Frustran el rescate de un lobo marino por la presencia de personas en la costa
El ejemplar tenía una soga incrustada en el cuello y era asistido por especialistas de Refaunar en Puerto Madryn. La intervención no pudo concretarse porque el animal se asustó ante la presencia de curiosos que se acercaron a observar y filmar el operativo.
por REDACCIÓN CHUBUT 15/07/2026 - 21.49.hs
Un operativo destinado a rescatar a un lobo marino que tenía una soga ajustada alrededor del cuello no pudo concretarse debido a la presencia de personas que se acercaron al lugar para observar y registrar la situación. Desde la organización Refaunar aprovecharon lo ocurrido para insistir en la necesidad de respetar el trabajo de los rescatistas y mantener distancia cuando se interviene sobre fauna silvestre.
El hecho fue dado a conocer por el licenciado en Gestión Ambiental y director de Refaunar, Víctor Fratto, quien difundió un video en sus redes sociales para explicar lo sucedido y generar conciencia sobre el impacto que puede tener la presencia del público durante este tipo de procedimientos.
Según relató, el rescate demandó cerca de 45 minutos de aproximación lenta y silenciosa hasta lograr ubicarse a pocos centímetros del animal. El objetivo era retirar la soga que el lobo marino tenía incrustada en el cuello, una lesión que con el paso del tiempo puede agravarse y comprometer seriamente su estado de salud. Sin embargo, cuando el procedimiento estaba a punto de concretarse, el ejemplar despertó sobresaltado y escapó hacia el mar, llevando aún la soga alrededor del cuello.
Fratto explicó que este tipo de rescates requiere extrema cautela, ya que los lobos marinos no pueden ser sedados debido al riesgo de que ingresen al agua bajo los efectos de la anestesia y mueran ahogados.
El especialista señaló que, mientras desarrollaba la maniobra, comenzaron a acercarse numerosas personas con teléfonos celulares para tomar fotografías y grabar videos. Los ruidos, conversaciones, notificaciones y hasta el uso de flashes alteraron al animal y terminaron frustrando la intervención.
“El perjudicado fue el animal”, lamentó Fratto, al remarcar que el ejemplar continúa con la soga en el cuello y que será necesario esperar una nueva oportunidad para intentar asistirlo.
Desde REFAUNAR recordaron que, ante un rescate de fauna silvestre, la mejor manera de colaborar es mantener una distancia prudente, evitar generar ruidos y permitir que los equipos especializados trabajen sin interferencias.
La organización también destacó que este tipo de situaciones son frecuentes en ciudades costeras como Puerto Madryn, donde la presencia de lobos marinos es habitual, especialmente durante el invierno. Por ello, insistieron en que la observación responsable de la fauna es fundamental para no poner en riesgo el éxito de los operativos ni la vida de los animales.
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