El Mundial 2026 ya calienta motores también en el precio de las entradas
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por REDACCIÓN CHUBUT 16/02/2026 - 19.32.hs
La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, será uno de esos acontecimientos deportivos que se recuerdan durante años.
ero más allá de la ilusión de ver a las selecciones sobre el césped, el precio de las entradas se ha disparado de forma llamativa en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, hasta alcanzar cifras impensables. Asistir al Mundial se está convirtiendo, para muchos, en un auténtico lujo.
El movimiento de precios ha despertado el interés de aficionados y medios deportivos, pero también el de sectores vinculados al entretenimiento futbolístico, como las casas de apuestas, donde el entusiasmo por conseguir una entrada va muy de la mano con las predicciones sobre qué selecciones brillarán más en el torneo.
¿Cómo funciona la reventa oficial de la FIFA?
Por primera vez en la historia de los Mundiales, la FIFA ha puesto en marcha una plataforma oficial de reventa de entradas. La idea, en teoría, es que quien ya tenga una entrada y no pueda ir, puede revenderla a través de un canal “seguro” dentro de la propia web del organismo. Así se evita, al menos en parte, acudir a páginas externas o mercados dudosos. Ahora bien, los precios no están fijados, sino que se mueven según la ley básica de la oferta y la demanda. Es decir, si hay mucha gente queriendo un partido concreto y pocas entradas disponibles, el coste sube. Y sube bastante.
Precios exorbitantes
Cuando se habla de que los precios “han subido”, no es una exageración. En muchos casos se han multiplicado por cinco o más respecto al valor original.
El partido inaugural entre México y Sudáfrica, por ejemplo, tenía entradas de categoría 3 por unos 895 dólares en su precio inicial. En la reventa oficial han llegado a verse por más de 5.300 dólares. Una diferencia que deja claro hasta qué punto la demanda puede inflar el valor de un simple asiento en la grada.
En otros encuentros, como un Francia contra Senegal, el patrón se repite; entradas que originalmente eran relativamente accesibles pasan a situarse por encima de los mil dólares sin demasiada dificultad. Y si miramos a la gran joya de la corona, la final del Mundial, prevista para el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, las cifras se vuelven aún más llamativas. Entradas de categoría 1 que rondaban los 7.875 dólares han aparecido en reventa cerca de los 20.000 dólares, e incluso más en algunos casos. Para muchos aficionados, ver la final en directo empieza a parecerse más a comprar un coche que a asistir a un partido.
La demanda global
Detrás de estos precios lo que hay es una demanda gigantesca a nivel mundial. Según datos difundidos por la propia FIFA, se registraron alrededor de 500 millones de solicitudes de entradas. Es una cifra que cuesta imaginar y que refleja hasta qué punto el fútbol mueve pasiones en todos los rincones del planeta.
Además, este Mundial tiene ingredientes especiales. Será el primero con 48 selecciones y 104 partidos, lo que amplía el interés a más países y más aficionados. Todo ello genera una presión enorme sobre la disponibilidad de entradas y empuja los precios hacia arriba casi de forma inevitable. Además, con las apuestas Mundial 2026, muchos seguidores combinan la ilusión de viajar con la emoción de anticipar resultados.
Lo que está ocurriendo con las entradas del Mundial 2026 es un reflejo directo de la pasión que despierta el fútbol. Una simple entrada se transforma en un objeto de deseo global, capaz de alcanzar cifras sorprendentes y de convertirse en tema de conversación.
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