por REDACCIÓN CHUBUT 14/02/2026 - 23.47.hs
La intervención que resolvió la Justicia federal, a solicitud del INAES, sobre la Cooperativa de Trelew, cerró su primera etapa con la firma de un irracional acuerdo que incluye el reconocimiento de una deuda, costas y honorarios que es la sumatoria de cinco juicios, más un Contrato de Cesión de Créditos en Garantía que, de forma irrevocable, cede la totalidad de los fondos presentes y futuros que ingresen bajo cualquier concepto en las cuentas generales recaudadoras de la Cooperativa durante 84 meses.
El interventor firmante expresaba, en una parte del informe de su gestión presentado oportunamente: «Es importante destacar que estamos hablando del impacto financiero de la deuda y no hemos considerado aún al principal acreedor, Cammesa», aclarando de esta manera, que aún no se podía plasmar la proyección de vencimientos y montos, por no estar cerrado un acuerdo del pago de la deuda total.
Una conveniente presentación, para luego cerrar su informe, con estas conclusiones que tienen total actualidad:
«En el primer informe mencionamos que la persistente acumulación de pérdidas económicas, deriva en la imposibilidad real de afrontar el pago de las obligaciones mensuales corrientes, generando una acumulación sistemática de deudas, principalmente con Cammesa, Afip, Obra Social y Sindicato las que, tarde o temprano, terminan impactando en el flujo de fondos de la empresa mediante ejecuciones, embargos y planes de pago (que incluyen intereses, multas honorarios etc.), generando una situación muy compleja para la administración financiera de la empresa; a partir de los ajustes tarifarios que se han mencionado en este informe, podemos vislumbrar un escenario de virtual equilibrio económico en el corto plazo, sin embargo, como quedó expuesto, la cooperativa está muy lejos de alcanzar un equilibrio financiero, dado el perfil de los vencimientos de su deuda (a los que resta incluir un eventual plan de pagos con Cammesa cuya cuota podría rondar la suma de $ 550 millones mensuales); para que ello sea posible, resultará necesario generar un superávit económico suficiente que permita gestionar el pago de la deuda y lograr el equilibrio financiero a mediano y largo plazo».
Lo que surge de inmediato como novedad, respecto a este informe es, que ahora sí, se formalizó el mentado acuerdo, firmado por el mismo y, asimismo, podemos afirmar que el compromiso asumido resulta superior tres veces a esa estimación de 500 millones de cuota por mes. Basta tomar las cifras de los Anexos I y II del acuerdo de marras, para advertir la dimensión de la cuota mensual que como digo, es bastante superior a la predicción hecha en esa oportunidad. Por ultimo y respecto a ese informe recordemos que a Julio de 2025 fue estimado un déficit acumulado de $ 1.081 millones, pero si tomamos en cuenta, que poco se concretó en la realidad, de lo que estimo el interventor, el cuadro de situación de la entidad ha entrado en una fase de pronóstico reservado.
La firma de este documento, es un escándalo para los servicios públicos de Trelew y los que deberían involucrarse en esta situación, actúan pasmosamente sin advertir que la intervención le dio a la cooperativa el golpe final de estoque dejándola definitivamente de rodillas. Resulta sorprendente que sabiendo perfectamente como es la crisis, sobre la base de lo que vio, objeto, crítico y pronostico, igualmente decidió firmar este documento arrastrando totalmente a la quiebra a la distribuidora.
La cesación de pagos de la Cooperativa de Trelew es tan rancia como los antecedentes de las malas gestiones y ahora, se suma esta sorprendente decisión de un extraño interventor que, según mi opinión, excedió sus facultades y excedió el marco de la concesión del servicio público esencial, comprometiendo en lo inmediato todas las relaciones políticas y sociales de la ciudad. No se sabe bien, con quien lo discutió y/o acordó, además obviamente, del juez interviniente.
La deuda impagable, la ha legitimado una sola persona, con la mirada incalificable del juez que lo designó, sin tener los recursos asegurados, sin haber logrado estabilizar la entidad tanto institucional como económica y financieramente. Si la gestión cooperativa no logro ser eficiente y sin un aumento tarifario que será difícil de lograr y aplicar en el nivel necesario, para tal objetivo -como el mismo responsable lo informó y documentó- las autoridades tienen que ir pensando prontamente en otra alternativa para los servicios públicos.
Hace más de veinte años entregué a autoridades políticas y a la Fechcoop, un informe con mi firma, sobre esta cooperativa (que EL CHUBUT publicó) y debo decir que lamentablemente el pronóstico se cumplió, porque la Cooperativa ha sido llevada a la ruina y, aún así, en esta larga agonía, pretenden todavía sacarle el último jugo con este acuerdo loco, que ya costó más de quinientos millones de honorarios por desistimientos y costas, más los gastos y honorarios de esta troupe interventora que consumó su único cometido: firmar esta deuda con la Cammesa.
En estos sucesos me he basado cuando afirmo que el pretendido «movimiento cooperativo de servicios públicos» no existe, no he visto ni escuchado a nadie levantar la voz por una de sus federadas, reclamando revisar este proceso, así como tampoco, se escuchan las voces de tantos representantes políticos que fueron votados y prometieron mejorar las cooperativas y los servicios. Todos silencios miedosos y cómplices. Ante esta situación, de desabrigo y ausencia con un bien común, siento que es cierto aquello de que... «lo que es de todos...no es de nadie».
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