El peón que tenían en deplorables condiciones en una chacra de Gaiman afirma que lo amenazaron para que se vaya
A un hombre al que en una chacra de Gaiman lo tenían como un esclavo; viviendo en un gallinero, haciéndolo trabajar gratis, pasado de hambre y privado de su libertad, ahora quieren expulsarlo del lugar, y de manera muy violenta: con amenazas, golpes; rompiéndole sus pocas pertenencias y advirtiéndole que si no se iba le quemarían «el rancho» con él adentro.
por REDACCIÓN CHUBUT 02/10/2026 - 20.42.hs
Y, efectivamente, algo de eso pasó. El jueves a la noche y este viernes, según el abogado que patrocina a esta persona, el marido de la dueña de la chacra fue a atacarlo con un palo y lo habría lastimado. También habría intentado apuñalarlo.
En este contexto, Luis, el peón rural que es víctima de todos estos hechos, le mandó un audio por Whatsapp al doctor Facundo Bonavitta y este diario tuvo acceso a ese registro. En el mismo el hombre de manera desesperada le contaba: «Facundo recién entraron de prepo, me quisieron sacar. Me rompieron más cosas, la mujer me quería pegar con un fierro y ya llamé a la policía: Estoy acá encerrado».
En diálogo con este diario, el letrado contó: «Hace ocho meses que Luis está viviendo en una chacra, en un lugar muy precario, y hace unos minutos se comunicó para avisarme que los propietarios (del establecimiento) se habían apersonado intimándolo a que se fuera», ante la notoriedad que había adquirido el hecho en el que se está denunciando, en principio, el delito de reducción a la servidumbre, castigado en el Código Penal con penas que van desde los cuatro a los quince años de prisión.
«Estamos ante una situación extremadamente grave», agregó Bonavitta. «Hicimos ayer (por el jueves) una denuncia en la que ponemos en conocimiento de que esta gente habría hecho una amenaza con arma blanca, intimándolo al hombre para que deje la chacra (y advirtiéndole) que si no lo hacía en el dia de hoy (por este viernes) iban a volver a prenderle fuego el rancho donde está viviendo o a matarlo. Así le dijo el marido de la dueña de la propiedad», aclaró el letrado. «El tema es que esto no quedó solo en una amenaza, pedimos a la fiscalía una medida de protección y nos la rechazaron», denunció, cuestionando duramente la negativa de la fiscal Claudia Ibáñez, y preguntándose si a su cliente le pasara algo o lo mataran quién se haría cargo.
«Este hombre al regresar el jueves a la tarde al lugar, se encontró con que se lo habían destruido: Ingresaron y le rompieron la puerta, unos vidrios, le sacaron las cosas al exterior; la cama, el colchón, las frazadas. Le destruyeron todo», afirmó Bonavitta, «y lo que esto pone en evidencia es que no fue solamente una amenaza; que esta gente es capaz de concretar lo que advirtieron, lo que podía llegar a pasar en el caso de que este hombre no se retirara de la chacra», añadió.
«Luis es un hombre de una extrema vulnerabilidad, vino del norte; de La Rioja, tiene 44 años, no sabe leer, apenas escribe y se encontraba en situación de calle: llegó a Gaiman buscando trabajo, estuvo con unos conocidos en el pueblo le dijeron que ellos le podían dar trabajo y que le iban a dar un lugar en donde se pudiera quedar con la condición de que les cuidara el establecimiento. Pero esto no fue así, cuando lo llevaron a la chacra terminaron instalándolo en un gallinero, nunca le pagaron, lo obligaban a trabajar, no lo dejaban salir a hacer otros trabajos porque debía quedarse a cuidar la chacra. No tenía para comer, ni plata para comprar comida. Pasó todo el invierno así este hombre; sin gas, sin un baño, en un lugar lleno de ratas, la verdad: tremendo», concluyó.