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Servicios Públicos: Nuevas generaciones, nuevos conocimientos

Por Miguel Gauna Lavayen - miguelgaunalavayen@gmail.com

por REDACCIÓN CHUBUT 15/08/2026 - 23.19.hs

«El futuro de las organizaciones no se construye reemplazando generaciones, sino integrándolas. Las organizaciones atraviesan actualmente procesos de cambio estructural. La irrupción tecnológica -con la digitalización, el trabajo híbrido y la resignificación cultural del empleo- converge en un escenario único donde conviven cuatro generaciones: Baby Boomers, Generación X, Millennials y Centennials, cuya diversidad debe verse como una verdadera oportunidad». (Portal de Economía Solidaria - Gabriel Mario Leonelli)

Primero, con la ayuda de un buscador e Internet, definamos y repasemos rápidamente cada generación, cada concepto. Baby boomers son las personas nacidas entre 1946 y 1964, durante el gran aumento de la natalidad (baby boom) que ocurrió en varios países occidentales tras el final de la Segunda Guerra Mundial. 

 

La Generación X comprende a las personas nacidas aproximadamente entre 1965 y 1980. Se ubica entre los baby boomers y los millennials. Es la generación puente que vivió la transición entre el mundo analógico tradicional y la llegada de la era digital.

 

Los millennials, también conocidos como Generación Y, son la cohorte demográfica nacida aproximadamente entre 1981 y 1996. Se trata de la primera generación de nativos digitales que creció durante la transición del mundo analógico al conectado por internet, y hoy representan un pilar fundamental en la fuerza laboral global y el consumo

Los centennials, también conocidos como Generación Z, son las personas nacidas aproximadamente entre 1995 y 2010. Se trata de los primeros verdaderos nativos digitales, quienes crecieron con acceso cotidiano a internet, teléfonos inteligentes y redes sociales desde su infancia».

 

Vivimos ciertamente, una época sorprendente. En mi caso, habiendo nacido en el año 1951, conviví con toda esta evolución y la pude disfrutar, desde aquellas viejas pantallas de fosforo verde y los discos tan delicados, los primeros programas y programadores, la maravilla de poder llevar los libros contables con una sola entrada de datos y tantas cosas que fueron evolucionando a la par, en otros servicios, los primeros programas con creación de gráficos, el Excel y así, podría seguir enumerando tantas cosas que hoy son cotidianas, normales, como un chip o la tarjeta SIM, formando parte de nuestro alrededor y de cada decisión que nos lleva a alguna acción, donde seguramente intervienen los nuevos conocimientos. 

 

La realidad nos muestra día a día que estamos inmersos en un gran cambio tecnológico que abarca absolutamente todas las áreas del quehacer humano, incluyendo desde la cultura, el arte, hasta las tareas más complejas de la medicina, la robótica y la investigación general.

 

Los servicios públicos, como sector terciario de la economía, reciben permanentemente informes de estos cambios que no solo tienen que ver con la incorporación de nuevos materiales, o productos desarrollados a partir de nuevos conocimientos, también deberían recibir y adoptar, el impacto total y beneficios para sus usuarios, del conocimiento alcanzado por las nuevas herramientas cibernéticas y el desarrollo de poderosos software que no solo sirven, como hace décadas, para procesar a través de los ordenadores, toda la información contable, estadística y de mediciones, ahora también sirven para la planificación, los proyectos, planos, predicciones y simulaciones de increíble precisión, inclusive vigilancias y controles remotos con lectura de datos e imágenes de alta precisión.

 

Es muy extenso el análisis y descripción de todo lo que se puede hacer, que aún no se hace, pero, en pos de mejorar la percepción que tienen los usuarios consumidores de los servicios públicos, hay varias cosas simples que se pueden hacer y solo se trata de información disponible que hay que procesar, ordenar y publicar de forma sencilla y fácil lectura.

 

Un ejemplo concreto es aprovechar mucho más, y mejorar al máximo las comunicaciones a través de las redes sociales, otro ejemplo es, utilizar la georreferenciación, los geoportales, mapas específicos para infraestructuras, obras, suministros y reclamos. Pero fundamentalmente, convocar a las nuevas generaciones, abandonado viejas prácticas, incorporándolas de forma planificada y sistemática, que cada reemplazo o nueva alta, en recursos humanos sean personas que aporten lo mejor, tanto para la gestión directiva como para las áreas técnico-profesionales, en este concierto de conocimientos y capacidades, de tal forma que todo sea mensurable, se pueda auditar, analizar, estudiar, controlar, inclusive el nivel de satisfacción, y que, la tan perdida eficiencia, sea una meta probable de alcanzar con la ayuda de los nuevos recursos tecnológicos y humanos. 

 

 

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