La temporada de pesca empieza a mostrar su final y transita sus últimos días
La temporada de langostino en aguas nacionales acumula, hacia mediados de agosto, cerca de 110 mil toneladas capturadas, un volumen que ronda un 30% por encima del registrado en igual cantidad de días de pesca durante 2025. El número confirma que la zafra fue, en términos de captura, una de las más intensas de los últimos años. Sin embargo, esa misma velocidad de extracción es la que empieza a acercar el cierre de la temporada antes de lo habitual.
por REDACCIÓN CHUBUT 17/08/2026 - 20.28.hs
El sistema de pesca olímpica, donde toda la flota compite por acceder al recurso sin límites individuales de captura, concentró un esfuerzo pesquero enorme sobre la Subárea 7, la zona donde se registró la mayor actividad durante las últimas semanas. La mejora en la tecnología de detección y la experiencia acumulada por los capitanes permitieron encontrar las concentraciones de langostino con una rapidez inusual. Esa eficacia, sostenida durante varias semanas, terminó agotando las manchas de pesca más accesibles: los rendimientos en la Subárea 7 comenzaron a caer y, en paralelo, aumentó la proporción de merluza acompañante, uno de los indicadores biológicos que suele anticipar restricciones o cierres.
Desde el INIDEP remarcaron que la situación no es un riesgo para la sustentabilidad del recurso, sino un desafío para la organización de la actividad. "El recurso lo puede soportar, la industria es otra cosa", señaló la jefa del Programa Langostino, Paula Moriondo, en referencia a que las tallas capturadas siguen siendo comerciales y la presencia de juveniles todavía no constituye un problema biológico.
En Puerto Rawson, la flota amarilla se sumó a la pesca en aguas nacionales a partir de la habilitación de la Subárea 7, el 2 de agosto, aunque con resultados dispares. El recurso se encuentra disperso y alejado, a casi 100 millas náuticas del puerto, lo que obliga a los barcos a permanecer entre dos y tres días en el mar para completar bodega. El costo del combustible resultó determinante a la hora de decidir qué embarcaciones salían a pescar, en un contexto donde algunos armadores prefirieron esperar señales más claras de rendimiento sostenido antes de armar sus barcos.
Mientras la mayor parte del esfuerzo se mantiene sobre la Subárea 7 y parte de la 8, otras áreas habilitadas dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza permanecen sin actividad. Para la semana próxima se prevé el inicio de una nueva prospección en las subáreas 9 y 13, luego de que un intento anterior en la Subárea 9, a fines de julio, fuera anulado por falta de interés de los buques en trasladarse hasta ese sector.
El escenario reabrió el debate sobre la necesidad de avanzar hacia un sistema de cuotificación del langostino, que permita ordenar el esfuerzo pesquero y evitar que las temporadas favorables terminen consumiéndose a un ritmo que obliga a adelantar su cierre. "Ir a una explotación un poco más regulada como puede ser una cuotificación de la pesquería implica que las empresas se pueden organizar mejor y no necesariamente salir de manera desenfrenada a la captura del recurso", planteó el director de Investigación del INIDEP, Otto Wöhler. De confirmarse el cierre anticipado, la temporada podría no llegar a su fecha habitual de finalización, prevista para fines de septiembre, con el consiguiente impacto en la actividad portuaria y en los ingresos de los trabajadores que cobran por productividad.
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