Puerto Madryn

La Cámara de Turismo aclaró que nunca hubo reclamos formales por el uso de Caleta Valdés

A través de un comunicado oficial, la Cámara de Turismo de la provincia (CAT Chubut) expresó su enérgico rechazo a la decisión de la familia Ferro de bloquear los accesos a los miradores de Caleta Valdés. La entidad destacó que estos espacios cuentan con casi tres décadas de uso público ininterrumpido sin reclamos previos y denunció que el cierre unilateral interrumpió negociaciones que estaban en curso. Asimismo, la Cámara desmintió los argumentos de la propiedad sobre la falta de mantenimiento, señalando que es el propio bloqueo de los dueños lo que impide las tareas de conservación por parte del Estado.

por REDACCIÓN CHUBUT 16/01/2026 - 20.46.hs

Desde Esquel, la CAT Chubut fijó una posición institucional frente al conflicto que afecta al Patrimonio de la Humanidad en plena temporada estival. Según la organización, la apertura de estos sectores son una constante histórica basada en el consenso y la responsabilidad. En su descargo, la Cámara fue enfática al recordar que «los miradores de Caleta Valdés cuentan con entre 25 y 30 años de uso continuo, período durante el cual nunca existió un reclamo formal vinculado a su utilización, acceso o a la presencia de visitantes». Además, subrayaron que durante este tiempo el uso del recurso fue «responsable, ordenado y respetuoso de la fauna».

 

Contradicciones y ruptura del diálogo
Uno de los puntos más críticos del comunicado apunta a la figura de Susana Cereijo, apoderada de la Estancia Ferro. La Cámara reveló que la propietaria participó activamente en los espacios de gestión del área protegida sin manifestar disconformidad alguna en el pasado. «La señora Susana Cereijo ocupó una silla dentro del armado del Plan de Manejo del área, instancia en la cual tampoco se registraron objeciones ni reclamos respecto al uso de los miradores», escribe el comunicado al que tuvo acceso EL CHUBUT. Por el contrario, la entidad afirma que el consenso técnico siempre favoreció su funcionamiento bajo criterios de control estatal.
Respecto a la decisión de clausurar los caminos el pasado 5 de enero, la CAT Chubut calificó el hecho como una maniobra sorpresiva que ignoró los canales de negociación abiertos. La Cámara denunció que, «de un día para otro, y en medio de una tragedia que atraviesa a toda la comunidad —como son los incendios en la cordillera—, la familia Ferro decidió cerrar el acceso de manera arbitraria, interrumpiendo unilateralmente las negociaciones». Esta acción fue tildada de «especialmente preocupante» dado el contexto crítico que atraviesa la provincia y la ruptura abrupta de un proceso de diálogo que buscaba soluciones consensuadas.

 

Mantenimiento e infraestructura pública
La Cámara también salió al cruce de las críticas vertidas por Alejandro Ferro respecto al estado de las pasarelas y la señalización. En el texto, se aclara que la inversión y el cuidado de estos elementos siempre recayeron sobre el sector público y no sobre los privados: «Las pasarelas, el mantenimiento, la cartelería y los recursos operativos fueron históricamente provistos por el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas, a través de la Administración del Área Natural Protegida Península Valdés».
Sobre la acusación de abandono que la familia Ferro utiliza para justificar el cierre, la entidad turística denunció una contradicción fundamental en el accionar de los propietarios. El comunicado explica que «la consecuencia directa de este accionar es que actualmente no se permite realizar tareas de mantenimiento, pese a que existe voluntad y recursos institucionales para hacerlo, situación que luego es utilizada como argumento para cuestionar el estado del lugar».
Finalmente, la Cámara agradeció la intervención del Ministerio de Turismo para garantizar la reapertura del área el 13 de enero, reafirmando que el libre acceso a estos espacios es una «práctica consolidada» que resguarda un patrimonio natural que pertenece a toda la comunidad.
 

 

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