El intendente del Parque Los Alerces dijo que su renuncia «está a disposición desde el primer día»
En el marco del reclamo público de la Cámara de Turismo de Chubut, que solicitó la remoción de las autoridades del Parque Nacional Los Alerces por la gestión por los incendios forestales, el intendente del área protegida, Danilo Hernández Otaño, defendió el trabajo realizado durante la emergencia.
por REDACCIÓN CHUBUT 23/01/2026 - 21.40.hs
El pedido de cambios en la conducción del parque se suma a planteos previos de entidades empresariales de la región, que cuestionaron la falta de previsión, la subestimación del riesgo y las demoras en la respuesta ante el fuego iniciado en diciembre. Desde la Cámara de Turismo, la dirigente Griselda Boyras había asegurado que hubo tiempo suficiente para controlar el incendio y apuntó a falencias en la conducción, la comunicación y los protocolos aplicados.
Consultado por La Nación, Hernández Otaño rechazó esas acusaciones y afirmó que «si lo que se señala fuera cierto, yo reaccionaría de la misma manera. Pero no es verdad. No es cierto que no se prestó la debida atención a la caída de rayos».
«Durante los dos días previos a la detección del incendio del 9 de diciembre, se despachó personal del parque en lancha, con dron equipado con cámara térmica, a la zona de caída de rayos en el lago Menéndez y un avión observador relevó todo el parque nacional, con resultado negativo. Todo está documentado», expresó.
Sobre el inicio del foco ígneo en el lago Menéndez, el intendente remarcó que «el incendio se combatió desde el primer día, con personal en tierra y con medios aéreos, que estuvieron siempre disponibles».
Hernández Otaño explicó que el incendio comenzó en un sector remoto del parque y presenta condiciones extremadamente complejas para el combate del fuego. «El lugar presenta una enorme cantidad de biomasa combustible vegetal muerta, de varias décadas, quizá centenaria. A ese combustible muerto, naturalmente seco, se le suma hoy la interminable y contínua masa vegetal de material vivo, verde, de plantas que se encuentran en estrés hídrico por la peor sequía de la zona en los últimos sesenta años», señaló.
«En el lugar, los arroyos estaban secos, como casi todos los arroyos de la zona, por lo que no fue posible trabajar con motobomba y mangueras para enfriar con agua. Lo único que se podía hacer era abrir la faja de contención con herramientas manuales», dijo Otaño.
El intendente relató que el 3 de enero se produjo un cambio drástico en el comportamiento del incendio: «El 3 de enero las condiciones cambiaron. El fuego se activó notablemente dentro del perímetro, generando una columna ascendente de fuego, aire caliente y humo, de varios cientos de metros de altura, elevando y arrojando material vegetal encendido más allá de la línea de defensa. El 5 de enero el viento ‘acostó’ la columna llevándola hacia el este. Ese día, el fuego saltó no solo la faja de control, sino el lago Menéndez. Desde ese momento empezó ‘otro’ incendio, en el que la estrategia mutó a la priorización de la protección de la vida de pobladores y visitantes del parque, así como de sus bienes».
Asimismo, explicó que las condiciones climáticas condicionan de forma permanente el operativo: «Con acumulación de humo, los medios aéreos no pueden operar por falta de visibilidad; con vientos demasiado fuertes los medios aéreos no pueden volar por la imposibilidad de realizar las maniobras necesarias para descargar el agua y por el riesgo de accidente en una geografía de valles y montañas, con ráfagas descendentes violentas».
Hernández Otaño recordó además que, en paralelo al incendio principal, se detectaron dos focos con características de intencionalidad dentro del parque, los días 23 y 26 de diciembre, «que fueron rápidamente atendidos, controlados y extinguidos».
Finalmente, el intendente sostuvo: «No minimizo, de ninguna manera, la gravedad que tiene este incendio; tengo claro, desde el momento en que asumí la responsabilidad de gestionar la intendencia del Parque Nacional Los Alerces, que me toca ser, al fin y al cabo, la autoridad política con cuya cabeza se pagan las crisis institucionales locales».
«Es por ello que mi renuncia ha estado a disposición del Directorio desde el primer día. Pero creo que es también una forma elemental de responsabilidad empresaria informarse debidamente», cuestionó.
Mientras tanto, desde la Cámara de Turismo de Chubut reiteraron el pedido de apertura de una auditoría técnica y administrativa independiente sobre la gestión de la emergencia, la designación urgente de autoridades provisorias con experiencia en incendios forestales, la implementación de un sistema de información pública diaria y la convocatoria a una mesa regional participativa para redefinir los planes de manejo, contingencia y prevención.
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