Halloween: Con la calabaza en la mano, una multitud de pequeños monstruos salió a cazar caramelos
La ciudad se llenó de criaturas de metro y medio que avanzaron en manada, con una calabaza de plástico en la mano y con la única misión de no dejar un solo comercio sin visitar.
por REDACCIÓN CHUBUT 31/10/2026 - 21.09.hs
Los comerciantes lo sabían y se prepararon. Los frascos de caramelos se acomodaron cerca del mostrador y las bolsas de caramelos se abrían con anticipación. Cuando sonó el primer “¡dulce o truco!”, alguien detrás de una vidriera fingió un susto de película. Del otro lado del vidrio, un vampiro de cuatro años, con colmillos de cartón que se le caían cada dos palabras, sonrió satisfecho. Había cumplido su cometido.
Hubo capas que flameaban, sombreros puntiagudos y máscaras que asomaron por la puerta de nuestra redacción de EL CHUBUT con la pregunta repetida.
En la tarde de ayer, el centro de Puerto Madryn se llenó de criaturas de la noche en miniatura. Brujas con escobas casi más altas que ellas, vampiros de colmillos filosos, esqueletos que parecían bailar abajo de la ropa, fantasmas de sábana y momias envueltas en vendas recorrieron los comercios de la zona, golpeando vidrieras y puertas con una sonrisa que ningún maquillaje pudo disimular.
Cada año la tradición se agranda, y los disfraces también: los chicos llegaron con trajes elaborados, pintura en la cara y detalles que delataban horas de trabajo en casa. Posaron para las fotos con la mejor mueca de terror, esa que dura apenas un segundo antes de convertirse en carcajada.
Después recibieron los dulces, dijeron gracias casi todos y se fueron como vinieron, a los saltos.