Siete concejales abandonaron la sesión y dejaron al cuerpo sin quórum
Siete de los doce concejales de Puerto Madryn se retiraron del recinto durante la hora de preferencia de la sesión ordinaria de este jueves, dejando al cuerpo deliberante sin quórum.
por REDACCIÓN CHUBUT 07/05/2026 - 20.32.hs
Fue cuando se desarrollaba la hora de preferencia apenas pasada una hora desde el inicio de la sesión. Siete ediles se fueron levantando de sus bancas y abandonaron la sala, en lo que fue uno de los episodios más llamativos de una jornada que ya venía mostrando un nivel de debate enroscado, mayormente de cuestiones internas del funcionamiento del Concejo, por debajo de lo esperable para un cuerpo legislativo. Más de la mitad del Concejo Deliberante decidió que tenía mejores cosas que hacer ayer a la mañana.
Lo más grave no es que se hayan ido. Lo más grave es lo que hacen cuando se quedan. La hora de preferencia es el espacio reglamentario reservado para que cada concejal exponga los temas que considere relevantes para la comunidad. Exponer ideas, problemáticas, debatir. Sin embargo ayer varios concejales usaron como hora de preferencia los momentos de justificación del voto, mezclaron los tiempos, se interrumpieron y protagonizaron cruces que no aportaron absolutamente nada.
De hecho, el presidente del Concejo, Martín Ebene, debió intervenir en más de una oportunidad para recordarle a los propios concejales las normas básicas del reglamento interno, una imagen que se repite en un cuerpo que lleva dos años y medio de gestión, y que ya debería estar incorporado.
Pero más allá de la desprolijidad repetida, el episodio volvió a poner sobre la mesa una queja que palpan los vecinos y que se pone en manifiesto sesión tras sesión: el Concejo Deliberante de Puerto Madryn funciona mayormente como una tribuna de comentario político antes que como un órgano legislativo. Los proyectos de ordenanza brillan por su ausencia y buena parte del tiempo institucional se destina a proyectos de comunicación, debates sobre coyuntura política (actual o de muchos años atrás, no importa) de excepciones al código de planeamiento, condonaciones de impuestos, discursos que parecen hechos para Tik Tok y discusiones que en ocasiones derivan en faltas de respeto graves entre pares. Hay quienes ponen el ojo en todo esto y eligen criticar tirando un golpe bajo al recordar los abultados sueldos de los legisladores. Y razón no les falta.
Pero lo cierto también es que ayer, al mismo tiempo que sesionaba el Concejo, el propio intendente Sastre informaba en sus redes en lanzamiento de un programa para impulsar el consumo local, como respuesta a un amplio pedido de comerciantes locales. Se trata ni más ni menos de una gestión municipal que busca las herramientas para solucionar problemas del vecino. Y en ese camino bien podrían estar también los concejales, ayudando al intendente y articulando legislaciones para darle respuestas a los vecinos de la ciudad.
Quizás levantarse e irse dejando la sesión sin quorum haya sido un acto de sincericidio más que un desliz político.
Últimas noticias
Más Noticias