Carta del Lector

NO SOY ANTIMINERO (III)

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Quienes leen estas notas, lo saben. Soy antinuclear, y por tanto soy antiminero de los minerales radiactivos. Las explotaciones de uranio EN TODO EL MUNDO han sido y son contaminantes. 

En la historia de las explotaciones mineras de uranio se encuentra la justificación del recelo de la población del país y nen particular de nuestra provincia, hacia estas extracciones. 

Argentina explotó uranio durante décadas en Mendoza, Salta, Córdoba, Chubut y otras provincias. La gran mayoría de los sitios quedaron con colas mineras, contaminación residual y emisiones de radón.

Si bien mientras se trabaja en sitios con radiaciones ionizantes, se efectúan los controles médicos, nada se sabe de la suerte de los trabajadores después que dejaron la actividad. La legislación argentina no exige el seguimiento de salud post empleo. El cáncer puede aparecer hasta veinte años después de recibir las radiaciones.

La confianza social quedó dañada, especialmente en las provincias Mendoza y Chubut.

Los mineros realizan un trabajo físico extenuante y, como resultado, pueden tener dificultad para respirar. 

Tanto en la minería del uranio a cielo abierto como en la subterránea, están expuestos al radón, al ruido, al polvo, a los metales pesados, y a las radiaciones ionizantes. 

Las aguas subterráneas y de pozo de la zona uranífera, comúnmente están contaminadas. Inclusive los estudios previos de los yacimientos con sus numerosas perforaciones, contaminan las aguas subterráneas y el ambiente.

Campamento en Cerro Solo

 

Por ejemplo: en los estudios geológicos y de evaluación del yacimiento de uranio Cerro Solo, se efectuaron aproximadamente 100.700 metros de perforaciones, a lo largo de los distintos programas exploratorios y de evaluación realizados desde su descubrimiento en 1971, hasta las fases de estudio más recientes.

Estas perforaciones además de ser costosas en dinero, son costosas en contaminación, comunican las distintas capas subterráneas con la radiactividad. Es decir que, no solo las explotaciones de los yacimientos son contaminantes, sino que lo son también los estudios exploratorios. 

No solo los mineros sufren enfermedades relacionadas con el trabajo, sus familias también pueden resultar contaminadas a través de alimentos, ropa, agua potable y partículas de polvo tóxicas y radiactivas.        
                                                                                                        
La enfermedad pulmonar de “Berger” desde antaño era bien conocida. Los trabajadores de las minas de los Montes Metálicos alemanes (Erzgebirge), alrededor de Schneeberg, padecían esta enfermedad. En aquel momento nadie tenía una explicación para tantas muertes misteriosas. Hoy se sabe que se trataba de cáncer de pulmón, causado por el radón y el polvo de uranio.

Cuando el uranio y sus productos se desintegran, se emiten radiaciones. La radiación ionizante puede matar las células del cuerpo afectadas. 

Si las células sobreviven, su material genético puede resultar dañado. Estas células enfermas transmiten el material genético dañado a sus “descendientes”, de modo que, incluso décadas después, pueden aparecer tumores malignos. 

Dado que, además de las radiaciones ionizantes, los metales pesados, también tienen efectos tóxicos, el riesgo general de contraer cáncer es significativamente grande para los mineros de uranio y sus familias. 

El feto es especialmente vulnerable porque su organismo aún está en desarrollo.

Se producen muertes en el útero y las mujeres tienen problemas de fertilidad. Los niños de las regiones mineras contraen leucemia con mucha más frecuencia que en otras regiones.

En los adultos, las enfermedades más típicas son el cáncer de pulmón y de garganta, las enfermedades cardiovasculares, de inmunodeficiencia y los trastornos mentales. Los indígenas de las regiones mineras norteamericanas reportan casos de insuficiencia renal y un aumento de la diabetes tipo 2.

Si bien no se puede demostrar científicamente que la diabetes y otras enfermedades sean consecuencias directas de las explotaciones de uranio, dado que la información de todos los continentes es similar, existe una alta probabilidad de que muchas enfermedades, sean consecuencia de la extracción de uranio.    

Continúa...

 

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