Cooperativas servicios públicos y el agua potable
Por Miguel Gauna Lavayen
miguelgaunalavayen@gmail.com
por REDACCIÓN CHUBUT 18/10/2026 - 20.59.hs
Bajo el título «Agua Potable- Agua Industrial», ya nos hemos referido desde esta columna, a la desalinización del agua de mar para disponer de agua potable de consumo humano y uso industrial. Las recientes declaraciones del presidente de Servicoop de Puerto Madryn, abrieron una inesperada y sugestiva instancia, para el debate de lo que significa el recurso agua, la captación del agua, su tratamiento y posterior distribución y venta. Hay una frase escrita en plantas de producción de agua potable, que expresa: «El agua es un bien de la naturaleza - el agua potable es un bien industrial». El sistema de captación, potabilización, transporte, conducción y distribución del agua por redes, es costoso en todas partes. En el caso de Puerto Madryn, así como en Comodoro Rivadavia, es un sistema más complejo y con mayores costos Hay operaciones de distinta naturaleza, coagulación, filtrado, luego la impulsión y manejo de reservas que no son simples y demandan una atención permanente, sin pausa posible, porque el servicio exige esa disponibilidad y continuidad.
Las expresiones del representante de Servicoop, remueven viejas cuestiones que nunca han sido totalmente examinadas y consecuentemente, tampoco se han procurado las buenas soluciones para los golpeados usuarios que, evidentemente en su mayoría, han resignado dar la pelea por sus derechos para exigir calidad en los servicios, tarifas adecuadas, y como dice la ley, justas y razonables.
En primer lugar, estas recientes declaraciones desnudan nuevamente, de forma brutal, el nefasto resultado de las conocidas metodologías de subsidios cruzados entre servicios y categorías de usuarios, por consumo, actividad industrial, comercial o profesional, e inclusive ubicación. En segundo lugar, exponen palmariamente la falta de contabilidad de costos por servicios, que ninguna entidad se ha preocupado por llevar de acuerdo a las técnicas contables, para la toma de decisiones. No resulta conveniente, no les interesa.
Esto no solo sucede en Puerto Madryn, es un denominador común para todas las cooperativas de Chubut y es así, como se ha producido esta dispersión tarifaria con treinta o más cuadros tarifarios diferentes en el ámbito provincial, cargos fijos y categorías que arrancan sobre bases presuntas para luego aplicar o no, bandas de consumos, profundizando en cada servicio las diferencias de tratamiento, y usuarios con peculiaridades de cada ciudad o pueblo, aderezando todo con chimichurri político, tan presente en las entidades.
El sector comercial de toda la provincia, por ejemplo, viene reclamando un trato mas justo, recibe cada mes, facturas domiciliares residenciales y del comercio, que al compararlas comprueban inmediatamente esta anomalía.
Antes de todo esto, Servicoop y las demás cooperativas de la Fechcoop, deberían haberle reclamado persistentemente a Aluar, al gobierno nacional y provincial, desde hace muchos años, una tarifa conveniente por el consumo de energía eléctrica. Hacer pucherito ahora, ampararse con la concesión y el monopolio, porque se le va el mayor cliente de agua potable, es inaceptable, más aún, poner al medio de la discusión como perjudicados, a todos los usuarios, por imprevistos o cosas no realizadas por diferentes gestiones, es inadmisible. La relación local con esta empresa industrial, ha pasado por todas las fases posibles, incluyendo ocasionalmente, la compra anticipada de agua potable, por parte de Aluar, para fondear financieramente a la cooperativa portuaria. Antes de discutir y reprochar por los medios, habría sido mucho mejor tener ya disponible, por parte de la prestadora y el Gobierno provincial, un plan de desarrollo e inversión para esta forma de producción de agua potable que ha alcanzado niveles de excelencia, y un estudio absoluto de costos y tarifas, para poder prever y planificar racionalmente.
En la actualidad, el rango de precios medio de producción del agua desalada en el mundo, se sitúa según la región, entre 0,5 US$ y 1,5 US$/m3 . Esto depende principalmente de la disponibilidad y precio del costo de la energía, para lo cual Aluar ha invertido desde hace tiempo en un abanico de generación, que le da la ventaja suficiente para desalinizar y proveerse asimismo el suministro.
La información disponible de la superintendencia de servicios sanitarios y la Biblioteca nacional del Gobierno de Chile, que lidera esta industria en Sudamérica, muestran que el costo del m3 va desde los U$S 0,46 a 1, 46 según la inversión y localización de la planta destacándose últimamente, con grandes inversiones, las plantas de la región de Antofagasta , con un costo de producción de agua desalinizada que se sitúa alrededor de los U$S 0,50 por m3, para una producción diaria de alrededor de 700.000 m3 día. Brasil y Perú también están impulsado la fabricación de equipos y nuevas tecnologías para aumentar la disponibilidad de agua potable con sistemas de desalinización.
Recientemente se han hecho y están en curso en nuestra provincia, importantes obras para la planta desalinizadora de Puerto Pirámides, para una producción proyectada de 600/650 m3 de agua potable por día, pero aún no hay información pública y comprobable, sobre el costo de producción. Por su parte ya se sabe, se suma Aluar ahora, y pone en marcha una planta recientemente construida para 1500 m3 diarios de producción de agua, para su proceso industrial y uso general. Próximamente, se sabrá seguramente, costo y precio.
Grandes y pequeñas infraestructuras para proveer de agua potable para el consumo humano y el uso industrial también. Chubut, con los servicios sanitarios en manos de cooperativas y con las más importantes ciudades, sobre la enorme costa marítima del Atlántico, debe poner el mayor y mejor esfuerzo en esta tecnología porque ha quedado demostrado que, con el cambio climático, el incremento de la demanda, los problemas de las cuencas han aumentado y agravado notablemente, la disponibilidad del recurso natural.