Economía

Se vendrán más aumentos de las naftas, pero moderados

Será por goteo durante los próximos tres meses y corresponden al congelamiento de precios durante el 2023.

por REDACCIÓN CHUBUT 15/02/2024 - 09.08.hs

La Secretaría de Energía dispuso, al inicio del corriente mes, no volver a postergar las subas, pero sí implementar un aumento escalonado. Por el momento, solo descongeló las actualizaciones correspondientes a todo 2021 y 2022, mientras que anticipó que las subas trimestrales correspondientes a 2023 se harán el 1º de marzo, el 1º de abril y el 1º de mayo.

 

En paralelo, la dependencia conducida por Eduardo Rodríguez Chirillo había prometido a las petroleras productoras, según los trascendidos, impulsar la paridad de exportación (export parity), es decir, convalidar en el mercado local el mismo precio que el de exportación.

 

Sin embargo, esto no será finalmente así, al menos por el momento. Según se pudo saber, YPF adelantó a sus petroleras no integradas (en las que terceriza parte de su producción) que no les convalidará el export parity en marzo como estaba previsto, mientras que trascendidos indican que Rodríguez Chirillo hizo lo mismo con las petroleras privadas en los últimos días.

 

Lo que varió no es otra cosa que el escenario macroeconómico. Por un lado, debido a la aceleración de la inflación, que hace difícil que las petroleras puedan continuar con un sendero de subas como hasta ahora por la caída del poder adquisitivo de la gente. Por el otro, debido a que la caída de la ley ómnibus llevó al Ministerio de Economía a tener que buscar otras vías para lograr cumplir con su meta de déficit cero. En resumen, la postergación del export parity es básicamente un reconocimiento tácito por parte del Gobierno de que las cosas no le están saliendo como quisiera.

 

Nuevas prioridades

Lo cierto es que el Palacio de Hacienda aplicará así un cambio de prioridades. Resignará darle una mayor rentabilidad a las empresas del sector para anteponer una mayor recaudación fiscal y acercarse a la eliminación del déficit. El impacto es significativo. Aunque es difícil establecer con exactitud una cifra para este año (ya que depende de la estimación del producto y del tipo de cambio), en las últimas décadas la recaudación de los impuestos al dióxido de carbono y a los combustibles líquidos combinados promedió el 1% del PBI, según datos oficiales.

 

Si es seguro que de acá a mayo aumentarán los impuestos a los combustibles, en el sector petrolero consideran que la contraparte va a ser una moderación de la suba de los demás componentes del precio final para evitar un mayor impacto inflacionario, especialmente teniendo en cuenta su efecto multiplicador sobre otros sectores.

 

Incluso, fuentes de las petroleras privadas con las que habló El Destape entienden que también habrá una necesidad natural de no seguir aumentando el precio al ritmo de los últimos dos meses debido a que la caída del poder adquisitivo llevaría a una caída en las ventas.

 

Así, en los próximos meses aumentaría la proporción de los impuestos en el precio final del litro. Dado que esta proporción es hoy de poco más del 10%, su suba sostenida tendrá un impacto menor que la que tendría la suba de los demás componentes del precio final. De hecho, la intención del Ministerio de Economía, entienden en las petroleras, es que los aumentos de los combustibles corran cerca del 8% mensual, y no del 25% que promedió la inflación entre diciembre y enero. El destape

 

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