Alerta de la ONU por el “Súper Niño”: qué efectos podría tener en Argentina en el verano - Últimas Noticias: El Chubut

Nacionales

Alerta de la ONU por el “Súper Niño”: qué efectos podría tener en Argentina en el verano

La Organización Meteorológica Mundial advirtió que un episodio de El Niño excepcionalmente fuerte podría alcanzar su máxima intensidad hacia fines de 2026 y extenderse hasta febrero de 2027. Para Argentina, el escenario podría combinar lluvias intensas e inundaciones en el Litoral con períodos más secos en el Noroeste.

por REDACCIÓN CHUBUT 04/09/2026 - 08.53.hs

Con el inicio de la primavera, las temperaturas comienzan a cambiar y el país se prepara para los meses más cálidos. Sin embargo, este año el escenario climático presenta una señal de alerta por el posible desarrollo de un fenómeno de El Niño de intensidad excepcional, que podría generar condiciones meteorológicas extremas y muy diferentes entre distintas regiones de Argentina.

 

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de Naciones Unidas que analiza la evolución del clima global, anticipó un episodio particularmente intenso. El fenómeno podría alcanzar su máxima fuerza hacia fines de este año y existe una probabilidad cercana al 100% de que continúe hasta febrero de 2027, es decir, durante buena parte del verano argentino.

 

De acuerdo con la advertencia, el calentamiento global puede potenciar los efectos asociados a El Niño. El incremento de las temperaturas de los océanos por encima de los valores habituales modifica las condiciones atmosféricas y puede favorecer episodios meteorológicos extremos, con consecuencias sobre las ciudades, la economía, los bienes y la población.

 

Más lluvias, tormentas e inundaciones: las zonas bajo la lupa

En Argentina, uno de los principales efectos esperados está relacionado con un aumento de las precipitaciones durante la primavera y el verano, especialmente en el noreste del territorio.

 

Las proyecciones anticipan mayores probabilidades de lluvias superiores a los valores normales en Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco y sectores de Santa Fe.

 

Este escenario incrementa el riesgo de excesos hídricos, anegamientos, inundaciones y crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, principalmente en la Mesopotamia y en otras zonas vinculadas con la Cuenca del Plata.

 

Esto no significa que todas las provincias vayan a experimentar las mismas condiciones, sino que aumenta la posibilidad de que se produzcan episodios de precipitaciones extremas en determinadas regiones.

 

El impacto también podría sentirse en el sector agropecuario. Un volumen excesivo de agua puede generar dificultades para la siembra y las cosechas, además de afectar los caminos rurales y el transporte de granos. Al mismo tiempo, una mayor disponibilidad de agua podría resultar beneficiosa para zonas que actualmente atraviesan déficits hídricos.

 

El otro riesgo: calor extremo y un verano diferente

El fenómeno de El Niño también tiene incidencia sobre los patrones de temperatura. La OMM prevé temperaturas superiores a los valores normales en buena parte del planeta durante los próximos meses.

 

A esto se suma el calentamiento excepcional de los océanos, que puede aportar condiciones favorables para el desarrollo de fenómenos meteorológicos más extremos.

 

En el caso argentino, el escenario obliga a prestar especial atención durante los próximos meses a la posibilidad de tormentas severas, lluvias intensas, crecidas de ríos y olas de calor.

 

El fenómeno no permite establecer un único pronóstico para todo el territorio nacional. Por el contrario, puede generar comportamientos muy diferentes de una región a otra y aumentar la variabilidad climática durante el verano.

 

El calentamiento de los océanos y su influencia sobre el clima

El incremento de las temperaturas de los mares se convirtió en una de las principales señales del cambio climático. Los océanos absorben una parte importante del exceso de calor acumulado en el sistema climático y, al aumentar su temperatura, pueden modificar el comportamiento de la atmósfera, las corrientes marinas y los ciclos de precipitaciones.

 

El problema no está solamente en que el agua sea más cálida. Un océano con temperaturas excepcionalmente elevadas puede aportar mayor cantidad de humedad y energía a las tormentas, aumentando las condiciones para que se desarrollen fenómenos meteorológicos extremos.

 

Durante 2026, este escenario adquiere una dimensión adicional debido al desarrollo de un El Niño excepcionalmente fuerte. La Organización Meteorológica Mundial advirtió que el fenómeno podría ubicarse entre los episodios más intensos registrados y prolongarse hasta febrero de 2027.

 

Argentina y una particularidad frente al Atlántico

El escenario argentino presenta además una característica vinculada con las condiciones del océano frente a sus costas.

 

Mientras el calentamiento global provoca un incremento generalizado de las temperaturas oceánicas, frente al litoral marítimo argentino actúa la corriente fría de Malvinas, que transporta aguas desde el sur hacia el norte.

 

Por este motivo, el Atlántico ubicado frente a Patagonia y parte de la costa bonaerense puede conservar temperaturas relativamente inferiores a las de otras zonas oceánicas.

 

Sin embargo, esta particularidad no evita que los patrones atmosféricos asociados al "Super niño" produzcan modificaciones importantes sobre el territorio argentino.

 

El norte del Litoral, ante la posibilidad de lluvias más intensas

El noreste argentino aparece como una de las regiones que podría registrar un escenario especialmente húmedo durante la primavera y el verano.

 

Las proyecciones señalan una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de los valores normales en Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco y sectores del norte de Santa Fe.

 

La acumulación de agua podría derivar en anegamientos, inundaciones y crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, además de generar inconvenientes para las actividades agropecuarias, la circulación por caminos rurales y el transporte.

 

El otro extremo: posibles períodos secos en el Noroeste

Los efectos de El Niño no serán iguales en todo el país. Mientras algunas zonas del Litoral podrían recibir precipitaciones por encima de lo habitual, el Noroeste Argentino podría atravesar períodos más secos y una mayor irregularidad en las lluvias.

 

Esta situación podría profundizar los problemas relacionados con la disponibilidad de agua, afectar los cultivos y aumentar la presión sobre los recursos hídricos.

 

Una de las principales características del escenario previsto es justamente el contraste: un mismo fenómeno climático puede favorecer inundaciones en una región y sequías en otra, dependiendo de las modificaciones que se produzcan en la circulación atmosférica.

 

El resultado podría ser una Argentina atravesada por contrastes climáticos cada vez más marcados, con exceso de agua en algunas zonas y déficit en otras, en un contexto en el que el calentamiento de los océanos continúa modificando las condiciones sobre las que se elaboran los pronósticos.

 

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?