Por Marcelo Melideo
Un olor nauseabundo invade los pasillos de un edificio. Detrás de una puerta cerrada, algo inquietante parece estar ocurriendo. Con esta premisa, la escritora argentina Camila Fabbri construye en su nueva novela, “El año de la serpiente”, publicada por Anagrama, una historia donde el miedo no proviene de lo sobrenatural, sino de las relaciones humanas, la violencia que se esconde en la intimidad y la curiosidad de quienes observan la vida ajena. Una narración perturbadora que convierte la convivencia cotidiana en un territorio de sospechas y amenazas.