SIN PERMISO - Últimas Noticias: El Chubut

Mujeres

SIN PERMISO

Tema de hoy:

¿Cómo amar a quien no se ama?

Por Candelaria Montoya Bellón

por REDACCIÓN CHUBUT 21/06/2026 - 16.01.hs

Si pudiera entregarte mi corazón, mis ojos, mi piel y las cosas más hermosas que habitan en mí, te las entregaría sin dudarlo.
Si pudiera darte lo que sé, la forma en que percibo la vida, la manera en que encuentro belleza incluso en medio del caos, también te lo daría.
Te daría todo aquello que pudiera aliviar ese dolor que vive alojado en tu ser. Ese dolor que se expande silenciosamente, penetrando cada rincón de tu existencia con colores oscuros, sombríos y tristes.
Cómo se parte mi alma al verte así es algo que no podría describir con palabras.
No entiendo cómo podés conformarte con tan poco siendo tanto.
Decís que sos así por todo lo que te ha pasado. Pero entonces me pregunto: ¿quién te lastimó tanto para que sigas eligiendo sufrir? ¿Quién te convenció de que merecías vivir cargando heridas que nunca fueron tu culpa?
Te amo.
Y justamente por eso me pregunto: ¿cómo amar a quien no se ama?
A veces observo cómo me amas. Veo las cosas que haces por mí. Miro cómo me mirás, cómo me observás en silencio. Veo tus gestos, tus mimos, tus abrazos, tus manos buscando las mías. Siento tus demostraciones de amor.
Veo mucho. Siento mucho.
Pero también veo cómo te abandonás.
Y me resulta difícil comprender cómo alguien capaz de amar tanto puede cuidarse tan poco. Cómo alguien tan valioso puede olvidarse de sí mismo. Cómo alguien que protege a todos no logra protegerse a sí mismo.
Es extraño tener que recordarte que debés ponerte en primer lugar .Que el amor empieza por uno mismo. Que cuidarse no es egoísmo, sino responsabilidad.
Porque mientras te perdés intentando llenar a otros, evitás encontrarte con vos mismo.
Y ahí es donde la herida sigue ganando.
Y hay algo más que quisiera que entendieras.
No estás solo.
¿Cómo decirte que yo también estoy rota? Que también conocí la oscuridad, las heridas, los vacíos y las noches en las que parecía imposible seguir adelante.
No te hablo desde un lugar perfecto. Te hablo desde mis propias cicatrices.
También tuve que reconstruirme una y otra vez cuando la vida me rompió en pedazos. También tuve que enfrentarme a mis sombras y aceptar aquello que más miedo me daba mirar.
Y aun así, elegí seguir.
Elegí escucharme en lugar de destruirme. Elegí abrazar mis heridas en lugar de castigarme por ellas. Elegí transformar el dolor en aprendizaje y las cicatrices en fuerza.
Por eso sé que se puede.
Sé que existe una salida, aunque hoy no puedas verla.
Sé que detrás de todo ese dolor sigue existiendo una versión de vos que merece vivir sin cargar el peso de sus heridas todos los días.
Porque no somos lo que nos pasa.
Somos lo que hacemos con lo que nos pasa.
Somos aquello que aprendemos, transformamos y construimos a partir de nuestras experiencias.
La vida hiere. A veces rompe. A veces deja marcas profundas.
Pero llega un momento en que conocer la herida implica asumir una decisión.
Porque cuando ya sabés dónde duele, cuando ya reconocés aquello que te destruye y aun así elegís no enfrentarlo, el sufrimiento deja de ser solamente una consecuencia del pasado y se convierte en una elección del presente.
El verdadero cambio  comienza cuando dejamos de justificar nuestras heridas y empezamos a responsabilizarnos de nuestra sanación.
No para olvidar lo que vivimos.
No para negar el dolor.
Sino para dejar de vivir dentro de él.
Y si alguna vez sentís que no podés hacerlo solo, quiero que recuerdes algo:
Estoy acá.
No para salvarte, porque ese camino solo podés recorrerlo vos.
Pero sí para acompañarte mientras aprendés a salvarte a vos mismo.
Y porque incluso en tus días más oscuros sigo viendo en vos aquello que quizás hace mucho tiempo dejaste de ver: la persona maravillosa que existe debajo de las heridas.
Esa persona que todavía puede sanar,volver a encontrarse consigo misma.
Porque toda transformación comienza cuando dejamos de sobrevivir y nos animamos, por fin, a vivir.

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?