REPUDIO DESDE LA CATEDRA ABIERTA DE GENERO DE LA UNIVERSIDAD

Polémica por la anunciada creación de una zona roja en Comodoro para favorecer a los turistas

La intención de reflotar una ordenanza cuyo proyecto fue presentado en el año 2006 y luego fue archivado sin tratamiento en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia tendiente a regular el comercio sexual en esa ciudad, ha generado numerosas polémicas en diversos sectores.

por REDACCIÓN CHUBUT 11/04/2012 - 00.01.hs

Por otra parte, desde la flamante Cátedra Abierta de Género de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia, hubo una muestra de repudio, máxime porque se quiere favorecer a los turistas que consumen sexo (Ver aparte).
Vale recordar que en Trelew, en la gestión del ex intendente Horacio Gómez, se había proyectado establecer en la ciudad una «zona roja» para regularizar la situación de las mujeres que ejercen el oficio más viejo del mundo. Al irse Gómez de la intendencia nunca más volvió a hablarse de una «zona roja» en Trelew; pero abundan viviendas particulares conocidas como «Vip» donde se ejerce la prostitución.
En algunos casos, han sido allanadas por la Policía; pero sobre este tema no hay ninguna legislación municipal y ningún control. No se sabe con exactitud cuántas viviendas Vip hay en Trelew, quiénes las arrendan, quiénes viven y en qué condiciones están las mujeres que ejercen la prostitución en el interior de las mismas.

PENSANDO EN EL CLIENTE

Paz Escobar, docente e investigadora de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNP y una de las responsables de la Cátedra Abierta de Género, indicó que se emitirá un comunicado de repudio al tratamiento que se le está dando a este tema en la ciudad petrolera.
Sobre todo, por relacionar un tema que tiene que ver con la salud y la dignidad de la mujer que ejerce la prostitución con el turismo.
Para Paz «toda la argumentación de esta propuesta pasa por el cuidado de la salud de los ‘clientes’ al menos en los discursos donde las mujeres, quienes ejercen la prostitución, no entran como personas».
«Nos parece terrible que sólo se hable de la salud o bienestar de los ‘clientes’ y no, por ejemplo, que se hable del estado de violencia constante que sufren las mujeres que ejercen la prostitución por parte de esos clientes. Situaciones que rozan con la tortura», aseveró la investigadora.

ZONA ROJA

En Comodoro Rivadavia, la propuesta que se quiere reflotar, no sólo prevee enmarcar las salas Vip, sino regular la situación de las trabajadoras, y la posibilidad de pensar en un espacio turístico como ocurre en otros países.
La autora de este proyecto, en el año 2006, fue la concejal Judith Jozami, actual responsable del área Salud del Municipio de Comodoro junto al Dr. Carlos Catalá.
Este proyecto, que tuvo modificaciones en 2010, está siendo analizado por la comisión que preside la concejal Silvia García, llamada Comisión Nø 2 de Familia y Personas con Necesidades Especiales.
El objetivo es crear una zona roja, es decir un sector de la ciudad destinado al asentamiento de clubes nocturnos, en inmediaciones de rutas provinciales o nacionales. Como contrapartida, se prohibirá que esos locales se asienten a menos de 800 metros de las escuelas.
Este tema volvió a salir al ruedo en Comodoro por los problemas que tiene esa ciudad, entre los que se cuenta la salud  -fundamentalmente los índices de HIV-, la venta de alcohol sin habilitación y la inseguridad, por lo que requiere la sanción efectiva de una ordenanza marco.
Este tema en este momento está siendo analizado por ediles y funcionarios municipales en la ciudad petrolera.

SEXO PROTEGIDO

El proyecto original de 2006, denominado, «Regulación de Servicios Sexuales Retribuidos (sexo protegido)», constaba de 47 artículos entre ellos la delimitación de un sector de la ciudad destinado al asentamiento de clubes nocturnos, en inmediaciones de rutas provinciales o nacionales, marcando como contrapartida la prohibición de tal actividad en radios inferiores a los 800 metros de las escuelas.
Limitaba además la oferta sexual al interior de locales cerrados, prohibiendo «sugerir, ofrecer, insinuar, solicitar, negociar o aceptar directa o indirectamente servicios sexuales retribuidos en el espacio público».
Además, regularizaba la prostitución sobre la base del cumplimiento de las condiciones exigidas para cualquier trabajador de acuerdo a las leyes vigentes, entendiendo que este caso puntual debe entenderse como «arrendamiento de servicios». Anulaba también la posibilidad de proxenetismo, al determinar que fueran las mismas trabajadoras sexuales las encargadas de cobrar por sus servicios.
Además, marcaba pautas de seguridad y manejo de autogestión por parte de las prestadoras y avanzaba también sobre las habilitaciones comerciales desde el punto de vista reglamentario y sanitario, exigiendo a sus propietarios la radicación en la ciudad de cinco años, extensible a 10 en el caso de extranjeros.
También prohibía la publicidad de los locales, y enfatizaba en el control médico sanitario periódico de las trabajadoras.

PARA EL TURISMO

En declaraciones periodísticas formuladas a medios radiales y escritos comodorenses, la ex concejal Jozami, autora del proyecto, recordó que la legislación vigente en este sentido en la ciudad petrolera data del año 1979.
Para Jozami este proyecto no ha avanzado por el error de confundir lo moral con lo ético: «La moral personal es una cosa y la realidad cotidiana de los pueblos es algo distinto».
«Esto hace que se demoren las cosas, no es fácil tomar decisiones. La vida diaria llevó a que se generen espacios de riesgo como son los vips» dijo, contraponiendo que será regulando la situación como se contribuya a bajar los índices de violencia, de trata de personas y de consumo de sustancias.
«Vivimos en una ciudad de puertos, de una gran industria metalmecánica, estas actividades generan un gran desplazamiento de grupos de hombres solos y esto no es de hoy en Comodoro, tiene que ver con su historia y hay que poder mirarlo desde ese lugar», indicó.
«Tal vez, el hecho de anular una sexualidad que es propia, instintiva, necesaria, y donde no todos tienen una pareja ni una posibilidad de liberar ese instinto, creo que hasta se volvería más peligroso», pautó.
Para Jozami la prostitución como se ejerce actualmente, «en espacios escondidos es un riesgo para quien ofrece y para quien consume».
La idea básica de legalizar la prostitución es «ponerla en blanco» para, a partir de ello poder efectuar los controles sanitarios en beneficio de trabajadoras y consumidores, lograr además que tributen, punto este último que garantiza además una futura jubilación y cobertura de obra social. Los objetivos más fuertes resultan en este marco los de carácter sanitario y la regulación, además de la posibilidad de pensar en un espacio turístico que funciona en otros países.



























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