Cuadraditos de crochet: abrigo, colores y amor para el prójimo
Por estas horas, numerosas tejedoras de diferentes localidades, comenzaron a organizarse para tejer mantas para quienes perdieron todo en los incendios.
por Zulma Díaz 20/03/2021 - 10.15.hs
Hay muchas historias de grupos de tejedoras en cada pueblo, pero hay una en particular, porque comenzó con la movida del tejido hace dos años, a través de la red de WhatsApp y siendo la entidad convocante una emisora de frecuencia modulada, muy escuchada en la Comarca Andina, FM Paraíso.
La historia de “Mantas solidarias” tiene dos años y fue impulsada por la vecina, Susana Chaneton, mamá y abuela, quien ahora dirige vía WhatsApp la campaña para destinar las frazadas a las familias que perdieron todo. Y están tejiendo a full.
Es muy simple: se tejen cuadraditos de 20 por 20 centímetros, a crochet o a dos agujas o se confeccionan en tela y luego se unen. Para lograr una frazada para cubrir una plaza y media se necesitan 35 cuadraditos de lana.
Susana, en diálogo con EL CHUBUT, contó cómo surgió la idea de ayudar. Y ahora, cuando la Comarca quedó envuelta en llamas, ya tienen la experiencia para organizar el trabajo en forma expeditiva y tratar de llegar a todas las familias que han perdido todo.
El grupo “Mantas solidarias” comenzó hace dos años atrás, en otoño, “cuando comenzó el frío. La idea surgió porque yo soy mamá de 5 hijos, que hoy son adultos y abuela de 4 nietos. Tengo 52 años. Y mi inquietud siempre fue ayudar al prójimo. Si yo no hubiera ayudado y me hubiera acovachado quizás tendría una mansión, una mansión egoísta.
“Pero tengo una casita humilde y soy feliz ayudando a los demás desde acá, desde El Bolsón”. Siempre “ayudé de corazón”.
GENTE NECESITADA Y DURMIENDO EN LA CALLE
Y antes de que nazca este proyecto, “yo veía gente necesitada, a mis vecinos, gente durmiendo en la calle, gente con poco abrigo, a veces abrazados entre ellos para darse calor”, recordó.
Por entonces, Susana vendía muñequitos de lana (los amigurumis) en las ferias. Y decidió, con restos de lana que sobraba, comenzar a tejer mantas “así como las que tejí para mi familia”.
Cuando tejió las primeras mantas “quise entregarla a gente que realmente las necesitara. Así que contacté a Jonathan Huerta, de Fm Paraíso, porque yo escucho su programa todas las mañanas y le pedí que pidiera lana por la radio para que yo pudiera tejer.
“Así que Jonathan creó el grupo por internet y por Whatsapp, invitó a la gente y empezaron a sumarse muchas señoras”.
Sea donando ovillos de lana, o donando pulóveres viejos para destejer y mano de obra, la convocatoria fue impresionante. “Se sumaron señoras que saben tejer en diversas técnicas y se unieron al grupo Mantas Solidarias”. Inclusive “gente que no sabe tejer se sumó a destejer pulóveres y ovillar la lana”.
De repente, “me encontré que muchas vecinas se sumaron y empezaron a tejer cuadraditos, y la distribución se hizo desde la misma radio. La consigna era “pase y lleve lo que necesite”.
DAR POR DAR
Tejer en forma solidaria “es casi anónimo. Nosotras nunca nos juntamos, cada una teje en su casa y hace llegar los cuadraditos y estos luego se unen. O los retazos de tela de 20 por 20 centímetros.
“Ojalá nos pudiéramos juntar, mates de por medio, para poder charlar, tejer y coser. Pero no nos conocemos y hacemos algo en común, dar por dar. Que de eso se trata la solidaridad. Cada una teje y cuando están los cuadraditos nos comunicamos por Whatsapp, nos juntamos en alguna esquina, agarramos las bolsitas con los cuadraditos y los distribuimos para unirlos y coser las mantas y entregarlas”.
Con algunas vecinas “no nos conocemos ni las caras”. Y el deseo es “siempre poder abrazarnos porque cada manta que se hace es un logro, un triunfo”.
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