La eficiencia se mide en resultados tres ministros después...
La Federación de Sociedades Rurales de Chubut Cooperativas y Asociaciones de la Meseta Central, Asociación de Productores de la Costa, le enviaron una carta al Secretario de Gobierno de Chubut.
por REDACCIÓN CHUBUT 27/08/2026 - 19.04.hs
Resulta realmente preocupante escuchar a un Secretario de Gobierno —y particularmente a alguien cuya familia tiene una historia vinculada al campo— hablar de nuestra actividad prácticamente como si estuviera condenada a desaparecer.
Sr. Secretario: los productores conocemos perfectamente nuestros problemas. Muchos no comenzaron ayer y algunos llevan décadas. Lo que estamos diciendo es otra cosa: en los últimos años esos problemas se profundizaron porque faltaron decisiones, gestión y respuestas concretas.
Después de más de veinte reuniones, propuestas, documentos presentados y diagnósticos repetidos, empezamos a hacernos una pregunta que hasta hace un tiempo no queríamos formular: ¿existe realmente una decisión política de sostener y desarrollar la producción agropecuaria en Chubut?
Porque hay decisiones que merecen una explicación. Fauna, históricamente vinculada al área productiva, pasó a depender de Ambiente. Se modificó la legislación que reconocía y daba tratamiento específico a los predadores. Se avanzó con estructuras destinadas a perseguir el maltrato animal, pero todavía no existe un marco suficientemente claro que proteja al productor que debe defender su hacienda.
No pedimos vía libre. Pedimos reglas claras, herramientas legales y un plan de manejo serio. Mientras desde un escritorio se discute terminología, en el campo aparecen ovejas muertas, animales heridos, pérdidas reproductivas y establecimientos que progresivamente dejan de ser viables.
Y aquí aparece una diferencia fundamental con algunas expresiones vertidas en la entrevista: el campo no puede analizarse solamente desde una planilla de Excel.
Los productores patagónicos atravesamos décadas de crisis, sequías, cenizas, bajos precios y momentos en los que los números directamente no cerraban. Y seguimos produciendo.
Porque el campo es mucho más que una tasa de retorno. Es trabajo, arraigo, cultura y soberanía territorial. Es una familia viviendo a cientos de kilómetros de una ciudad y manteniendo presencia donde muchas veces el propio Estado no llega.
El campo genera actividad para trabajadores rurales, esquiladores, transportistas, alambradores, mecánicos, contratistas, veterinarios, agrónomos, frigoríficos, barracas, comercios y pequeñas localidades. Mantiene caminos, aguadas, viviendas, galpones, molinos y kilómetros de alambrados.
Y además señor Secretario, el campo produce.
Chubut es la principal provincia productora de lana de la Argentina. Nuestra lana es reconocida internacionalmente. Producimos carne ovina y somos una de las principales provincias exportadoras del país. Tenemos genética, conocimiento, infraestructura, territorio y posibilidades concretas de agregar valor y conquistar nuevos mercados.
Por eso resulta difícil comprender que, justo cuando Chubut necesita desesperadamente diversificar su matriz económica frente a los cambios de la actividad petrolera, alguien pueda plantear con tanta naturalidad la posible desaparición de productores.
Diversificar no significa solamente inventar actividades nuevas. También significa cuidar, transformar y potenciar aquello que Chubut ya sabe hacer.
Si efectivamente, como usted expresó, “el capital no perdona los buenos negocios”, entonces trabajemos para que producir, industrializar y agregar valor en Chubut vuelva a ser un buen negocio.
También queremos aclarar algo que parece no haberse entendido después de tantas reuniones: nosotros no estamos pidiendo que el Estado nos mantenga.
¿Quién pidió subsidios?
Pedimos gestión sanitaria. Gestión sobre predadores. Gestión sobre la población de guanacos. Gestión del agua. Gestión sobre caminos e infraestructura. Seguridad rural. Marcos regulatorios adecuados. Apertura de mercados. Agregado de valor. Y, fundamentalmente, decisiones políticas.
La plata no queremos que nos la regalen. La queremos generar nosotros produciendo, como lo hicieron nuestros padres y nuestros abuelos.
Reducir nuestro reclamo a productores que quieren subsidios o, peor todavía, a algunos molestos porque no recibieron pasto, es desconocer absolutamente la dimensión del problema y faltarle el respeto a cientos de productores.
Nuestro reclamo no nació por un fardo de pasto.
Ahora bien, si desde el Gobierno se habla permanentemente de inversiones, ayudas y recursos destinados al sector, entonces mostremos los resultados.
Se anunció un plan sanitario por aproximadamente $1.129 millones. Queremos saber cuánto se ejecutó, dónde y con qué resultados. Porque la sarna continúa siendo un problema grave.
Se mencionan más de $2.000 millones destinados a forraje. Publiquemos cuánto se compró, a qué precio, cuánto se distribuyó, dónde y bajo qué criterios.
Se habla de créditos blandos. Informemos cuáles fueron las líneas, cuántos productores accedieron, por qué montos y en qué departamentos.
Y también queremos saber dónde está la asistencia correspondiente a la emergencia agropecuaria. Los productores hicieron declaraciones juradas, presentaron documentación y acreditaron sus pérdidas. Una emergencia que se atiende un año después deja de ser asistencia de emergencia.
No estamos discutiendo solamente presupuestos. Estamos discutiendo gestión, ejecución y resultados. Y justamente por eso nos sorprendió escuchar hablar de la eficiencia del Ministerio de Producción. Porque existe un dato imposible de ignorar: en tres años Chubut tuvo tres ministros de Producción.
Con los tres nos reunimos. A los tres les presentamos prácticamente los mismos problemas. A los tres les acercamos propuestas. Con los tres hablamos de predadores, sanidad, guanacos, agua, infraestructura, mercados y desarrollo.
Tres ministros después, seguimos hablando de lo mismo. Entonces sería interesante conocer con qué indicadores se está midiendo esa eficiencia.
Nosotros la medimos en el territorio. En productores que abandonan. En establecimientos vacíos. En majadas atacadas. En los problemas sanitarios que continúan. En familias que siguen esperando respuestas.
Porque la eficiencia de un gobierno no se mide por la cantidad de reuniones realizadas, expedientes iniciados o millones anunciados.
La eficiencia se mide en resultados.
Al menos queremos rescatar algo de sus declaraciones: finalmente un integrante del Gobierno Provincial reconoce públicamente que existe una superpoblación de guanacos y que representa un problema para los productores.
Celebramos que finalmente coincidamos. Ahora esperamos que ese reconocimiento se transforme en relevamientos serios, datos poblacionales, objetivos concretos y un verdadero plan de manejo.
Porque reconocer un problema es importante. Resolverlo es gobernar.
Y respecto de los predadores, también queremos llevarle tranquilidad, Sr. Secretario: hasta el momento no hemos recibido denuncias de productores por pérdidas ocasionadas por lobos.
Nuestros productores denuncian ataques de pumas, zorros colorados, jabalíes y perros asilvestrados.
Puede parecer un detalle, pero demuestra algo mucho más profundo: para resolver los problemas, primero hay que conocerlos.
Finalmente, rechazamos la idea de que el sector agropecuario no reconoce lo que hace el Gobierno. Reconocemos cada medida que sirve. Acompañamos cada iniciativa positiva. Participamos de todas las reuniones. Presentamos documentos. Propusimos alternativas. Buscamos mercados. Nos involucramos.
Pero acompañar no significa callarse. Y mucho menos agradecer indefinidamente mientras las soluciones no llegan. Estamos defendiendo a quienes representamos.
Sr. Secretario: recorra la provincia. Entre a los establecimientos. Siéntese con esas familias que todavía producen con 100, 200, 300 o 500 ovejas. Pregúnteles por qué siguen allí.
Nosotros no estamos dispuestos a decirles que abandonen.
El campo chubutense tiene futuro.
No queremos subsidios para sobrevivir. Queremos condiciones para producir. Queremos reglas claras. Queremos gestión. Queremos decisiones políticas. Queremos que nuestros hijos puedan elegir quedarse en el campo si así lo desean.
Y después de tres ministros, decenas de reuniones y años escuchando diagnósticos, creemos que llegó el momento de dejar de explicar los problemas.
Llegó el momento de resolverlos.
Federación de Sociedades Rurales de Chubut Cooperativas y Asociaciones de la Meseta Central Asociación de productores de la costa
Más Noticias