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La inglesa bandolera que cometió fechorías en la meseta de Chubut

A principios del 1900 hubo una mujer inglesa que recorría pueblos cometiendo robo de ganado y que era conocida por tener una extraordinaria puntería en el uso de armas de fuego. Fue asesinada en 1915 en Gan Gan, meseta central de Chubut, y su cuerpo fue exhumado em el año 1949, merced las gestiones de una hermana diplomática que trabajaba en la Embajada de Gran Bretaña.

La "inglesa bandolera" se llamaba Elena Grenhill Blackier y nació en 1875 en Jonshire, provincia del Reino Unido de Inglaterra. La historia de esta inglesa fue dada a conocer a través de la investigación y relatos recopilados por querido escritor rionegrino, Elías Chucair.

 

Chucair era de Ingeniero Jacobacci, y falleció el 30 de julio del año pasado, a los 94 años de edad. Una de sus últimas presentaciones la realizó en el 2019 en la Biblioteca Popular "Angélica Nievas" de Epuyén. 

 

Chucair, ciudadano ilustre de la provincia de Río Negro, ex intendente y diputado, autor de más de 40 libros en donde cuenta historias de la Patagonia, publicó la historia de "La inglesa bandolera" en 1985. Luego en dos ediciones más, en los años 1996 y 2003. 

 

Siendo muy niño, contó en el prólogo de su libro, "llegaban accidentalmente a mis oídos (...) cosas que tenían relación con aquella mujer. 

 

"Un día me picó la idea de conocer episodios y personajes del ayer, especialmente de la época en que los pioneros dejaban jirones de su vida para subsistir en un medio inhóspito, lleno de privaciones y de peligros".

 

Chucair pudo recopilar mucho material, inclusive su padre pudo ver y conocer a la inglesa, por lo que el relato del autor tiene mucho de testimonio viviente.

La inglesa vestía ropa masculina, usaba breeches y botas altas, usaba sombrero por el cual se le escapaban cabellos rubios y "nunca abandonaba un poncho Castilla, seguramente traído desde Chile".

 

 

 

EN RIO NEGRO Y NEUQUEN

Las primeras fechorías de la inglesa fueron en Río Negro. Se casó en Chile en 1894 con el chileno Manuel de la Cruz Astete Pintos, que tenía 38 años y ella, 19. Estuvo presa cuando su marido apareció asesinado, pero tenían problemas con la justicia por el arreo de animales, de contrabando, a Chile.

La inglesa fue puesta a disposición de la Justicia, fue detenida por el crimen de su esposo. En ese lapso conoció a su segundo esposo, Martín Coria, quien le buscó una buena defensa, la sacó de la cárcel y se casó con ella en el año 1905.

 

Luego se instalaron en paraje Montoniló, a 10 leguas de Ingeniero Jacobacci. Describió Chucair que por ese entonces "los campos eran muy ricos en pastos naturales"

En Montoniló, la inglesa y su marido no eran bien visto, abrieron un boliche "consiguieron muchísima mercadería que nunca después pagaron (...). En una oportunidad llegaron a Montoniló dos cobradores en sulky, que eran de Buenos Aires y de Neuquén. Coria y la Greenhill se negaron a pagarles y encima los amenazaron de muerte. Así eran como se armaban de mercadería y de animales".

 

La gente "les temía" por sus "cuatrereadas y sus demostraciones de extraordinaria puntería, que hacía con frecuencia donde llegara. Y más aún impresionaba por su condición de mujer". Tenían varios cómplices, uno de ellos el entrerriano Martín Taborda, capataz de carros, que luego fue su tercer marido.

 

 

EN CHUBUT

Una de las primeras fechorías cometidas en Chubut por Coria y la inglesa fue quedarse con los bienes y hacienda de una viuda de apellido Sifuegos. Estafaron a la viuda, arrearon 2.500 ovejas y para llegar cortaban alambres de la Estancia Maquinchao.

Los trabajadores de esa Estancia no querían tener problemas con el matrimonio, así que cuando estos cortaban los alambres, sólo los reparaban.

La viuda los denunció e intervino la Comisaría de Telsen, "llegó el comisario Domingo Caligaris a Montoniló".

 

TIROTEO CON LA POLICIA

 

Cuando llegó la comisión policial de Chubut a Montoniló "desde distintos puntos estratégicos de la vivienda de adobe crudo comenzaron a dispararles con armas largas.

"Dicen que un disparo del winchester de la inglesa logró hacerle saltar el arma de la mano a uno de los policías". Los policías quedaron a merced de la inglesa, su marido y secuaces y "fueron despojados de sus uniformes y estuvieron sometidos a realizar tareas domésticas".

Chucair transcribe correspondencia vía telégrafo entre autoridades policiales de entonces, de Río Negro y de Chubut.

En ese lapso, Coria le inició juicio a la viuda por "calumnias e injurias", pero en 1914, Coria falleció, víctima de una enfermedad que lo llevó a Buenos Aires. Tenía 43 años de edad. Y la inglesa comienza una relación con Martín Taborda, su tercer marido. 

 

LA MATAN EN GAN GAN

 

Así titula Chucair al capítulo en el cual hace alusión a la muerte de la bandolera, en el año 2015 en Gan Gan. Fue en ocasión en que ella volvió a Chubut, junto a su nuevo marido y otro secuaz, a estafar a la viuda que todavía tenía tierras y hacienda. La policía de Chubut fue informada de esta presencia. "Sabían que la inglesa iba a pasar por Gan Gan. Entonces el comisario Félix Valenciano con otros, todos de civil, la esperaron en la Angostura del Chacay y cuando apareció no le dieron tiempo a nada.

"Dicen que la inglesa levantó el brazo para tirar pero no le dieron tiempo a nada. Después le dieron unos tiros de gracia cuando estaba boca abajo en el suelo", cuenta Chucair en su primera versión.

 

La otra versión es que no fueron por la viuda a cometer el delito, sino que "la inglesa y sus secuaces habían despojado a unos arrieros de la zona de Talagapa de una buena cantidad de hacienda lanar, y la policía se puso en su persecución. La partida iba al mando del comisario Valenciano y se ubicaron estratégicamente en la estrecha Angostura del Chacay".

 

"Dicen que el tiroteo duró una hora; la inglesa no se rendía. Aún herida, desde atrás de su caballo, continuaba tirando contra la policía, pero llegó el momento en que sus fuerzas dijeron basta y cayó boca abajo".

 

El certificado de defunción consta en un acta del Juzgado de Paz de Gan Gan, fue firmado por Enrique Borman, juez de Paz, "el día 31 de marzo de 1915, en el Paraje denominado Laguna Fría, falleció una mujer llamada Elena Greenhill, viuda de Coria, británica y de 42 años de edad, a consecuencia de heridas de arma de fuego, ignorándose los demás antecedentes de la extinta".

 

Desde la época de su muerte, el cerro próximo al lugar donde la mataron se llama Cerro La Inglesa. Y en el cementerio de Gan Gan descansaron sus restos hasta el año 1949, año en que una hermana que trabajaba en la Embajada Británica, los hizo exhumar y sus restos descansan hoy en el Cementerio Británico de Buenos Aires.

La inglesa se manejó al margen de la ley, pero los habitantes de entonces "le tenían admiración. Quizás el hecho de su muerte, efectuada así tan cobardemente, sea la reacción de indignación contra la policía y de admiración hacia ella", dice el autor.

 

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La inglesa bandolera que cometió fechorías en la meseta de Chubut

A principios del 1900 hubo una mujer inglesa que recorría pueblos cometiendo robo de ganado y que era conocida por tener una extraordinaria puntería en el uso de armas de fuego. Fue asesinada en 1915 en Gan Gan, meseta central de Chubut, y su cuerpo fue exhumado em el año 1949, merced las gestiones de una hermana diplomática que trabajaba en la Embajada de Gran Bretaña.

La "inglesa bandolera" se llamaba Elena Grenhill Blackier y nació en 1875 en Jonshire, provincia del Reino Unido de Inglaterra. La historia de esta inglesa fue dada a conocer a través de la investigación y relatos recopilados por querido escritor rionegrino, Elías Chucair.

 

Chucair era de Ingeniero Jacobacci, y falleció el 30 de julio del año pasado, a los 94 años de edad. Una de sus últimas presentaciones la realizó en el 2019 en la Biblioteca Popular "Angélica Nievas" de Epuyén. 

 

Chucair, ciudadano ilustre de la provincia de Río Negro, ex intendente y diputado, autor de más de 40 libros en donde cuenta historias de la Patagonia, publicó la historia de "La inglesa bandolera" en 1985. Luego en dos ediciones más, en los años 1996 y 2003. 

 

Siendo muy niño, contó en el prólogo de su libro, "llegaban accidentalmente a mis oídos (...) cosas que tenían relación con aquella mujer. 

 

"Un día me picó la idea de conocer episodios y personajes del ayer, especialmente de la época en que los pioneros dejaban jirones de su vida para subsistir en un medio inhóspito, lleno de privaciones y de peligros".

 

Chucair pudo recopilar mucho material, inclusive su padre pudo ver y conocer a la inglesa, por lo que el relato del autor tiene mucho de testimonio viviente.

La inglesa vestía ropa masculina, usaba breeches y botas altas, usaba sombrero por el cual se le escapaban cabellos rubios y "nunca abandonaba un poncho Castilla, seguramente traído desde Chile".

 

 

 

EN RIO NEGRO Y NEUQUEN

Las primeras fechorías de la inglesa fueron en Río Negro. Se casó en Chile en 1894 con el chileno Manuel de la Cruz Astete Pintos, que tenía 38 años y ella, 19. Estuvo presa cuando su marido apareció asesinado, pero tenían problemas con la justicia por el arreo de animales, de contrabando, a Chile.

La inglesa fue puesta a disposición de la Justicia, fue detenida por el crimen de su esposo. En ese lapso conoció a su segundo esposo, Martín Coria, quien le buscó una buena defensa, la sacó de la cárcel y se casó con ella en el año 1905.

 

Luego se instalaron en paraje Montoniló, a 10 leguas de Ingeniero Jacobacci. Describió Chucair que por ese entonces "los campos eran muy ricos en pastos naturales"

En Montoniló, la inglesa y su marido no eran bien visto, abrieron un boliche "consiguieron muchísima mercadería que nunca después pagaron (...). En una oportunidad llegaron a Montoniló dos cobradores en sulky, que eran de Buenos Aires y de Neuquén. Coria y la Greenhill se negaron a pagarles y encima los amenazaron de muerte. Así eran como se armaban de mercadería y de animales".

 

La gente "les temía" por sus "cuatrereadas y sus demostraciones de extraordinaria puntería, que hacía con frecuencia donde llegara. Y más aún impresionaba por su condición de mujer". Tenían varios cómplices, uno de ellos el entrerriano Martín Taborda, capataz de carros, que luego fue su tercer marido.

 

 

EN CHUBUT

Una de las primeras fechorías cometidas en Chubut por Coria y la inglesa fue quedarse con los bienes y hacienda de una viuda de apellido Sifuegos. Estafaron a la viuda, arrearon 2.500 ovejas y para llegar cortaban alambres de la Estancia Maquinchao.

Los trabajadores de esa Estancia no querían tener problemas con el matrimonio, así que cuando estos cortaban los alambres, sólo los reparaban.

La viuda los denunció e intervino la Comisaría de Telsen, "llegó el comisario Domingo Caligaris a Montoniló".

 

TIROTEO CON LA POLICIA

 

Cuando llegó la comisión policial de Chubut a Montoniló "desde distintos puntos estratégicos de la vivienda de adobe crudo comenzaron a dispararles con armas largas.

"Dicen que un disparo del winchester de la inglesa logró hacerle saltar el arma de la mano a uno de los policías". Los policías quedaron a merced de la inglesa, su marido y secuaces y "fueron despojados de sus uniformes y estuvieron sometidos a realizar tareas domésticas".

Chucair transcribe correspondencia vía telégrafo entre autoridades policiales de entonces, de Río Negro y de Chubut.

En ese lapso, Coria le inició juicio a la viuda por "calumnias e injurias", pero en 1914, Coria falleció, víctima de una enfermedad que lo llevó a Buenos Aires. Tenía 43 años de edad. Y la inglesa comienza una relación con Martín Taborda, su tercer marido. 

 

LA MATAN EN GAN GAN

 

Así titula Chucair al capítulo en el cual hace alusión a la muerte de la bandolera, en el año 2015 en Gan Gan. Fue en ocasión en que ella volvió a Chubut, junto a su nuevo marido y otro secuaz, a estafar a la viuda que todavía tenía tierras y hacienda. La policía de Chubut fue informada de esta presencia. "Sabían que la inglesa iba a pasar por Gan Gan. Entonces el comisario Félix Valenciano con otros, todos de civil, la esperaron en la Angostura del Chacay y cuando apareció no le dieron tiempo a nada.

"Dicen que la inglesa levantó el brazo para tirar pero no le dieron tiempo a nada. Después le dieron unos tiros de gracia cuando estaba boca abajo en el suelo", cuenta Chucair en su primera versión.

 

La otra versión es que no fueron por la viuda a cometer el delito, sino que "la inglesa y sus secuaces habían despojado a unos arrieros de la zona de Talagapa de una buena cantidad de hacienda lanar, y la policía se puso en su persecución. La partida iba al mando del comisario Valenciano y se ubicaron estratégicamente en la estrecha Angostura del Chacay".

 

"Dicen que el tiroteo duró una hora; la inglesa no se rendía. Aún herida, desde atrás de su caballo, continuaba tirando contra la policía, pero llegó el momento en que sus fuerzas dijeron basta y cayó boca abajo".

 

El certificado de defunción consta en un acta del Juzgado de Paz de Gan Gan, fue firmado por Enrique Borman, juez de Paz, "el día 31 de marzo de 1915, en el Paraje denominado Laguna Fría, falleció una mujer llamada Elena Greenhill, viuda de Coria, británica y de 42 años de edad, a consecuencia de heridas de arma de fuego, ignorándose los demás antecedentes de la extinta".

 

Desde la época de su muerte, el cerro próximo al lugar donde la mataron se llama Cerro La Inglesa. Y en el cementerio de Gan Gan descansaron sus restos hasta el año 1949, año en que una hermana que trabajaba en la Embajada Británica, los hizo exhumar y sus restos descansan hoy en el Cementerio Británico de Buenos Aires.

La inglesa se manejó al margen de la ley, pero los habitantes de entonces "le tenían admiración. Quizás el hecho de su muerte, efectuada así tan cobardemente, sea la reacción de indignación contra la policía y de admiración hacia ella", dice el autor.

 

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