Más del 90% de los residuos en las costas de Chubut son de la pesca
Un proyecto de tres años de trabajo en áreas costeras y marinas de la provincia identificó que la principal fuente de contaminación plástica no es la basura doméstica sino los materiales que genera la actividad pesquera. Los resultados fueron presentados por el ICB y la Fundación Vida Silvestre Argentina.
por REDACCIÓN CHUBUT 17/05/2026 - 20.05.hs
Las costas de Chubut tienen un problema de contaminación plástica que no encaja con el patrón global. Mientras en el resto del mundo el 80 por ciento de los plásticos que llegan al mar proviene de tierra y solo el 20 por ciento de actividades marítimas, en la provincia esa proporción se invierte por completo. Siete operativos de limpieza costera realizados en el marco del Proyecto MaRes revelaron que más del 90 por ciento de los residuos encontrados tiene origen pesquero: redes, cabos, guantes, baldes de sulfito y cajones de pescado son los materiales que predominan en el litoral chubutense. El diagnóstico, que surge de tres años de trabajo articulado entre organizaciones ambientales, científicas y organismos del Estado, pone en el centro de la escena al crecimiento exponencial de la pesca de langostino como el factor que explica, en gran medida, la magnitud del problema.
Un proyecto que miró la costa de punta a punta
El Proyecto MaRes fue liderado por el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, con financiamiento de la Unión Europea y apoyo del Gobierno provincial y la Administración de Parques Nacionales. Su objetivo fue reforzar la resiliencia de las áreas costeras y marinas protegidas de Chubut frente a las amenazas que las afectan, combinando investigación, gestión y gobernanza. Dentro de ese marco, el componente dedicado a la contaminación plástica estuvo coordinado por el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) junto a la Fundación Vida Silvestre Argentina, en alianza con el CONICET/CENPAT.
Para entender la dimensión real del problema, el equipo realizó relevamientos aéreos sobre más de 1.329 kilómetros de costa. Lo que encontraron confirmó que la acumulación de residuos no es pareja a lo largo del litoral sino que se concentra en zonas específicas, lo que permite orientar con mayor precisión las acciones de limpieza y prevención. A esos relevamientos se sumaron modelaciones oceanográficas, estudios sobre microplásticos y análisis de la normativa vigente, con el fin de ofrecer a los actores involucrados herramientas concretas para priorizar intervenciones.
El langostino detrás del plástico
El vínculo entre la pesca de langostino y la contaminación costera no es circunstancial. Los desembarques en puertos de la provincia pasaron de representar el 51,8 por ciento del total nacional en 2013 —unas 50 mil toneladas— al 85 por ciento en 2024, con cerca de 185 mil toneladas, según evaluaciones realizadas en el marco del propio proyecto. Ese crecimiento sostenido de la actividad trajo consigo un volumen proporcionalmente mayor de materiales plásticos en circulación: cajones, cabos, redes, insumos de todo tipo que, cuando no se gestionan adecuadamente, terminan en el mar o varados en la costa.
Diego Taboada, presidente del ICB, fue claro al describir la naturaleza del desafío: «La problemática asociada a las actividades de pesca requiere mejorar la gestión de residuos e implementar buenas prácticas de manejo en todas las etapas de la cadena productiva. La situación particular en las costas de Chubut no se resuelve de forma segmentada, sino a través de una fuerte articulación multisectorial a lo largo de toda la cadena pesquera que se pueda sostener en el tiempo.»
Limpiezas, puntos limpios y protocolos
En términos operativos, el proyecto avanzó en varios frentes de manera simultánea. Se realizaron operativos de limpieza interinstitucionales en áreas protegidas y sitios críticos del litoral, entre ellos Playa Cormoranes, Isla Leones, Caleta San Roque, Playa Alta, Las Charas y Pico Sayago. El resultado fue la extracción de más de 20 toneladas de residuos plásticos y más de 500 bolsones en 60 kilómetros de litoral. Más del 95 por ciento de los materiales recolectados correspondió a plásticos asociados a cajones de pesca, muchos de los cuales pudieron reincorporarse a circuitos de reutilización y reciclado.
Esas experiencias sirvieron también para desarrollar una propuesta de Protocolo de Limpiezas en Áreas Naturales Protegidas de Chubut, que fue presentada a la Mesa Técnica provincial —integrada por la Secretaría de Pesca, el Ministerio de Turismo y Áreas Naturales Protegidas y la Secretaría de Ambiente— para su adopción institucional.
En paralelo, se trabajó sobre el origen del problema. En el Puerto de Rawson se instaló un «Punto Limpio» para la recepción diferenciada de residuos y se colocó cartelería informativa para promover buenas prácticas. Ese trabajo fue posible gracias a acuerdos con municipios, recicladores locales y sistemas de gestión de residuos sólidos urbanos, lo que permitió asegurar el destino final de los materiales recuperados.
Más Noticias