Avalancha entre Nepal y Tíbet: ya son más de 350 muertos y cientos de desaparecidos
El desastre provocó al menos 359 muertes y dejó 910 personas desaparecidas, entre ellas cientos de extranjeros de 28 países. Equipos de rescate trabajan por tierra y aire mientras crece la preocupación por una posible nueva inundación.
por REDACCIÓN CHUBUT 27/08/2026 - 10.13.hs
Una avalancha y posterior inundación repentina que afectó este miércoles a zonas de Nepal y el territorio fronterizo del Tíbet dejó 359 muertos y 910 desaparecidos, según los últimos datos difundidos por las autoridades nepalíes. Entre las personas cuyo paradero se desconoce hay numerosos turistas y peregrinos extranjeros.
La Policía de Nepal informó que las víctimas fueron registradas en distintos distritos ubicados al norte, oeste y suroeste de Katmandú, entre ellos Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan, Gorkha, Tanahun y Nawalpur.
Funcionarios locales advirtieron que el número de víctimas podría aumentar debido a la magnitud de la catástrofe, que, según describieron, "ha superado todo lo imaginable".
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal informó que fueron recuperados 165 cuerpos en las zonas afectadas y que se trabaja en su identificación.
Cientos de extranjeros desaparecidos
La Junta Nacional de Turismo de Nepal señaló que una parte importante de los desaparecidos se encontraba en las inmediaciones de Kailash Mansarovar, una montaña del Himalaya ubicada en territorio tibetano, bajo control de China, considerada sagrada por hindúes, budistas y otras religiones. Esta semana estaba prevista allí la celebración de un festival.
La zona también incluye el lago Gosaikunda, uno de los principales sitios de peregrinación del distrito de Rasuwa. Cada año, decenas de miles de turistas recorren el área y en esta oportunidad la cantidad de visitantes era especialmente elevada por las celebraciones religiosas y la luna llena, considerada auspiciosa por numerosos peregrinos.
"La cifra se está actualizando a medida que siguen llegando informes de los operadores turísticos que organizan viajes al Tíbet y participan en las operaciones de rescate", explicó Hikmat Singh Ayer, director ejecutivo interino de la Junta Nacional de Turismo.
Entre los 910 desaparecidos figuran más de 288 ciudadanos de India, 100 de China, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 35 de Australia, 33 del Reino Unido y 24 de Canadá.
Las autoridades indicaron que, dentro de los 644 extranjeros cuyo paradero se desconoce, hay ciudadanos de al menos 28 países, aunque remarcaron que los números continúan siendo actualizados.
Amplio operativo de rescate
El Ejército nepalí informó que logró rescatar a 144 personas mediante helicópteros en diferentes sectores del país y desplegó unos 2.000 efectivos para las tareas de búsqueda y rescate por tierra y aire.
"Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables", señaló Rajaram Basnet, portavoz del Ejército.
La Policía incorporó además equipos caninos y drones para localizar a personas entre los escombros.
Las imágenes difundidas desde las zonas afectadas muestran a personas huyendo de las aguas mientras viviendas y puentes eran arrasados. También se observaron enormes cantidades de lodo cubriendo un puesto de control del lado chino de la frontera.
Además de turistas y peregrinos, continúan desaparecidos unos 60 trabajadores del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, que se encuentra en construcción. Parte de ellos logró ser rescatada con vida.
Rasuwa concentra varios proyectos hidroeléctricos destinados a aprovechar el caudal de los ríos de la región para generar electricidad. También permanecen desaparecidos más de 80 integrantes de las fuerzas de seguridad de Nepal, entre militares y policías, según informó la oficina del primer ministro.
Alerta también en China
La situación en el lado tibetano de la frontera también generó preocupación. La cadena estatal china CCTV informó que un deslizamiento de tierra en un paso fronterizo provocó "numerosas víctimas".
Posteriormente, la emisora comunicó que tres personas habían muerto en el distrito tibetano de Gyirong como consecuencia de los deslaves. Este jueves, la cifra de personas desaparecidas en esa zona pasó de 265 a 558. Por el momento, no está claro si este registro incluye a personas que también figuran en las listas de desaparecidos de Nepal.
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó realizar operaciones de búsqueda "sin cuartel" para localizar a los desaparecidos y dispuso el envío de equipos especializados.
China movilizó alrededor de 200 expertos en geología, ingeniería y emergencias, equipados con drones de reconocimiento, escáneres láser tridimensionales y detectores de vida.
En distintas áreas continúan interrumpidos los caminos, las comunicaciones y el suministro eléctrico. Los equipos de rescate tienen como prioridad garantizar la estabilidad de un lago artificial situado aguas arriba de la zona afectada, debido al riesgo que representa.
Temor por una nueva inundación
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) advirtió sobre la posibilidad de una segunda inundación debido a la acumulación de escombros en los ríos.
Los especialistas analizan si el río Trishuli quedó bloqueado temporalmente en algunos sectores estrechos. De confirmarse, podría formarse una represa natural provocada por un deslizamiento de tierra que, al ceder, desencadenaría una nueva crecida.
Qué provocó la catástrofe
En un primer momento, las autoridades nepalíes consideraron que un terremoto podía haber provocado el desastre. Sin embargo, un análisis posterior del Servicio Geológico de Estados Unidos descartó esa posibilidad y concluyó que la energía sísmica detectada fue generada por la propia avalancha.
Funcionarios del Departamento de Meteorología e Hidrología de Nepal plantearon como hipótesis que un gran bloque de hielo, posiblemente desprendido de un glaciar en una montaña del lado tibetano, pudo arrastrar rocas y sedimentos.
Según esta explicación provisional, los materiales bloquearon inicialmente el río Lhende y generaron una represa natural. Posteriormente, esta estructura habría cedido y liberado de manera repentina una enorme cantidad de agua, barro y sedimentos.
Los científicos también investigan el impacto de las lluvias recientes y la posibilidad de que se haya producido el vaciamiento de un lago glaciar. Si bien el cambio climático está acelerando el retroceso de los glaciares del Himalaya, los especialistas consideran que todavía es demasiado pronto para establecer si tuvo incidencia directa en este desastre.
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