Aluar respondió a Servicoop y defendió su planta desalinizadora en medio de la emergencia hídrica - Últimas Noticias: El Chubut

Puerto Madryn

Aluar respondió a Servicoop y defendió su planta desalinizadora en medio de la emergencia hídrica

Andrés Pascualini, gerente corporativo de Gestión de Personas de Aluar, brindó una entrevista para responder a los cuestionamientos que Servicoop expuso en una conferencia de prensa sobre la planta desalinizadora de la empresa. Rechazó que la empresa actúe en la clandestinidad, sostuvo que el proyecto cuenta con aprobación provincial y afirmó que libera agua potable para los vecinos. También responsabilizó a la cooperativa por no haber resuelto durante años el problema de la escasez del agua.

por REDACCIÓN CHUBUT 15/10/2026 - 20.11.hs

Andrés Pascualini.

EL CHUBUT: Cómo tomaron la idea de que Aluar opera en la clandestinidad, sin autorización. ¿Es así?

Andrés Pascualini: ¿Clandestinos? ¡Suena cinematográfico eso! Aclaremos bien para no confundir a la gente: están usando esa palabra para describir una planta desalinizadora que el Gobierno de la Provincia aprobó por escrito, mientras Aluar continúa conectada a la red pública, sigue pagando a Servicoop el agua que consume, y, además, ahora se autogenera el agua necesaria para su propio uso industrial, liberando así a los vecinos de la ciudad el agua potable de Servicoop que Aluar ya no consume. Si esto es clandestinidad, sugiero -por el bien de todos los que vivimos en Madryn- que haya muchas más iniciativas de este tipo: con permiso ambiental aprobado, con una instalación de ósmosis inversa de la mejor tecnología mundial disponible, con válvulas de seguridad que impiden cualquier retorno a la red, y permitiendo que los habitantes de la ciudad tengan más disponibilidad de agua. ¡Sería la transgresión más transparente y beneficiosa que puede darse en estas condiciones!

Y hay algo más que me parece justo decir: Aluar viene cumpliendo con los requisitos formales y los permiso involucrados en esta etapa del proyecto. No improvisamos nada. Como siempre, hicimos las cosas con total seriedad y formalidad, en una tarea que, para colmo, ni siquiera nos correspondía a nosotros resolver.

 

EL CHUBUT: Pero en la cooperativa insisten en que falta un papel, una autorización puntual…

AP: Algo en todo esto está fuera de tiempo y de época. Cuando se declara la emergencia hídrica provincial, el que manda ya no es el club de barrio, es la autoridad provincial del agua. 

 

EL CHUBUT:  Pero Servicoop dice que Aluar actúa por su cuenta, sin esperar a la cooperativa.

AP: No deja de llamarme la atención que quién en realidad tenía el deber de resolver el problema de la escasez de agua, nos esté devolviendo la pelota a nosotros, es el colmo. Aluar es una empresa de aluminio. No es una empresa de agua. Y sin embargo fuimos nosotros los que invertimos, construimos y resolvimos un problema que, en rigor, le correspondía resolver a la cooperativa desde hace años. Y también llama la atención el momento elegido para indignarse: se acuerdan ahora, cuando lo que está en juego son sus ingresos y tarifas, y no antes, cuando lo que empezó a faltar de verdad es el agua.

 

EL CHUBUT: Dicen que la salida de Aluar deja sin financiamiento el sistema de agua potable, que terminan pagando los vecinos.

AP: Siempre se los invoca cuando alguien necesita que una fábrica pague de más. Lo que nunca cuentan es que esa tarifa industrial para el aluminio, absurdamente, no tenía nada que ver con el costo del agua: era un monto caprichoso que iba directo a tapar el agujero financiero del servicio eléctrico de Servicoop. Que, dicho sea de paso, es un servicio que Aluar no consume de Servicoop. Es como si a usted le cobraran de más en la factura del gas para pagar la deuda de la tarjeta de crédito de otro vecino. Eso no es solidaridad, es contabilidad creativa.

Y hay algo todavía más llamativo: ahora se quejan de que, como ya no pueden cobrarle a Aluar esa tarifa abusiva por un servicio que claramente no nos prestan, van a terminar teniendo que aumentarles la tarifa a los vecinos. Piense lo que están diciendo: que nosotros tenemos que seguir pagando por un agua que no recibimos, para que no le suba la factura a otro. Eso no es una lección de solidaridad, es un disparate. Nadie debería pagar por un servicio que no le prestan.

 

EL CHUBUT: ¿Y el argumento de que se pierde presupuesto?

AP: Al dejar de bombear agua para la fábrica desde tan lejos, la cooperativa también deja de pagar la energía para bombear el agua en todo el trayecto desde el río Chubut y los químicos e instalaciones para potabilizarla. O sea, gastan menos. Pero eso, claro, no luce tan bien en una conferencia de prensa.

 

La planta de Aluar no soluciona el Plan Verano

EL CHUBUT: Sostienen que el agua que libera Aluar es insignificante frente al déficit de la ciudad en verano.

AP: Es exactamente como si quedara disponible a la ciudad el consumo diario completo de un barrio entero, y nos dijeran que no alcanza porque faltan otros doce barrios. Claro que falta más agua en Madryn, nadie lo niega. Pero despreciar la que sí aparece porque no resuelve todo el problema es como rechazar una balsa en altamar porque no es un crucero.

 

EL CHUBUT: Hablan también del acueducto al límite.

AP: El caño que trae el agua a la ciudad viene funcionando casi al tope, con muy poco margen libre. Lo que nosotros liberamos es una porción grande de ese margen, el que le queda a la ciudad para respirar. Y la ley es clara en cuanto a la priorización del consumo: primero la gente, después el riego, después la producción eléctrica y en cuarto lugar recién la industria. Nosotros nos corremos de esa fila voluntariamente. 

 

FALTA DE NOTIFICACIÓN FORMAL

EL CHUBUT: Dicen en la cooperativa que no fueron notificados formalmente y ahora no saben qué hacer con la cañería.

AP: Este proyecto se presentó en una consulta pública hace tres años. Hubo reuniones formales con el propio Consejo de Administración de Servicoop, con minutas firmadas. Y el propio presidente de la cooperativa dijo públicamente, en un diario, que le parecía una buena noticia porque liberaba agua para la ciudad. No hablamos de un secreto bien guardado. Hablamos de una memoria selectiva.

 

EL CHUBUT: ¿Y el caño, se saca o se deja?

AP: Propusimos desde el principio un esquema de respaldo: reserva propia para varios días y coordinación para planificar cualquier consumo fuera de programa. El caño no es un problema y vamos a seguir consumiendo el agua potable para uso humano.

 

FRENAR Y REGULAR LAS PLANTAS DESALINIZADORAS PRIVADAS

EL CHUBUT:  Piden que la única planta desalinizadora sea la de la cooperativa, con un fin comunitario, y frenar las privadas.

AP: ¿Así que el problema no es el agua?, ¿es quién es el dueño de la canilla?. Pusimos una inversión cien por ciento privada, sin pedirle un peso al Estado. Y encima el propio Municipio anunció su propia planta desalinizadora celebrando que Aluar había abierto el camino. Así que la ola que hay que frenar, parece, es la de las buenas ideas que no nacieron en la cooperativa.

La pregunta, en todo caso, es por qué no fue Servicoop la que se puso a la vanguardia de esto. Nadie conoce mejor el sistema de agua de Madryn que la propia cooperativa: podían haber construido ellos las plantas desalinizadoras, haber generado ese valor antes de que la emergencia hídrica golpeara, y evitar que Aluar o cualquier otro privado tuviera que hacerlo. En lugar de eso, hoy aparecen para prohibir lo que el sector privado tuvo que resolver en su lugar.

Resumámoslo así: no hicieron las obras, no se adelantaron a la emergencia, cobraron tarifas altas durante años, y ahora que otro vino a resolver lo que ellos no resolvieron, pretenden regular y prohibir exactamente eso.

 

EL CHUBUT: Servicoop plantea que esto debería estar regulado y coordinado.

AP: Acá hay algo que no podemos perder de vista: tenemos una emergencia hídrica en Puerto Madryn precisamente porque faltaron las obras que Servicoop tendría que haber hecho durante años. Ese es el origen del problema. Y ahora que el sector privado viene y resuelve lo que ellos no resolvieron, en vez de un gracias aparece la voluntad de regularlo, de discutir quién se queda con la plata de la tarifa, y de entorpecer, con una campaña de desinformación pública, la solución que ellos mismos no supieron dar. Cuando, no lo olvidemos, fueron parte del problema.

 

EL CHUBUT: ¿Algo para cerrar?

AP: Sigamos buscando alternativas más allá del río Chubut para el abastecimiento de agua.

 

 

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