UTHGRA homenajeó a tres referentes de la gastronomía en el Día del Trabajador
En el marco de una nueva conmemoración del Día del Trabajador, la seccional local de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) llevó a cabo una ceremonia cargada de mística y gratitud para distinguir a tres figuras emblemáticas de la ciudad. El acto, encabezado por el secretario general Patricio Rosales y los miembros de la comisión directiva, fue un espacio de encuentro donde la memoria colectiva y el reconocimiento al esfuerzo de toda una vida fueron los protagonistas principales.
por REDACCIÓN CHUBUT 01/05/2026 - 20.06.hs
Bajo la consigna “tres maestros del oficio, tres historias de Madryn”, se homenajeó a Juan Casiano, Daniel Rivero y Juan Antonio Ferrer, cuyas carreras profesionales se entrelazan de manera indisoluble con la evolución de la gastronomía madrynense.
El clima de la jornada estuvo marcado por la emoción de los agasajados, quienes, rodeados de familiares, colegas y amigos, tuvieron la oportunidad de repasar décadas de anécdotas y reflexiones sobre un oficio que demanda tanto sacrificio como pasión.
Durante el evento, se compartieron reseñas biográficas que permitieron a los presentes dimensionar el impacto de estos trabajadores en la comunidad. Desde la organización subrayaron que este tipo de homenajes busca exaltar la vocación de servicio, entendiendo que atender una mesa o dirigir una cocina es, en definitiva, ser parte activa de la historia viva de la ciudad.
LOS HOMENAJEADOS
Entre los homenajeados se destacó la figura de Juan Casiano, quien con 44 años de servicio supo convertirse en uno de los mozos más representativos y queridos de la zona. Casiano lelgó a Puerto Madryn desde Bahía Blanca en 1981 y, desde entonces, dejó su impronta de calidez y profesionalismo en establecimientos que hoy forman parte del recuerdo afectivo de los vecinos, tales como la Confitería San Marco, el restaurante El Águila, Parrilla Zenón y Barbarian’s. Su trayectoria no es sino el reflejo de una época donde el trato personalizado y la hospitalidad eran el sello distintivo del servicio local.
Por otro lado, la maestría en los fuegos fue reconocida a través de Daniel Rivero, un experimentado cocinero con 46 años de trayectoria. Oriundo de Mendoza, Rivero forjó sus primeras armas en Mar del Plata antes de radicarse en Puerto Madryn en el año 1985. Su paso por el restaurante La Caleta fue un punto de inflexión en la oferta culinaria de la ciudad, elevando los estándares de calidad y formando equipos de trabajo que marcaron un hito en la gastronomía regional. Su participación en diversos eventos a lo largo de los años lo ubicó como un referente ineludible para las nuevas generaciones de cocineros.
Finalmente, el salón tuvo su máximo exponente en Juan Antonio Ferrer, distinguido por sus impresionantes 57 años de carrera. Nacido en La Pampa, Ferrer llegó a la ciudad en 1994 y rápidamente se consolidó como un referente del servicio de salón, desempeñándose en la emblemática Cantina El Náutico y más tarde al frente de su propio proyecto, Ambigú. A lo largo de casi seis décadas, tuvo la responsabilidad de atender a miles de comensales, incluyendo a destacadas figuras de relevancia nacional, manteniendo siempre la excelencia que lo caracteriza.
El cierre del acto, plasmado en fotografías y abrazos compartidos, reafirmó el valor del trabajo digno y la vigencia de un legado que continúa inspirando a todo el sector gastronómico.
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