Visita del papa León XIV: cómo será el operativo aéreo que permite derribar aeronaves hostiles
El Gobierno oficializó un refuerzo de la seguridad aérea entre el 8 y el 11 de noviembre. La medida contempla el derribo de “aeronaves hostiles” como último recurso y exige la autorización del ministro de Defensa, Carlos Presti.
por REDACCIÓN CHUBUT 04/11/2026 - 10.43.hs
El Gobierno nacional estableció medidas especiales de vigilancia y protección del espacio aéreo argentino ante la visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. El operativo contempla la posibilidad de derribar “aeronaves hostiles” que representen una amenaza en las zonas donde el jefe de la Iglesia Católica desarrollará sus actividades: la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján, en la provincia de Buenos Aires.
La disposición fue oficializada mediante el decreto 1334/2026, publicado en el Boletín Oficial. Según lo establecido, el uso de la fuerza será considerado un “último recurso” y cualquier decisión de derribo deberá contar con la aprobación del ministro de Defensa, Carlos Presti.
El documento, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el titular de Defensa, fundamenta las medidas en la magnitud de los encuentros previstos durante la estadía del Pontífice. En ese sentido, señala que participarán “numerosas autoridades nacionales y extranjeras”, además de una importante cantidad de ciudadanos.
Ante ese escenario, el decreto considera necesario “adoptar especiales medidas para preservar los intereses vitales fijados por la Ley de Defensa Nacional N° 23.554 y su modificatoria".
La normativa también recuerda que “el Comando Conjunto Aeroespacial ejerce la dirección y coordinación en forma permanente de las actividades relacionadas con la Defensa Aeroespacial integral que se realizan a nivel nacional en tiempo de paz”. A partir de esa atribución, sostiene que “para un adecuado ejercicio de la disuasión, resulta necesario ampliar las ”reglas de protección aeroespacial” en las zonas de operaciones restringidas.
Qué establece el decreto sobre el control del espacio aéreo
Entre los fundamentos de la medida, el Gobierno plantea la necesidad de garantizar “un adecuado ejercicio de la disuasión” y asegurar “la protección de los intereses nacionales y objetivos de valor estratégico en y desde dicho ámbito, adecuando las atribuciones y limitaciones a la libertad de acción en el empleo del Instrumento Militar, regulando la intensidad y modalidad en el uso de la fuerza ante las distintas situaciones que se presenten”.
El texto precisa que la disposición está orientada a responder ante amenazas externas. Por ese motivo, aclara que busca “enfrentar las agresiones de origen externo, por lo que las situaciones que involucren aeronaves de origen interno quedan regidas por la Ley de Seguridad Interior N° 24.059 y sus modificaciones, que admite el empleo de elementos de combate de las Fuerzas Armadas solo en forma excepcional y previa declaración del estado de sitio".
De esta manera, los procedimientos previstos para aeronaves de origen interno continuarán bajo el marco de la Ley de Seguridad Interior, mientras que el nuevo esquema de protección aeroespacial contempla situaciones de amenaza externa.
En qué casos se podrá derribar una aeronave
El decreto establece que la medida podrá aplicarse únicamente ante “vectores incursores de origen externo declarados ‘hostiles’, con el objeto de anular su capacidad de vuelo impidiendo la continuidad de su trayectoria, circunstancias en las que se deberán adoptar las precauciones tendientes a evitar o minimizar la probabilidad de daños a la vida y/o bienes en la superficie (daño colateral)”.
El derribo no será una respuesta inmediata ante cualquier irregularidad. Para llegar a esa instancia, primero deberá confirmarse la existencia de un acto hostil y agotarse las etapas de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje.
Además, deberá haberse difundido la declaración de “hostil” sobre la aeronave involucrada. Recién después de cumplir con esos procedimientos podrá considerarse el uso de la fuerza, siempre como última alternativa y con la autorización del ministro de Defensa, Carlos Presti.