El Golpe del 76 y la salida de su despacho con el cuadro de Evita bajo el brazo
La mañana del 24 de marzo de 1976, la democracia acababa de ser interrumpida por uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina. En el edificio municipal, el intendente César «Kuky» Mac Karthy sabía que su tiempo al frente de la ciudad había terminado. Los uniformes avanzaban sobre las instituciones y los funcionarios elegidos por el voto popular comenzaban a abandonar sus despachos.
por REDACCIÓN CHUBUT 04/06/2026 - 21.19.hs
Mientras recogía sus pertenencias, Kuky recorrió con la mirada la oficina que durante años había sido el centro de las decisiones políticas de Trelew. Había papeles sobre el escritorio, carpetas, libros y recuerdos de gestión. Sin embargo, hubo un objeto que captó toda su atención: el retrato de Eva Perón que colgaba en una de las paredes.
No era un cuadro más. Para un peronista de su generación, Evita representaba una bandera, una identidad y una forma de entender la política. En tiempos donde el peronismo volvía a ser perseguido y donde se avecinaban años de prohibiciones y silencios, dejar aquel retrato en manos de los nuevos ocupantes del edificio parecía impensable.
Entonces tomó una decisión. Se acercó al cuadro, lo descolgó con cuidado y lo sostuvo entre sus brazos. Sin ceremonias ni discursos, atravesó los pasillos de la Municipalidad llevando consigo la imagen de Evita.
Quienes presenciaron la escena la recordarían durante décadas. Mientras el poder democrático era desplazado por la fuerza, el último gesto de «Kuky» Mac Karthy como intendente fue rescatar uno de los símbolos más queridos del movimiento al que dedicó toda su vida.
Últimas noticias
Más Noticias