas», y la falta de tiempo propio para acceder oportunamente a los sistemas de salud.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la depresión constituye la primera causa de enfermedad a nivel global, afectando de manera desproporcionada a millones de mujeres. Las consecuencias de estos Cuadros se manifiestan en la vida familiar, laboral y comunitaria, consolidando lo que diversos estudios denominan «depresión de género». Esta condición surge como respuesta al peso de los mandatos socioculturales, las exigencias de eterna juventud y belleza, y la necesidad impuesta de responder eficientemente a múltiples roles simultáneos.
Conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental representa una oportunidad crucial para derribar mitos y prejuicios que históricamente han segregado y estigmatizado a las personas con padecimiento mental. El proceso de salud-enfermedad es dinámico y nos atraviesa a todos en distintas etapas de la vida, ya sea frente a la menopausia, la jubilación, la viudez o la vivencia del nido vacío. Resulta indispensable habilitar espacios de escucha sincera, fomentar la empatía y la ternura como herramientas de contención, y recuperar el valor de la palabra en comunidad para transitar los momentos de angustia sin temor a la discriminación.