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HISTORIAS

Cuando Gualjaina se vistió de sabores y aromas ancestrales

En octubre del año 2017, de la mano de quien por entonces estaba a cargo del área de Cultura de Gualjaina, Selma Ojeda, se llevó a cabo en esa localidad el 1er Encuentro de Comidas Ancestrales, rindiendo un homenaje a la cocina de los ancestros que poblaron esa localidad y sus parajes, donde convivieron desde un curanto hasta las empanadas árabes, dada la importante cantidad de descendientes de diferentes colectividades que allí conviven.

por REDACCION CHUBUT 05/06/2021 - 01.13.hs

Las recetas transmitidas de generación en generación, las preparaciones caseras, los yuyos, las masas, los rescoldos, las bebidas y un montón de delicias fueron preparados en ese primer encuentro. Al año siguiente se incorporaron hornos para cocinar en vivo. 

 

 

Pero con el tiempo y cambio de gestiones, a los hornos los hicieron desaparecer. Y la pandemia, que también contribuyó a que no se hiciera más un encuentro donde convergen nostalgias de aromas. Y a la vez se aprende y se honrra a los antepasados.

 

 

Se realizó en octubre como una actividad propuesta en el Día de la Diversidad Cultural, pero también como homenaje a las madres, en su mes.

 

Diario EL CHUBUT estuvo en ese primer encuentro. Aprendimos que un vino tinto hervido, con azúcar y cáscara de naranja, puede curar cualquier nana. Y que cualquier té de yuyos te relaja.

 

 

REIVINDICAR LAS COMIDAS

 

Esto escribíamos entonces, sobre el mencionado Encuentro que se realizó en el Gimnasio Municipal. "La localidad de Gualjaina, situada en plena meseta a 80 kilómetros de Esquel, se vistió de fiesta el último fin de semana de octubre, al llevarse a cabo la 1era Fiesta de Comidas Ancestrales, con la participación de comunidades aborígenes de los diferentes parajes e invitados especiales.

 

Hubo una reivindicación a todas las comidas preparadas por los abuelos, y también a la comida árabe, base de muchas comidas de todas las colectividades. El acto fue presidido por el intendente, Marcelo Limarieri; por el subsecretario Quique García; la titular de Turismo y Cultura de Gualjaina y organizadora del evento, Selma Ojeda; la representante de la Alcaidía de Palena (Chile), Rosalía Jaramillo, y cocineros especialistas en estas comidas.

 

 

"Uno de los momentos más importantes fue la preparación del curanto, que significa piedra caliente, y que fue preparado por la familia Antimán. Dos horas de preparación de una comida que se cocina bajo tierra, cubierta con hojas de nalca, arpillera, lona y tierra".

 

 

COMIDAS Y PERSONAS

 

 

Se presentó de todo: tés curativos, quepú, empanadas árabes, mote, sopa de harina, empanadas, charqui, mushay, pancutra, pan de mapuche con pasas de uvas, pan dulce hecho con nuez, pasas y huevos, scones, pan casero, catuto, rescoldo, tacos, caramelos de azúcar, relleno y charqui de potro. ñaco,  fariña, mazamorra, trapjchasj,  concón, tortas criollas, curanto, chicha, quepj aguen. Y obvio, tortas fritas y panes caseros.

 

Hubo degustación y cada asistente, expositor, contaba sobre sus recetas e historias. Recuerdo a las señoras del mushay, una bebida que parecía un arroz con leche; o a la señora que presentó chacinados de potro y que saludó a los presentes en idioma mapuche.

 

Al señor con botellas enormes en donde guardaba yuyos y contó las propiedades de los té, yuyos encontrados en las sierras de Gualjaina y puestos a secar.

 

Mi amiga Norma Pugh, Momi, la de los dulces, invitada a ese evento. La que trocaba sus dulces y licores por otros productos elaborados o cosechados en Gualjaina.

 

Y había stands de expositores que mostraron todo: artesanos en telar, plantas, dulces artesanales, encuadernación, piedras, flechas, stand de la Secretaría de Turismo y de la Escuela 780.

 

Fueron ellos, protagonistas, Antonio Ayalef, Sofía Antieco, Eusebio Antieco, María Cheuque, Avelina Millanguir, Rosa Antimán, Aristóbulo Martín, entre otros.

 

Eventos así, enriquecedores culturalmente, no debieran dejar de hacerse.