El Instituto de Conservación de Ballenas brindó un nuevo comunicado sobre la mortandad de las ballenas - Últimas Noticias: El Chubut

Puerto Madryn

El Instituto de Conservación de Ballenas brindó un nuevo comunicado sobre la mortandad de las ballenas

Desde el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) expresaron que las investigaciones se encuentran en curso, y sus resultados deben esperarse para analizar las posibles causas y elaborar respuestas basadas en evidencia científica.
 

por REDACCIÓN CHUBUT 18/10/2026 - 19.54.hs

La muerte de crías de ballenas francas australes durante los últimos meses y los recientes casos de adultos en las aguas de Península Valdés moviliza profundamente a toda la comunidad. “Quienes dedicamos nuestra vida a estudiar y proteger a estos animales sentimos cada pérdida, así como la sienten quienes viven en la región y las personas que encuentran en las ballenas un vínculo especial con el mar y la naturaleza”. 

En el contexto de un evento de mortandad como el actual, la espera genera incertidumbre frente a una situación que preocupa a toda la comunidad. “Pero la ciencia necesita tiempo para producir respuestas confiables, y ese tiempo no debe confundirse con inacción”.

Desde el ICB agregaron que frente a esta situación, “consideramos fundamental acompañar el trabajo de los equipos que están investigando las posibles causas de este evento y esperar sus resultados antes de elaborar conclusiones”. 

El Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, iniciado en 2003, es coordinado por la Dra. Marcela Uhart y trabaja junto a una red de colaboradores en Chubut en articulación con las autoridades ambientales provinciales.  Este Programa lleva adelante el seguimiento sanitario y la investigación de los varamientos, tomando medidas corporales, recolectando muestras biológicas e información asociada sobre las ballenas que mueren en Península Valdés y alrededores.  

Sobre la situación actual, desde el Gobierno de Chubut se ha informado oficialmente que “mientras que las muestras analizadas previamente en ballenatos arrojaron la presencia de una bacteria (Erysipelothrix rhusiopathiae) asociada a casos de septicemia, los ejemplares adultos hallados recientemente no presentan hasta el momento signos preliminares que permitan asociarlos a este mismo cuadro bacteriano.”

En los ejemplares adultos, se sospecha que las muertes podrían estar relacionadas con las llamadas “mareas rojas”, que generan biotoxinas naturales que en ciertas condiciones pueden causar la muerte de ballenas y otras especies de la fauna marina. Un antecedente similar ocurrió en 2022, cuando murieron ballenas adultas y juveniles durante una floración algal nociva en el Golfo Nuevo durante los meses de septiembre y octubre. De la investigación, coordinada por el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, participaron investigadores de muchas instituciones incluidos los del ICB. Llegar a los resultados demandó meses de trabajo, análisis de muestras y de datos, para concluir que las biotoxinas tuvieron un rol en la mortandad de ballenas adultas ese año. 

Desde el ICB, destacamos el esfuerzo y la dedicación de los investigadores y colaboradores que aún continúan recolectando muestras de las ballenas y realizando los análisis de laboratorio correspondientes. En el contexto del evento de mortandad actual, reiteramos la importancia de esperar los análisis de los resultados de manera integral para avanzar en su interpretación antes de proponer posibles causas.  

Las ballenas pueden actuar como indicadores de la salud de los ecosistemas marinos. Su estado sanitario y los cambios observados en sus poblaciones pueden aportar información sobre las condiciones del ambiente y las presiones que enfrentan. Por ello, es importante destacar que el comunicado oficial menciona que “a las muestras tomadas en los ejemplares hallados, se sumará de manera progresiva y por etapas un esquema de muestreo de agua y moluscos en ambos golfos (Nuevo y San José).” 

La ballena franca austral es una especie longeva, cuyos individuos alcanzan la madurez reproductiva en su mayoría a los 9 años de vida. Por eso, las consecuencias para la población de un evento de mortalidad en un sitio no son inmediatas ni pueden dimensionarse a partir de cifras aisladas, sino que deben analizarse a escalas temporales y espaciales amplias. Comprender sus posibles efectos requiere analizar esta situación en el contexto de la historia de la población y de las distintas amenazas y presiones que pueden afectarla a lo largo del tiempo. 

La existencia de un Plan de Manejo de Conservación (CMP, por sus siglas en inglés) en el marco de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) específicamente para esta población de ballena franca austral del Atlántico sudoccidental, evidencia que la misma se ve afectada por múltiples variables ambientales que requieren su monitoreo a lo largo del tiempo para aportar información útil para su conservación y bienestar.

“Desde el ICB, nuestro compromiso es aportar el conocimiento científico generado a lo largo de décadas de investigación para contribuir a comprender lo que está ocurriendo, evaluar sus posibles consecuencias para la población de ballenas y acompañar los esfuerzos científicos necesarios para avanzar en esa dirección”.

En el caso de registrar una ballena varada, viva o muerta, no acercarse ni tocarla. Enviar también el acercamiento de mascotas o que entren en contacto con el animal. Dar aviso a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y a la Secretaría de Ambiente de Chubut al 280-4670760.

 

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