Uranio en Argentina V
Tiempo de lectura 4 minutos 30 segundos
En nota anterior empezamos a ver cómo se pasaría del recurso geológico a una explotación real en Cerro Solo, Meseta Central y en el depósito Ivana de Amarillo Grande. Continuamos con los otros yacimientos.
Laguna Salada: aquí hay una cuestión económica muy interesante, es muy diferente geológicamente.
El uranio se encuentra en materiales superficiales y no consolidados. La PEA histórica modeló una explotación comenzando por las zonas de mayor ley, para recuperar rápidamente la inversión.
Los parámetros publicados son llamativos, vida de mina 10 años, gastos de capital aproximado: 136 millones de dólares, producción media: alrededor de 300 t de U₃O₈/año, costo operativo promedio 47,5 u$s/kg y recuperación del capital aproximadamente 2,5 años bajo el escenario de la PEA.
Y además hay algo especialmente relevante, el proyecto tiene un componente de vanadio. La PEA atribuía aproximadamente 14 % de los ingresos al vanadio. Por tanto, su viabilidad no depende exclusivamente del precio del uranio.
Sierra Pintada. Cambia completamente la naturaleza del problema, no tiene que demostrar que alguna vez fue explotable, ya fue explotada. Entre 1975 y 1997 se extrajeron y procesaron aproximadamente 1.600 toneladas de uranio.
La CNEA afirma que esa producción representó aproximadamente el 20 % del recurso total existente en el sitio.
Su explotación dejó canteras, roca estéril, residuos sólidos, agua de cantera, uranio residual, radio y arsénico. Todo eso necesita limpieza.
Actualmente la prioridad es remediar esos pasivos. No debe hablarse de reactivación sin dedicarle esfuerzos a la remedición que, después de casi 30 años de paralizada la explotación, no se ha realizado.
Por ahora solo se ha propuesto la Fase I de remediación que comprende el tratamiento del agua de cantera y la gestión de residuos sólidos que deben realizarse se reactive o no la mina. CNEA informa que ya obtuvo la licencia de parada prolongada de ARN y completó un ensayo industrial de la planta de tratamiento de uranio. La remediación debe completarse con las fases siguientes.
Esto genera una paradoja que vale la pena destacar, Aparece en la cartera minera como proyecto de "factibilidad", pero al mismo tiempo es un sitio que todavía requiere importantes labores de remediación de los impactos de su explotación anterior.
Reabrir la mina y remediar el sitio son dos problemas. Primero debe ser la remediación y después la reapertura.
Don Otto. Yacimiento pequeño con historia complicada. Produjo uranio entre 1963 y 1981.
En 2007-2008 hubo incluso un intento de reactivación. La propuesta contemplaba una producción del orden de 30 tU/año, mediante lixiviación en pilas/bloques. Pero no prosperó.
En un documento parlamentario de la época, profesionales de CNEA cuestionaron la viabilidad económica de la reapertura, señalando que el volumen remanente sería pequeño y que la inversión podía resultar muy elevada respecto del beneficio.
Don Otto no está al mismo nivel que Cerro Solo o Ivana, pese a que la cartera oficial lo etiqueta actualmente como "factibilidad".
Como en Sierra Pintada en Don Otto existen pasivos ambientales a remediar antes de eventual recuperación del recurso.
Laguna Colorada. Es un depósito pequeño que tal vez resulte conveniente explotar si se puede aprovechar la planta de tratamiento que se construiría para Cerro Solo.
No se puede evaluar ambientalmente "la minería del uranio" como si todos estos proyectos de Argentina fueran iguales. El riesgo ambiental de cada una es distinto.
Más Noticias